El niño que atacó al pelotón y subió al podio con el equipo de Roglic


Iban seis ciclistas en aquella fuga de la penúltima etapa del Tour de Gran Bretaña, una edición que en teoría tenía un solo protagonista (el fenómeno vencedor Wout van Aert) y que en realidad fue la carrera de un niño. Eran Lampaert y Ballerini (Deceuninck), Jorgenson (Movistar), Gibson (Ribble Weldtite), Blevins (Trinity Racing) y Eenkhoorn (Jumbo). Llegando a Edimburgo, con todas las cámaras del UCI World Tour apuntando a los escapados, un chaval atacó al pelotón.

Xander Graham salió escopetado por la acera, a la derecha de los profesionales, como un pequeño cohete en negro y blanco, guardando la distancia de seguridad, la ilusión de cualquier aficionado, atacar a un pelotón profesional. Graham, doce años, residente en Edimburgo, se dio el gustazo de mantener el hueco durante un minuto, acelerando por el piso sin que los fugados amortiguasen la diferencia.

El helicóptero de la realización empatizó con el momento y conservó la imagen aérea durante el tiempo que duró el sueño de Xander, feliz en su vuelo infantil ante la estupefacción de los ciclistas que pretendían ganar la séptima etapa del Tour de Gran Bretaña.

Superado el calentón, el niño aflojó inevitable el ritmo, el minipelotón lo empezó a engullir, y en aras de ese ciclismo sostenible y cercano, alejado de la leyenda negra, el corredor Pascal Eenkhoorn le regaló un bidón, mano sobre mano, al pequeño. Imagen que se hizo viral en la redes, Eenkhoorn y y Graham, unidos por un bidón.

Según se publica en las redes sociales, Xander Graham había ganado la medalla de plata del criterium nacional sub 12 de Gran Bretaña por la mañana, y por la tarde se dedicó a desafiar a los mayores. Eenkhoorn no pudo ganar la etapa (fue para Lampaert), pero abrió otra veta mucho más interesante.

El equipo Jumbo Visma y los organizadores de la carrera localizaron a Xander Graham y lo invitaron a la salida de etapa del día siguiente, en Stonehaven. Se le agasajó como vip, se unió a la escuadra muy temprano, se adentró en el autobús del Jumbo con los corredores del equipo en la charla táctica de la mañana y fue obsequiado con todo tipo de regalos.

Y la guinda, al finalizar la etapa subió al podio con un mini-maillot del Jumbo, acompañando a los profesionales, al vencedor de la carrera (Van Aert) y a su nuevo amigo, Pascal Eenkhoorn.




Fuente: ABC.es .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *