El proyecto definitivo que mejora la cosecha

El sector agrícola está inmerso en un proceso de transformación que trae consigo numerosas ventajas que facilitan mucho el trabajo, en comparación con lo que suponía esta actividad hace años. Cualquier producción agrícola requiere mucha atención y cuidado con el consiguiente empleo de tiempo y dinero. Por eso conviene aplicar sistemas que ahorren en ambos sentidos para lograr que la cosecha sea más rentable.

En esta línea uno de los grandes pasos es la implantación de un sistema de riego automatizado en la agricultura, que reduce los desplazamientos de personal al automatizar este proceso. Para ello solamente hay que recurrir a una empresa que realice la instalación, que aunque es sencilla debe ser profesional, y de paso nos mida la dosificación óptima que necesitamos de riego con un sistema que permite, además, una monitorización en tiempo real de la red de riego. Estas empresas ofrecen entre sus ventajas una gestión de alarmas sobre el funcionamiento de la red, informándonos inmediatamente de cualquier fuga o avería.

Cómo gastar menos agua en la agricultura

Antes se debe realizar un estudio previo del terreno y de los tipos de cultivo para decidir la distribución adecuada del agua, definiendo los parámetros de cantidad de agua, frecuencia y sistemas de riego, entre los que destacan el riego por goteo y el riego por aspersión, ahorrando el esfuerzo de realizar personalmente el ejercicio del riego. Y todo con la opción de programar el riego de forma automática desde cualquier ordenador, tablet o incluso un teléfono móvil.

En qué consisten los principales sistemas y sus ventajas

El riego por aspersión es el que mejor simula la lluvia, pudiendo controlar además del tiempo y la superficie a regar, detalles como la intensidad del riego o el tamaño de la gota siendo además apto para cualquier tipo de suelo.

El sistema por goteo es un sistema de irrigación que permite la aplicación de agua y abonos. El agua aplicada se infiltra en el suelo reduciendo con este sistema la evaporación del agua. Es más apto para terrenos irregulares o con fuertes pendientes y permite ese aporte controlado de nutrientes con el agua.

El sector de la agricultura necesita esta renovación

La aplicación de este tipo de tecnologías avanzadas suponen una buena inversión en el campo, permitiendo al agricultor decidir el momento más óptimo para la automatización del riego o facilitar los sistemas de tratamientos fitosanitarios según sus necesidades.

La optimización de los recursos permite mejorar la calidad del producto y del rendimiento general y los beneficios de la plantación agrícola. Un sistema de riego inteligente puede llegar a suponer un ahorro de hasta el 50% de la cantidad que se venía empleando hasta el momento.

La gestión del riego es fundamental para el resultado

Una mala elección en el sistema de riego puede acarrear pérdidas. Por ejemplo, si se emplea más agua de la cuenta además de que conlleva un gasto innecesario puede provocar encharcamientos y erosiones. El agua es clave para el resultado final del producto. Y para tomar una buena decisión hay que dejarse aconsejar por profesionales en la automatización del riego, que cuenten con experiencia y conozcan las necesidades reales del cultivo.

Innovaciones que están transformando la agricultura

La tendencia que se sigue hoy en día en los cultivos es la del aprovechamiento de los recursos naturales y la de aprovechar al mismo tiempo las posibilidades que nos dan las nuevas tecnologías. Es hora de tomar buenas decisiones y modernizar los sistemas agrícolas, con el consiguiente ahorro en mano de obra.

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