El primer festival Billboard Latino en España, crónica de un desastre anunciado


Iba a ser la gran fiesta de la música latina en España, pero ha acabado siendo un desastre absoluto. Y es que todo lo que ha rodeado al primer festival Billboard Latino en nuestro país (denominado Billboard Latin Music Showcase) ha sido cuanto menos rocambolesco. Algunas fuentes relacionadas con el evento y el sector de la música latina hablan incluso de «estafa». Todos los artistas, sellos y agencias de management participantes que han sido consultados por ABC están indignados con su precipitado aplazamiento, y hay una frase que se repite sin parar en sus conversaciones con este periódico: «Todo ha sido muy extraño». Incluso al propio Ayuntamiento de Sevilla se lo parece.

El festival iba a celebrarse los pasados días 1 y 2 de octubre con un gran número de actuaciones incluyendo a Rauw Alejandro, Becky G, Taburete, Andy y Lucas, Lérica, Moncho Chavea, Dvicio, Don Patricio, Nyno Vargas y un largo etcétera de nombres menos conocidos, llegados desde diferentes puntos de España e incluso del extranjero. Pero se canceló el mismo día 1, cuando la gran mayoría de estos artistas ya estaban en la ciudad, preparados para actuar en cuestión de horas.

La excusa que dieron los organizadores a través de un comunicado fue la siguiente: «Yemani Events y Emax Group, en un ejercicio de responsabilidad y cumpliendo con la normativa vigente, han decidido aplazar la celebración de la gala Billboard Latin Music Showcase 2021 de hoy viernes 1 de octubre al próximo año 2022, con el conocimiento de la situación por parte del Ayuntamiento de Sevilla. Ambas partes desean poder cumplir con la excelencia que requiere y merece una marca internacional como ésta y una ciudad como Sevilla. Con este objetivo en mente, se ha determinado que esta decisión era la única posible en estos momentos. La todavía normativa vigente y su constante cambio y modificación de las restricciones, el aplazamiento de la gira de uno de los cabezas de cartel y la imposibilidad de reubicar a todos los artistas invitados en un solo día, reunir a todo el público asistente en la primera jornada y, por último, los impedimentos logísticos derivados de la huelga de Renfe, han llevado finalmente a no poder disfrutar de un evento como estaba previsto y se hubiese deseado. Todos los responsables de Billboard Latin Music Showcase 2021 esperan que esta decisión cause el menor contratiempo posible a los fans de los artistas del cartel y piden disculpas por las molestias que puedan ocasionar. Desde la organización y la ticketera, se comunicará en breve la manera de poder acceder a la devolución del importe de las entradas adquiridas hasta el día de hoy y dará a conocer la próxima fecha del evento». Hasta ahí todo parece más o menos normal. Pero una fuente alertó a este periódico de que detrás había «algo muy turbio, probablemente una estafa».

En un principio iba a celebrarse en el Charco de la Pava, un terreno del parque Vega de Triana perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Pero ésta finalmente decidió echarse atrás por «falta de entendimiento» con las empresas promotoras. Así que se trasladó al Palacio de Congresos y Exposiciones (Fibes), gestionado por el Ayuntamiento de Sevilla. Desde el área de Cultura del consistorio aseguran que «se cedieron unas parcelas de forma gratuita», pero que no hubo «ninguna subvención ni aportación económica». Así que parece que al menos no parece haber daño económico para las arcas públicas, sólo un perjuicio logístico y reputacional para el ayuntamiento, que no obstante, también considera que las cosas no se han hecho bien.

Lo mismo piensan los artistas que iban a participar. Especialmente los que no son populares, que vieron en el evento una oportunidad de oro para promocionar su trabajo. Por eso, muchos de ellos (probablemente todos) pagaron cantidades de cuatro o incluso cinco cifras por estar allí, algo que no es nada habitual. Uno de los artistas más famosos que acordaron participar ha asegurado a este diario que recibió su correspondiente adelanto, pero otros confirman que iban a actuar gratis a cambio de la promoción que el festival iba a brindarles. Todos ellos han podido ser el cebo para atraer a los que han puesto dinero para ser incluidos en el cartel, los artistas desconocidos, que son los grandes perjudicados de este desaguisado.

Uno de ellos, que prefiere mantener el anonimato, lo confirma y además señala que algunos compañeros de cartel incluso tuvieron que afrontar gastos de viaje, estancia y logística de puesta en escena, que van a tener que asumir sin haber podido actuar. Este diario ha intentado hablar con más artistas de este perfil pero ninguno quiere hacer declaraciones, probablemente para no meterse en líos. Pero sí hemos podido charlar con una agencia de management, Bailo Music, que estuvo a punto de sumarse al festival pero se echó atrás ante varias «señales de alarma» que le fueron generando sospechas. «La oferta que nos hicieron era pagar diez mil dólares para meter en el evento a uno de nuestros artistas», dice un portavoz de la agencia, que recibió un contrato de parte de los organizadores al que ha podido acceder ABC, y que según fuentes jurídicas especializadas está lleno de irregularidades, como la falta de detalles sobre las actuaciones (como la falta de mención al ‘rider’, un documento en el que se detallan las necesidades técnicas de un artista para realizar adecuadamente su espectáculo) o la propia petición de dinero para la celebración las mismas. Además, el contrato estipula que si se producía una cancelación o aplazamiento por fuerza mayor (que es la razón argumentada en el comunicado, lo cual no tiene fundamento porque en ningún caso ha habido fuerza mayor), y no se pudiese «generar» una nueva fecha, sólo se procedería a una devolución «parcial» de la cantidad pagada por éstos, sin concretar cifra ni porcentaje alguno. «A mí me parecía una buena inversión porque participar en la primera edición de Billboard ya no en España, sino en Europa, era una gran oportunidad de promoción ya que además de las actuaciones había una alfombra roja y un cóctel que nos iba a dar mucha publicidad», añaden desde Bailo Music. «Pero de pronto nos hicieron una bajada de precio tremenda, a tres mil seiscientos dólares. Eso me pareció muy raro, y después empecé a informarme con un experto en este sector que me alertó de que era un engaño, así que gracias a Dios no caímos». ABC ha podido saber que artistas célebres como Yotuel, Omar Montes, Ana Mena o Beatriz Luengo también se plantearon participar, pero les surgieron dudas cuando empezaron a conocer datos concretos, y se bajaron del carro en cuanto les llegaron los contratos.

ABC también se ha puesto en contacto con Sony Music, la discográfica de Becky G, la presunta «detonante» de la suspensión, para conocer su opinión sobre la organización de este espectáculo musical. Pero desde el sello no quieren hacer ningún comentario y nos remiten a los promotores del festival. Aun así, ni el aplazamiento de su gira, ni la huelga de Renfe ni la situación con la Covid parecen una razón de peso para echar por tierra un evento de esta magnitud, ya que el cartel tenía atractivos suficientes como para satisfacer a los clientes, y la gran mayoría de los artistas ya estaban en Sevilla cuando se canceló. Este diario ha pedido a una editora de la revista Billboard que confirmara que la marca prestaba apoyo oficial, pero no hemos obtenido respuesta. Sin embargo, hay datos bastante reveladores al respecto: el perfil de Twitter de Billboard Latin Sevilla (@billboardlmsof) tiene cuatro seguidores, y ni en las cuentas oficiales de Billboard ni en su página web hay mención alguna a una franquicia sevillana.

Los compradores de entrada, como era de suponer, también son los grandes agraviados. ABC se ha puesto en contacto con uno de ellos, que ya ha pedido la devolución de su dinero y se ha encontrado con un callejón sin salida. Los organizadores le dicen que «la empresa Seetickets es la que tiene los datos», y que «ellos se encargarán». Y al reclamar a la tiquetera, ésta le responde que quien tiene los datos «es el organizador». Una situación kafkiana impropia de una institución como Billboard, y que evidentemente ha multiplicado la indignación de los clientes, que han creado una petición en change.org para organizar una denuncia colectiva, que ya tiene más de doscientos firmantes.

ABC ha contactado con las productoras Yemani Events y Emax Group, pero no han accedido a dar explicaciones de la enorme chapuza que ha resultado ser esta gran fiesta de la música latina, cuya página web muestra la palabra «reprogramado», sin ninguna fecha detrás.


Fuente: ABC.es .

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