Lo sugirió el presidente de la Generalitat, Quim Tuesta, y los extremistas ya están manos a la obra. Los responsables de la red de Comités de Defensa de la República (CDR), que existen si bien pretendan presentar cada conjunto como autónomo, preparan en estos días las consignas para las quejas que desarrollarán desde el día 11. Una de las primeras conclusiones a las que han llegado es que, salvadas las distancias, lo que sucede en la ciudad de Hong Kong es el modelo a continuar. Los altercados que pretenden provocar, hasta llegar al caos, afectan a muchos puntos geográficos y no a una zona específica densamente poblada, con lo que estudian las «oportunas correcciones». Por este motivo, los extremistas catalanes, conforme fuentes de la investigación, debaten cuáles de las medidas aplicadas por los participantes de la manifestación en aquel sitio de Asia son las que les convienen. Primera. Se refiere a la realización de campings fijas o bien decantarse por células dotadas de gran movilidad, que den «saltos» en diferentes zonas, con cortes de tráfico o bien ataques a personas o bien edificios, con el objetivo de desconcertar a las Fuerzas de Seguridad. Los que están en favor de esta segunda opción ponen sobre el tapete el éxito de los jóvenes kongkoneses al abandonar a las campings, de manera fácil controlables y de desarticular por la Policía. Además de esto, al estar en puntos fijos, los participantes de la manifestación son más simples de supervisar y también identificar. Por este motivo, semeja que en los CDR se impone, salvo resoluciones en contrario de última hora, la realización de acciones veloces y dotadas de gran movilidad. Con lo que han aprendido de lo que sucede en la colonia asiática, las quejas de este género se pueden empezar con un recorrido previsto mas, dependiendo de la presencia policial, mudarlo sobre la marcha. Se pueden dar a conocer trayectos anteriores para distraer, mas lo mejor es la improvisación. No se descarta que procuren la ocupación de edificios, a ser posible oficiales, mas, de no ser de esta manera, otros significativos. Si son desalojados de uno, pueden pasar a otros y consecutivamente. Segunda. Todos están conformes en no visualizar la existencia de líderes, si bien los haya, con el objetivo de que no sean identificados por las Fuerzas de Seguridad y llevados frente a los tribunales. Además de esto, no hacen falta esos líderes perceptibles, puesto que las consignas se marchan a trasmitir, una vez fijadas las ideas-fuerza en las asambleas que se sostienen en estos días, por medio de las redes sociales. Caso de que estén sobresaturadas o bien sean colapsadas por seguridad, ya tiene previstas opciones alternativas, como ha ocurrido en la ciudad de Hong Kong. El intercambio de mensajes por medio de estas redes, en las que todos pueden aportar información sobre los objetivos más simples a agredir y sobre la presencia o bien no de las Fuerzas de Seguridad, resulta esencial. Tercera. Considerada de vital relevancia es la seguridad interna para eludir filtraciones. Los miembros de cada célula se deben conocer entre sí y sospechar de espontáneos y nuevas incorporaciones. No se debe contar nada en casa, ni tan siquiera a los amigos de más confianza. Cuarta. Se refiere a las manifestaciones en las ciudades: se contempla la posibilidad de usar megáfonos o bien aun walkie-talkies (a la célula desarticulada por la Guarda Civil se le requisaron múltiples de estos aparatos que operan al lado de la telefonía). Los que los empleen no tienen por qué razón ser líderes, sino más bien los que, operativamente, interese en todos y cada instante. Se trata de este modo de impulsar la iniciativa de todos, sin la necesidad de que haya un jefe al que el resto deban continuar de forma ciega como borregos. Quinta. Uno de los temas que preocupa a los CDR es el del bloqueo de las comunicaciones de telefonía y que no puedan interaccionar unas células con otra y, sobre todo, que se carezca de información sobre la presencia de las Fuerzas de Seguridad. En la ciudad de Hong Kong, conforme las citadas fuentes, los participantes de la manifestación han usado tecnologías opciones alternativas, particularmente una aplicación con la que están pertrechados todos y cada uno de los teléfonos de una determinada marca. Deja intercambiar mensajes a través de una conexión Bluetooth. Sexta Por lo relativo a los materiales que puedan especificar para las quejas (boicots o bien cortes de circulación), se estudian distintos sistema de suministro. El año pasado se puso en marcha uno consistente en la ocultación anterior de materiales. Séptima. Tanto para las comunicaciones para los movimientos, una vez iniciadas las quejas, se estudia repartir entre las células una suerte de manual muy simple con un lenguaje convenido. Octava. Por lo relativo a la financiación, corresponde a cada una de las células hacerse con los medios precisos para la actuación, que no acostumbran a ser realmente costosos. Te puede interesar: Los CDR preparan una avalancha de violencia en Cataluña del 11 al 15 de octubre Los CDR anuncian acciones “contundentes” para implantar el caos en Cataluña ¿Qué son los CDR?

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