Netflix lleva tiempo abriendo camino en el mercado del streaming. HBO lleva más de 2 décadas sentando precedente sobre lo que significa buena TV. Asimismo Amazon prueba que hay diferentes modelos de negocio (el suyo es el de “entra en mi web, mírate una serie y aprovecha para adquirirte unos zapatos”). Con este panorama en la industria de los contenidos, el aterrizaje de Apple TV+ ha sido más difícil de lo esperado. No es tanto por las series que nos han ofrecido sino más bien por la imagen que tenemos de la compañía de Tim Cook.
Los artículos anteriores al lanzamiento resaltaban el interés de la compañía de atraer los mayores talentos televisivos y cinematográficos a Apple TV+. Por poner un ejemplo, se especula que han pagado 250 millones de dólares estadounidenses para generar 2 temporadas de diez capítulos de The Morning Espectáculo de Jennifer Aniston y Reese Witherspoon. Se rumorea que See con Jason Momoa sale por en torno a 17 millones por episodio. Y, cuando compras una serie espacial de Ronald D. Moore, profesor de la ciencia ficción con Battlestar Galactica, las esperanzas de For all mankind (Para toda la humanidad) estaban por las nubes. ¿Aportan algo nuevo? No.

Jennifer Aniston y Reese Witherspoon, productoras ejecutivas y protagonistas de ‘The Morning Show’.
(ANGELA WEISS / AFP)

En un contexto donde posicionarse semeja ser clave, las primeras propuestas tráficas y adultas están en terrenos conocidos. The Morning Espectáculo huele al Aaron Sorkin de The Newsroom y a TV tradicional, con una tendencia a los diálogos (y prácticamente monólogos) que remarcan demasiado algunos mensajes y situaciones. See es un muy caro disparate futurista que bien podría comprenderse como un spin-off de The 100 (¿quién no ha visto a Jason Momoa en modo guerrero y ha pensado en los grounders de la Tierra apocalíptico-adolescente?).

En otro flanco, For all mankind (Para toda la humanidad) es historia opción alternativa de exactamente la misma forma que Hulu ha pisado fuerte con El cuento de la criada y Amazon lo procuró con Man in the high castle. La diferencia radica en que el régimen de Gilead te dejaba sin aliento desde el primer episodio, los U.S.A. nazis de Man in the high castle intranquilizaban lo que no está escrito, la premisa de Moore no pisa demasiado fuerte. La idea de que los soviéticos pisaron ya antes la Luna es atractiva mas, entre personajes insulsos, el guion tal vez no hace suficiente énfasis en despertar curiosidad con las repercusiones.

‘For all mankind’ se mueve en exactamente el mismo terreno que ‘El cuento de la criada’ y ‘Man in the high castle’ mas sin intrigar tanto con su premisa

Es posible que cualquier empresa venda sus series tal y como si fuesen a revolucionar el medio y la mayor parte de veces ya sabemos por adelantado que no va a ser de esta manera. Con Apple, no obstante, cualquier cronista se lo tomaba en serio: son esa empresa que vende móviles de más de mil euros como churros, con ordenadores de costos prohibitivos para el ciudadano medio y que controla su imagen con maestría. Y, como las series no son vanguardistas, pagan el pato.

Y es que The Morning Espectáculo, pese a ser obvia en ciertas conversaciones, tiene un festival de estrellas con Aniston y Witherspoon que va a hacer las exquisiteces de los adoradores de estrellas. Ellas son talento, asimismo lo es la dirección de Mimi Leder y la historia del #MeToo que desarrollan es menos predecible de lo que cabía aguardar. For all mankind es adecuada, lo que no es malo, aunque no explota su potencial. Y See… bueno, See es lo que es y semeja patraña que tiren tanto dinero en una serie con tantos orificios.

Hailee Steinfeld es Emily Dickinson en 'Dickinson', la serie sorpresa de Apple TV+

Hailee Steinfeld es Emily Dickinson en ‘Dickinson’, la serie sorpresa de Apple TV+
(ANGELA WEISS / AFP)

No es nueva esta circunstancia de toparnos una plataforma cuyas primeras propuestas nos recuerdan a otras obras más consolidadas. Netflix se hizo un nombre con su producción original con House of cards (que era como una serie de HBO mas peor) y Orange is the new black (que parecía tomar de los tradicionales en clave femenina del canal Showtime). Y el canal AMC, por servirnos de un ejemplo, se hizo un nombre con Mad Men (que era un proyecto que se había intentado vender a HBO) y con Breaking bad (otra serie que encajaba en HBO con su premisa de hombre de mediana edad y ética rota).

La única serie refrescante de Apple TV+, en verdad, es la que menos obsesionaba ya antes de su llegada: Dickinson, la historia de Emily Dickinson, la poética americana del siglo XIX que no vio publicada jamás su obra. ¿Por qué razón? Puesto que pues no hay nada igual en TV y cuenta la juventud de la artista de la manera más inesperada: con un sentido de la comedia un tanto satírica, un empleo moderno del léxico y de la música (¡y qué buena música!) y la exploración de la muerte tal y como si fuera un rapero con dientes de oro (es Wiz Khalifa).

Apple TV+ no es la primera plataforma cuyas propuestas iniciales recuerdan a otros canales y servicios

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