1951. Era de madrugada en el pequeño pueblo de Wedderburn, en Australia. Sus habitantes ya estaban dormidos cuando sonó un estrépito. Era un estruendos grave y sueco, tal y como si alguien hubiese dejado caer un saco de arena muy pesado. Ciertos habitantes se levantaron a ver qué pasaba, sorprendidos al revisar desde su ventana que salía una pequeña columna de humo del desierto próximo. Terminaba de caer un meteorito.A la mañana siguiente llamaron a las autoridades, que trajeron a los geólogos de la próxima Universidad de Victoria. Ellos se ocuparon de tomar medidas y muestras del meteorito, dispuestos para clasificarlo y llevarlo a su museo. Para su sorprendo, el meteorito de Wedderburn (de esta manera lo bautizaron) no era un meteorito “clásico”, rocoso, sino más bien un meteorito metálico de tipo IAB.Los meteoritos metálicos son bastante extraños, y solo representan a un cinco por ciento de los meteoritos registrados. Los del tipo IAB tienen un aspecto metálico debido a su alto contenido en átomos de hierro y níquel, y se especula que proceden del núcleo de asteroides o bien planetas ya desparecidos, cuyos restos deambulan por el espacio hasta caer en la Tierra.Ya que no conocemos bien el núcleo de nuestro planeta (si bien procuramos llegar a él), la información que podemos conseguir de este género de meteoritos es impresionantemente valiosa, lo que animó a los geólogos a tomar muestras para la comunidad científica. Cortaron múltiples muestras del meteorito de unos pocos miligramos de peso, y dejaron el resto en el museo Victoria de Australia, donde está alcanzable al público.Las muestras fueron pasando entre diferentes geólogos, deseoso por estudiar sus secretos, hasta llegar hace un par de años a las manos de un equipo de estudiosos estadounidenses de Caltech. Su especialidad: la busca de nuevos minerales.Una de las muestras del meteorito Wedderburn extraída por los geólogosEl mineral ignoto (o bien no tanto)Un mineral se define como una mezcla de átomos que se halla en la naturaleza formando una estructura específica. Tanto la proporción de átomos como la estructura son esenciales, en tanto que 2 minerales pueden compartir una misma composición química, mas adoptar diferente forma. Por poner un ejemplo, tanto el diamante como el grafito están compuestos por átomos de carbono. La diferencia radica en que la red que forma el grafito lo vuelve débil y simple de laminar (como sucede en las minas del lapicero) y la estructura del diamante es tan estable que su dureza es capaz de retar a la del resto minerales.Los meteoritos tienen una composición química determinada, mas sus átomos pueden estar combinados de múltiples formas, formando diferentes minerales aun en el mismo meteorito. Como cada mineral se forma bajo diferentes condiciones de temperatura y presión, reconocer los minerales del meteorito nos deja no solo conocer la composición del núcleo del asteroide o bien planeta original, sino más bien asimismo a qué temperatura estaba, de qué forma de veloz se enfrió… pistas sobre que le pudo pasar ya antes de llegar a nosotros.Hace unos meses, los científicos de Caltech hallaron algo extraño en sus muestras del meteorito de Wedderburn. Había una muy, muy fina veta de un mineral que no encajaba con ninguno de los minerales reconocidos hasta el momento. No es que fuera un mineral extraño de ver en un meteorito, es que de manera directa no existía en la lista de minerales conocidos en la Tierra. Fue bautizado como edscotita, en honor a Edward Scott, uno de los vanguardistas de la cosmoquímica y la busca de minerales extraños.La edscotita está compuesta de una mezcla de átomos de hierro con una pequeña cantidad de átomos de carbono, distribuidos por medio de una estructura cristalina que solo es posible si la mezcla se funde y se enfría muy de forma lenta. ¿De qué manera sabemos esto? Esencialmente por el hecho de que, si bien la edscotita sea un nuevo mineral, ya era famosa de más por los químicos. Si abrimos un horno industrial y raspamos sus paredes encontraremos exactamente la misma edscotita que en el meteorito, en tanto que es uno de los compuestos intermedios de la capacitación del acero.El acero es una aleación metálica formada por hierro y carbono, mas no hay que confundirlo con un cristal. La diferencia está en su estructura: la aleación tiene los átomos mezclados de forma homogénea si bien irregular, no llega a formar la estructura regular de los cristales. Es exactamente esa irregularidad lo que le da al acero su resistencia y maleabilidad. Si fuera un cristal, los átomos tendrían una estructura más recia mas se rompería con sencillez ante golpes.Para formar el acero se utilizan hornos industriales que someten a la mezcla de hierro y carbono a una alta presión y temperatura. Este acero primitivo pasa por múltiples ciclos de calor que forman la aleación sin dejar que se forme ninguna estructura cristalina. Si algo de la mezcla se desprende y se queda en el horno cuando se apaga, se enfría de forma lenta hasta lograr la temperatura entorno, formando cristales de edscotita idénticos a los del meteorito.Si ya lo conocíamos, ¿por qué razón la edscotita no era un mineral? Es por el hecho de que un mineral precisa cumplir el requisito de haberse creado por algún proceso natural. Los cristales que formamos nosotros de forma artificial pueden ser estudiados, mas no reciben la denominación de mineral y su nombre propio. En el meteorito de Widderburn es la primera vez que observamos la capacitación natural de la escotita, y si el proceso es afín al del horno industrial, podemos acercar qué condiciones de temperatura y presión puede haber en el núcleo de un planeta.De hecho, el detalle de que este mineral necesite enfriarse de forma lenta para formarse nos señala que probablemente el origen del meteorito sea un planeta pequeño, y que el enfriamiento haya sucedido en las capas más externas del núcleo, todavía en el planeta. Incluso de esta manera, recordemos que solo se ha encontrado una fina capa de edscotita en el meteorito para poder llegar a mejores conclusiones. ¿Qué le sucedió? ¿Por qué razón se enfrió de forma lenta? Son misterios del espacio cuya contestación puede radicar en un horno industrial.QUE NO TE LA CUELEN:Los meteoritos metálicos pueden ser el núcleo de un asteroide o bien de cuerpos más grandes. Frecuentemente son asteroides, mas en el caso del meteorito de Wedderburn probablemente sea un planeta pequeño debido al proceso de capacitación de la edscotita.En caso de encontrarse un meteorito hay que señalarlo a las autoridades. Por ley, todo meteorito que caiga al suelo es parte del patrimonio del país, con independencia de donde haya caído. Esta medida se creó debido al valioso conocimiento que pueden aportar, algo que no habría de estar supeditado a la propiedad de la tierra donde ha caído al azar.REFERENCIAS:Ma, Chi, and Alan Y también. Rubin. “Edscottite, Fe5C2, a New Iron Carbide Mineral from the Ni-Rich Wedderburn IAB Iron Meteorite.” American Mineralogist, vol. 104, no. nueve, De Gruyter, Sept. 2019, pp. 1351–55, doi:10.2138/am-2019-7102.

Fuente: larazon.es

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