El impacto de la reforma energética del Gobierno se diluirá en primavera


El Gobierno acometerá una profunda reforma del sector energético para rebajar la factura tanto del gas como de la luz. Pero estas medidas tendrán un impacto limitado en el tiempo, ya que solo estarán activas en principio hasta la próxima primavera. Es entonces cuando tanto el Ejecutivo como el sector energético prevé que el precio de la electricidad empiece a desinflarse.

Para entender la reforma hay que comprender que el Gobierno solo actúa sobre la tarifa de la luz, sino también sobre la del gas. Es decir, unas medidas están dirigidas a abaratar la electricidad y otras a evitar que el precio del gas natural se dispare para los hogares.

Las medidas para la luz

En relación con la luz, el Gobierno ha desplegado una amplia batería de iniciativas que van desde una rebaja de los impuestos hasta la creación de unas subastas alternativas donde se «obligaría» a las eléctricas a vender su producción más barata. También se pondrá coto hasta los denominados ‘beneficios caídos del cielo’, que las empresss hasta marzo.

Esa devolución de
beneficios extraordinarios, valorada en 2.600 millones de euros, servirá para reducir la factura eléctrica en el apartado de ‘cargos’ del sistema. En el sector energético aseguran sin embargo que su impacto será limitado.

«Si los precios del gas natural siguen disparados como hasta ahora el precio establecido en el mercado mayorista seguirá siendo alto. Es una medida más cosmética que efectiva», explican fuentes del sector. Es decir, aunque se controle las retribuciones que obtienen las compañías eléctricas por vender ‘cara’ energía que han producido de forma ‘barata’, el mercado seguirá funcionando como hasta ahora. La energía que entre la última en la subasta, y por tanto la más cara, seguirá marcando el precio en el mercado mayorista. Y esta seguirá siendo el gas natural.

Las medidas para el gas

Pero el Gobierno no solo incidirá en la factura de la luz. También ha aprobado medidas para que el precio del gas no se desboque en pleno invierno. Para ello, el Ejecutivo limitará la subida del gas natural, cuya tarifa regulada (TUR) se revisa de forma trimestral, al 4,4% durante dos trimestre. Un porcentaje notablemente inferior al repunte del 28% que debería acometerse por el encarecimiento de esta materia prima.

Pero este límite tiene truco, porque en realidad la subida se difiere, no se suprime. Es decir, los consumidores pagarán ese porcentaje ‘olvidado’ a partir de abril (cuando vencen los dos trimestres de suspensión) de forma fraccionada. Por ejemplo, podría darse el caso de que el año que viene el precio del gas baje y esto no se traslade a la factura porque se aplique la subida que ahora difiere el Gobierno.

Fuentes de
Transición Ecológica explican a este periódico que este sistema no es nuevo, y ya se utiliza con la bombona de butano, por ejemplo. «El objetivo es limitar el peso del precio del gas en la tarifa regulada, que ahora supone entre un 30 y un 40%», explican desde el Ministerio.


Fuente: ABC.es .

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