El ‘made in Germany’ no da con la tecla de la inteligencia artificial


Un estudio publicado por la Asociación Alemana de la Industria de Internet calcula que la economía del país está perdiendo un potencial de unos 500.000 millones de euros al año por no aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial. «Si la inteligencia artificial fuese utilizada a gran escala, un crecimiento del 13% del PIB en 2025 sería realista», afirma el informe, que detalla que unos 330.000 millones provendrían de ahorro en costes y otros 150.000 millones de potenciales ventas. La consultora Arthur D. Little y el Instituto Vodafone, que también participaron en el estudio, analizaron 150 empresas y concluyeron que entre los sectores que ganarían más de 100.000 millones al año están la venta al consumo, la energía y

 el sector químico, a los que recomiendan apresurarse.

Pero la estrategia elaborada por el gobierno Merkel a finales de 2018 no ha sido realmente implementada y uno de los grandes retos a los que sigue enfrentándose la nueva ‘coalición semáforo’, encabezada por el socialdemócrata Olaf Scholz, es reconciliar la industria alemana con la inteligencia artificial.

Reto decisivo

Las directivas de las empresas alemanas están de acuerdo y dos de cada tres lo consideran su principal reto, pero solo el 8% declara estar utilizando ya aplicaciones de IA, 6% si hablamos de las pymes, según los datos del Ministerio de Economía. Ese enorme desajuste entre la intención y los hechos tiene dos motivos fundamentales: una legislación de cosecha y gestión de datos especialmente estricta y la falta de personal especializado en la aplicación de la IA a la ingeniería mecánica, que permita optimizar los procesos de producción y la interacción hombre-máquina con la ayuda de ‘metamorworks’.

Las bases tecnológicas están establecidas. Gracias a la Industria 4.0, los fabricantes alemanes de máquinas de producción pueden aprovechar depósitos de datos a nivel mundial, así como datos de clientes y empresas. La densidad de robots también es alta: hay 309 robots industriales por cada 10.000 empleados. Solo en Corea del Sur y Singapur la densidad es aún mayor. Incluso las pymes han equipado muchas de sus máquinas con sensores que recopilan datos de forma continua.

Sin embargo, estos datos rara vez se utilizan en toda su extensión y, para construir soluciones de valor agregado en un contexto industrial, casi siempre se requieren datos significativamente más relevantes y claramente estructurados. Los pasos para desarrollar soluciones de IA son siempre los mismos: recopilar, procesar y analizar cantidades suficientes de datos. Los resultados del análisis deben traducirse en instrucciones y es precisamente en este punto donde Alemania pincha.

En aplicaciones B2B, como la operación mundial de plantas de producción, la industria alemana se encuentra entre las mejores del mundo, pero el sistema de entrenamiento alemán MINT no capacita específicamente para ello. El país sufre escasez de gerentes de proyectos con la capacidad de reconocer en qué parte de su proceso productivo podrían crear soluciones de valor agregado utilizando IA y en 2019 más del 50% de los puestos vacantes en el campo de la IA no pudieron ser cubiertos.

Potencial suficiente

Alemania, por otra parte, ha contribuido ampliamente a la investigación académica en materia de IA y tiene potencial suficiente para convertirse en el Silicon Valley de los productos de software compatibles con IA, pero para ello la industria debe utilizar su acceso al mercado global y generar rápidamente los mayores grupos posibles de datos. Las legislaciones de Estados Unidos y China han permitido actuar más rápido que la legislación europea y estos países van por delante en la recopilación, almacenamiento y análisis de datos. «Es crucial que los avances en IA puedan ser empleados por las pymes, lo que significa tener buenas interfaces, buenas herramientas y buena infraestructura de nube para la IA», explica el director del Centro Alemán de Investigación de Inteligencia Artificial (DFKI), Antonio Krüger.

El nuevo gobierno alemán llega dispuesto a «inversiones masivas» en digitalización, en palabras del futuro canciller Scholz, pero según consta en el detallado texto de pacto de coalición no tiene mucho que decir sobre IA. Apoya la
Ley Europea de IA, con la que la Unión Europea lucha actualmente para regular los sistemas inteligentes, y quiere seguir el enfoque según el cual los sistemas deben regularse de manera diferente dependiendo de cuán peligrosos sean sus efectos.

El texto se refiere expresamente a los sistemas de puntuación estatales automatizados, que deben quedar excluidos de la legislación europea, y a la protección contra la discriminación en el recabado de los datos y desarrollo de algoritmos en los sistemas automatizados, aunque afirma que no debería haber una «regulación ex ante que obstaculice la innovación».


Fuente: ABC.es .

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