Se aproximan aires de cambio en un feudo tradicional del PP, como lo es Castilla y León. Conforme la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, los socialistas dirigidos por Luis Tudanca aprovecharían los resultados de las últimas elecciones generales y lograrían la victoria 32 años después al conseguir entre 30 o bien 31 escaños. Si bien para poder regir el Partido Socialista debería contar con el apoyo de Ciudadanos, que sería la capacitación clave en el próximo Gobierno regional, al contar con 10 o bien 13 representantes. Su aspirante, Francisco Igea, asegura que su partido es el que cuenta con más novias, si bien desde el primer instante ha querido dejar en claro que «busca favorecer el cambio en Castilla y León». El enorme afectado de esta situación sería el PP, que lidera por vez primera en unos comicios autonómicos Alfonso Fernández Mañueco, al pasar de 42 a 29 escaños. La fragmentación del voto de centro derecha favorecería su derrota. Por esta razón, a lo largo de la campaña demanda el voto útil para eludir que suceda como en el Ejecutivo central, que «el practicante de Pedro Sánchez, –en alusión de Luis Tudanca– logre la victoria, pues Castilla y León no se puede permitir un Gobierno socialista». En este sentido, Fernández Mañueco solicita el voto para poder fortalecer «el modelo de éxito» que ha tolerado a la Comunidad liderar la atención a la dependencia, la aplicación de los Servicios Sociales y los buenos datos educativos. El que resiste es Podemos, que conforme el CIS solo bajaría 2 escaños, –al pasar de 10 a ocho–, y que asimismo podría ser esencial en un futuro Gobierno de izquierda, si bien su aspirante, Pablo Fernández, no sería jamás partidario de respaldar un posible acuerdo entre Partido Socialista y Ciudadanos, puesto que conforme repite «sería un trampantojo, al pasar de la chaqueta azul a una roja anaranjada». Los que sostendrían su representante en el Parlamento autonómico serían IU «Castilla y León en Marcha» y la Unión del Pueblo Leonés (UPL). Además de esto, conforme las encuestas Vox entraría con un representante. En lo relativo a las elecciones municipales en las capitales de provincia, todo está muy reñido, si bien asimismo prevalece el color colorado de los socialistas. En Valladolid, el presente regidor del Partido Socialista, Óscar Puente, es el enorme preferido para reiterar, de nuevo con el apoyo de Valladolid Toma la Palabra (IU) y Podemos, si bien la nueva aspirante del PP, Pilar del Olmo, trabaja para poder recobrar la capital de Castilla y León para los populares. Ahora los 1.971.913 votantes de Castilla y León son los que tienen la palabra, y todo está por decidir en unas elecciones muy dudosas, el próximo 26 de mayo, para seleccionar a sus 81 procuradores en las Cortes, 12.627 concejales y eurodiputados. El cambio que conforme el CIS se favorecería haría que la capacitación del Parlamento autonómico cambiase de color, y ubica como actores claros de negociación al Partido Socialista y Cs.

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