“De pacto a la información que tenemos, este experimento forma el primer cálculo que solo se puede efectuar en un procesador cuántico». De esta manera empieza un artículo, publicado en la reconocida gaceta Nature por ingenieros de Google. ¿Qué es lo que significa? Esencialmente que aquellos procesos que ya antes podían tomarle años a un computador, ahora se resuelven en segundos. La ciencia tras esto, no obstante, es algo más compleja. Un computador como los que utilizamos frecuentemente, procesa la información desde bits (las neuronas, hablando mal y pronto) con un lenguaje binario: el 0 y el 1. Los ordenadores cuánticos, no obstante, reemplazan los bit por átomos. El interrogante lógica sería por qué razón. A escalas microscópicas, como las que se dan en el planeta cuántico, las partículas hacen cosas extrañísimas. Una de ellas es que, si no existe ninguna fuerza que se ejercite sobre ellas, pueden quedarse quietas y moverse al tiempo. Este estado se conoce como superposición y ocurre en el momento en que una partícula muestra, simultáneamente, 2 o bien más estados, como la situación o bien la energía. De esta manera, en el planeta cuántico, los átomos o bien qubits, podrían marchar al tiempo como 1 y 0. El beneficio de esto en informática es que aumenta exponencialmente la cantidad de información que se puede procesar. Con 2 qubits, hay 4 estados posibles (00, 01, 10 y 11), 3 qubits pueden representar 8 y trescientos qubits dan un número mayor que el de los átomos en el Cosmos. Uno de los más reconocidos especialistas, a nivel del mundo, en este campo es el de España Ignacio Cirac, directivo del Instituto Max Planck de Computación Óptico Cuántica. Conforme con Cirac un cálculo que a un computador que trabaja con bites le tomaría billones de años, a uno cuántico solo media hora. En 2017 Google desarrolló un sistema de 72 qubits mas resultó demasiado bastante difícil de supervisar y decidió reducir el número de átomos a 53. El nuevo procesador, llamado Sycamore, es el que se describe en el artículo de Nature. Conforme los resultados publicados, Sycamore fue capaz de solucionar un cálculo en tres minutos y 20 segundos.La misma operación le tomaría a Summit (el computador más potente del planeta), cerca de 10.000 años. O bien lo que es lo mismo: efectuó una operación que ni los más avanzados superordenadores del planeta, pueden hacer, algo que prueba la supremacía cuántica. Muchos científicos equipararon el anuncio de Google con el primer vuelo en aeroplano de los hermanos Wright en 1903. “El instrumento original de los hermanos Wright no era un aeroplano útil – explicaba, en una entrevista al New York Times, Scott Aaronson, un informático de la Universidad de Texas que examinó el artículo de Google –. Mas fue desarrollado para probar una hipótesis. Y la demostró”. A pesar de la relevancia del avance y al reconocimiento de una gran parte de la comunidad científica, hay quienes no están muy conforme con la aseveración de que se ha probado la supremacía cuántica. Y uno de ellos es IBM, un esencial contrincante en tecnología cuántica. En un blog post publicado últimamente apuntan que “una simulación ideal de exactamente la misma labor se puede efectuar en un sistema tradicional en dos con cinco días y con considerablemente mayor lealtad. En verdad, esta es una estimación conservadora, en el peor caso, y aguardamos que con mejoras auxiliares la simulación pueda reducirse todavía más. Debido a que el significado original del término «supremacía cuántica», conforme lo propuesto por John Preskill en 2012, era describir el punto donde los ordenadores cuánticos pueden hacer cosas que los ordenadores usuales no pueden hacer, estimamos que este umbral no se ha traspasado aún”. Los autores del blog post agregan que el sistema de Google es una pieza de hardware singularmente desarrollada para solucionar un solo inconveniente y que Google “no tuvo presente por completo el almacenamiento” al apreciar cuánto tiempo tardaría su superordenador tradicional en efectuar exactamente el mismo cálculo. Evidentemente estamos frente a un instante histórico y las potencias tecnológicas (en un caso así Google y también IBM) se disputan ser los primeros en plantar la bandera en territorio nuevo. Queda mucho camino por recorrer (por servirnos de un ejemplo, los microchips cuánticos son todavía muy inestables y propensos a interferencias ocasionadas por el calor y la electricidad), mas estamos considerablemente más cerca de lo que pensamos. No, no vamos a ver mañana en tiendas un computador cuántico. Ni tan siquiera el próximo año. Mas estos avances firmes van a tener un enorme impacto en el conocimiento.En términos simples, en la era de la información, vamos a pasar de las máquinas arrastradas por animales a las de vapor. Esto nos dejará efectuar un sinnúmero de simulaciones sobre, por servirnos de un ejemplo, el efecto de fármacos, terapias y va a facilitar una mejor entendimiento del tiempo y del cosmos. Conforme con Google, los ordenadores cuánticos avanzarán a una «tasa exponencial doble”: al tiempo que los ordenadores actuales han estado vinculados a la Ley de Moore (cada 18 meses se duplica la potencia), en tecnología cuántica esto va a ocurrir en menos de un año. Uno de los peligros de esto, que los hay, es que un computador con esta potencia, al efectuar billones de operaciones en un momento, podría descifrar, en minutos, los códigos más secretos no solo de personas, sino más bien de bancos, gobiernos…Vamos, que un computador cuántico es el sueño de un pirata informático.

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