El Partido Popular acaba su caída en este ­ciclo electoral con la pérdida de uno de sus últimos bastiones históricos, el de Baleares, en el que, por vez primera, no va a ser el par­tido más votado. En cambio, el Partido Socialista ve convalidado el liderazgo de Francina Armengol, que procurará nuevo gobierno de coa­lición de izquierdas, apoyado por el electorado con un resul­tado temporal que apunta a 19 miembros del Congreso de los Diputados, 4 más que en la precedente legislatura, al paso que los populares caen de 20 a 16 ­escaños. Podemos es la tercera fuerza, con seis diputados; Ciudadanos, 5; Més, cuatro, al paso que Vox entra en el Parlamento abalear con tres escaños, exactamente los mismos que El Pi, y MxMe logra otros 2.

Por vez primera, las fuerzas de izquierda de Baleares van a tener la ocasión de sostener las políticas que han aplicado en el gobierno abalear tras una primera legislatura, en tanto que toda vez que habían regido partidos progresistas después se había dado alternancia con el Partido Popular al frente del ejecutivo insular.
A pesar del descalabro, el Partido Popular tiene algún motivo para la satisfacción, al sostenerse como primer partido de la oposición, el segundo, y ­haber logrado superar la amenaza de Ciudadanos y Vox, tras quedar como cuarta fuerza política en Baleares en las elecciones generales de hace poco más de un mes.

La popular Rosa Estaràs, aspirante al Europarlamento, matizó ayer por la noche la clara derrota del Partido Popular en uno de sus baluartes histó­ricos: “Veníamos de una situación que no era simple. Hemos podido avanzar y conseguir resultados mejores de los que teníamos hace solo un mes”.
En las elecciones municipales, los socialistas aprovechan los vientos convenientes de europeas. En Palma, el PSIB-Partido Socialista de José Hila da la vuelta a los resultados de hace 4 años y desbanca al Partido Popular como primer partido. Los socialistas consiguen nueve concejales (+3), al paso que los populares pierden tres representantes y se quedan con seis. En la capital, Vox entra como tercera fuerza, con cuatro ediles, seguido por Ciudadanos (cuatro), Podemos (tres) y Més (tres).

En Ciutadella, un feudo his­tórico del Partido Popular en Menorca, las formaciones de izquierdas disponen de máxima suficiente para convalidar el acuerdo de gobierno municipal, con el PSM MxM como primera fuerza con siete concejales (+1), seguido por Partido Popular con cinco (-1). Los resultados del PSIB-Partido Socialista, con cuatro ediles y Podemos, con dos, les dejan sumar. Ciudadanos consigue tres concejales. En Maó, en cambio, el Partido Popular resiste como la fuerza más ­votada y sostiene sus ocho ediles, al paso que los socialistas consiguen siete miembros del Congreso de los Diputados, como segunda fuerza, uno más que ahora.
En Eivissa, los populares con­siguen resistir y, si bien pierden un concejal, de ocho a siete, consiguen exactamente el mismo resultado que el PSIB-Partido Socialista, otros siete. Podemos consigue dos concejales, exactamente los mismos que Ciudadanos y PxE. Vox va a entrar en el Municipio con 1 edil.
En los consells, el PSIB-Partido Socialista se transforma en primera fuerza en Mallorca con 10 (+3) consellers, por delante del Partido Popular (-tres); seguidos por Més, cuatro (-dos); Ciudadanos, tres (+1); Podemos, tres (+tres); Vox, tres (+3), y El Pi, que repite con 3. Los socialistas asimismo le dan la vuelta a los resultados para ponerse primeros en Menorca, con cuatro consellers, por tres del Partido Popular, tres de MxMe, dos de Cs y 1 de Podemos. En el Consell d’Eivissa, en cambio, el Partido Popular sostiene los seis consellers que tenía, igual que los socialistas con cuatro. Podemos consigue dos y Cs uno más.

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