El ‘proptech’ remueve los cimientos del tradicional sector inmobilario


La innovación tecnológica ya se extiende por el sector inmobiliario, en línea con el imperativo de la transformación digital : el ‘tech’ se aplica a la identidad del siglo XXI en finanzas, seguros, servicios jurídicos, etc., en modelos de negocio que procuran ser más ágiles, más competitivos, al ser más innovadores, desde la irrupción de las startups al desempeño de las grandes corporaciones.

La innovación realizada en ‘proptech’ (‘Property Technology’) se convierte, por lo tanto, en indispensable, más aún si se aplica a la gestión del OPEX de las compañías, la gestión corriente de sus gastos.

Desde la búsqueda del suelo al proceso de venta y postventa, el sector inmobiliario se enfrenta a un reto que no solo consiste en implantar la tecnología como tal, como destaca Gustavo López, director de Operaciones en AIC (Asociación de Agentes Inmobiliarios de Cataluña), ANAI (Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios) y Tecnoapi:«Uno de los grandes dilemas que presenta el ‘management’ actual es averiguar cómo estas empresas disruptivas crean sus negocios para generar cambio y cuáles son los conocimientos y nuevas prácticas que deben tener las empresas y organizaciones más tradicionales para intentar defenderse y convertirse ellas mismas en disruptivas de sus propios mercados», explica.

«Las dinámicas del entorno competitivo actual exigen más agilidad por parte de las organizaciones para cambiar su manera tradicional de actuación y adaptarse a las nuevas reglas de sus mercados», añade López, que también es director de mapaproptech.com y coautor del reciente libro ‘Revolución Proptech’.

Del ‘big data’ en el tratamiento de la información a la realidad virtual al presentar una propuesta a un cliente, las empresas deben incluir, por lo tanto, un uso adecuado de los procesos tecnológicos para no quedarse atrás. Así sucede en casos como el emprendido por Sociedad de Tasación, que cuenta con su servicio Tasación Smart como propuesta de valor añadido por el incremento en la rapidez y eficiencia del servicio, más aún en procesos en los que el cliente espera soluciones ágiles y que acorten plazos. Una herramienta que incorpora WhastApp y Bizum a los procesos de comunicación y pago.

Otra destacada aportación a este panorama ‘tech’ es la de herramienta Fragua (perteneciente a Atlas Real Estate Analytics), una compañía que opera en un sector en el que la información, de cara a las elevadas inversiones a realizar en muchos casos, es fundamental.

Esta opción de analítica inmobiliaria facilita conocer los parámetros demográficos, económicos e inmobiliarios de cualquier zona de España gracias a la recogida y análisis propios del ‘data science’, lo que permite al cliente no solo conocer la actualidad de un inmueble o zona concretos, sino una prospección de futuro. Una propuesta innovadora que acaba de recibir la confianza del mercado, con una aportación de 500.000 euros en su primera ronda de financiación (otra reciente noticia es la ronda de financiación de diez millones de euros para Housfy, un 2% por parte de Banco Santander).

Al ritmo del cambio

El Real Estate comienza a moverse al ritmo de la innovación tecnológica, quitándose la etiqueta inmovilista que le ha acompañado durante años. El reto, que la disrupción llegue a toda la cadena de valor. De momento, queda camino por recorrer, como señala López: «El ‘proptech’ está acabando la segunda revolución, la digitalización de todos los procesos inmobiliarios». Como destaca el experto, el sector tiene que estar preparado para adaptarse al avance exponencial en campos como la realidad aumentada, la inteligencia artificial, la domótica proactiva, etc.: «Los ‘softwares’ son mejores no tienen nada que ver los ‘softwares’ de ‘big data’ de hace cinco años: ha habido una enorme evolución… ¿qué pasará, por ejemplo, con el ‘big data’ cuando podamos aplicarle la computación cuántica?»

Impulso ‘blockchain’

Un entorno en el que López destaca la aparición del ‘blockchain’: «Por ejemplo, ahora se pueden ‘tokenizar’ inmuebles y comprar y vender esos ‘tokens’»… Sin embargo, y como se comentó en la III jornada Blockchain Economía el pasado 25 de octubre, «las plataformas de ‘blockchain’ no pueden reemplazar la acreditación legal del Registro. Esta tecnología solo facilitaría el acceso a los datos de los edificios mediante la digitalización del registro inmobiliario, que actualmente es escrito a mano en libros».

Esta actividad se realiza, además, en un entorno globalizado, muy competitivo, por lo que la necesidad de trabajar bien y en equipo se ratifica cada vez más. Así lo destaca Enrique Criado, country manager de PlanRadar, compañía especializada en la comunicación y gestión digital de tareas y documentación ‘a pie de obra’: «El sector constructor e inmobiliario está todavía anclado en unos procesos demasiados tradicionales y necesita aprovechar las posibilidades de la digitalización para acometer su gran paso definitivo. En cualquier proyecto de construcción e inmobiliario participan numerosos protagonistas y equipos que han trabajado históricamente de manera descentralizada. Nuestra experiencia con clientes de más de 40 países nos indica que estos procesos requieren de un enorme dinamismo para ser eficientes. Es aquí donde la tecnología, en general, y el ‘proptech’ en particular, permite una solución realmente eficaz que profundiza en su fortalecimiento y competitividad».

En línea en esta apuesta por la competitividad, una encuesta de PlanRadar con personal ejecutivo de su área de trabajo mostraba cómo el 58% reconocía haber incorporado herramientas tecnológicas a su gestión de proyectos durante 2020, en plena irrupción de la pandemia, por lo que se podían combinar imágenes, voz o planos digitales en 2D, con el intercambio de información, gestión de tareas, defectos o elaboración de actas, etc. Procesos innovadores aplicados, en este caso, a la gestión de hipotecas en compañías como Hippo, startup creada en 2018 y que cuenta con el poder del algoritmo para navegar por el proceloso entorno de las ofertas hipotecarias, de acuerdo a factores como la visión global del cliente y predicciones sobre la posibilidad de conversión.

Cisne negro

En el caso de Gilmar Consulting Inmobiliario, cuentan con el proyecto digital Gilmar Excelence, con el ‘customer centric’ como referencia. Ignacio Mallagray, Chief Digital Officer, señala cómo los tiempos de pandemia han acelerado la implantación natural de este proceso artificial: «El ‘cisne negro’ del Covid ha cambiado el paradigma y nos ha obligado a seguir innovando en busca de las mejores experiencias en remoto para nuestros clientes. Nuestro proyecto ha buscado, por lo tanto, replicar la experiencia física en nuestro ecosistema digital para que, cada vez que nuestros clientes ‘aterrizasen’ en nuestros canales digitales, disfruten de un servicio personalizado igual al que estaban acostumbrados a vivir en nuestras oficinas físicas».


Fuente: ABC.es .

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