El hombre que mató a otro el 14 de julio de 2018
tirándole al Metro en la estación de Santa Eugenia cuando el tren emprendía la marcha ha aceptado en el juicio que lo empujó mas aduce que estaba bebido y intoxicado y que su pretensión no era lanzarlo a las vías. En el juicio que se ha festejado este martes en la Audiencia Provincial de Madrid, se han exhibido múltiples vídeos de Metro del instante de los hechos, unas imágenes que solo han podido ver los jueces, abogados y los once miembros del jurado, que han lanzado algún suspiro viendo el instante del empujón.

Ahora, ha declarado el procesado, Ángel Alfonso B., de 27 años, quien se ha reconocido en tales imágenes como la persona que se bajó del furgón, dio un empujón al fallecido, José Pedro Escorial, de 55 años, y después se tapó la cara con su camisa para subir las escaleras y salir de las instalaciones del suburbano.
El acusado ha contado que tomó el Metro en la estación de Móstoles Central pasadas las 23.30 horas para ir a un aniversario y que, como iba sin reloj y sin móvil, en la estación de Casa de Campo solicitó la hora a los pasajeros. “Una persona me respondió y otro, el fallecido, me soltó un comentario un tanto extraño que me pareció desatinado y me cogió por sorpresa”, ha dicho.

Después, conforme ha continuado, hubo un pequeño encontronazo entre los dos y se fue a el rincón del furgón pues sus sensaciones “no fueron buenas”. Ya en la estación de Aluche, la víctima pasó por su parte y se cambió de furgón. “Yo estoy en el rincón y cuando pasa por mi lado se me queda mirando y veo que se mete en la otra cabecera del Metro. Yo no le conminé, ni le miré mal”, ha manifestado. Mas Ángel Alfonso ha detallado que desde la ventana del otro furgón, ese hombre, a lo postre el fallecido, “le prosigue mirando y haciendo ademanes extraños como…”. “Yo no comprendía a qué venían esos gestos”, ha subrayado.

Ya en la estación de Eugenia de Montijo los 2 hombres salieron de sus respectivos furgones. “Al salir veo a esta persona, que va cara mí y le digo: ¿a ti qué te pasa? Entonces le doy el empujón y veo que esta persona se cae y escucho el golpe”, ha contado el procesado, que ha insistido a lo largo del juicio que su percepción era que el fallecido venía hacia él y no del revés, como le ha apuntado el fiscal tras el visionado de los vídeos. “Cuando salgo me lo encuentro enfrente y considero que acá pasa algo. En ese instante no soy siendo consciente de lo que pasó. Mi percepción es que viene cara mí. Al verlo nuevamente me descolocó. Me sentí amenazado”, ha insistido.

“Mi percepción es que viene cara mí. Al verlo nuevamente me descolocó. Me sentí amenazado”

Ángel Alfonso ha aseverado que cuando le empujó no vio que el tren había ya emprendido la marcha ni las líneas de separación con los furgones. “Yo había consumido alcohol y drogas. Físicamente estaba bajo sus efectos. Las drogas dan sensación de alegría, bienestar; asimismo te potencia la tristeza. No me fijé que el tren había arrancado”, ha precisado. En verdad, el enjuiciado ha reiterado que había consumido, aparte de alcohol, coca, cristal, pastillas y MDMA “en cantidades largas” desde las 14 horas, con lo que en ese instante tenía “una explosión de emociones”. Y que por este motivo se tapó la cara con la camiseta pues “lo único que deseaba era desaparecer”. “Lo que había ocurrido allá era algo horrible. Fue mi forma de reaccionar, no para procurar ser identificado”, ha apostillado.

En exactamente la misma, el acusado ha señalado que lo que ha visto en las imágenes de Metro “no lo recuerda como tal”. “Después de todo eso no comprendía lo que pasaba. Hoy lo prosigo sin comprender. Una de las cosas por las que comienzo a meditar que no me cuadra es que siento con ganas de llegar al lugar donde deseaba para reunirme con mis amigos”, ha añadido.
El imputado ha reafirmado en que empujó a la víctima a las vías pues venía cara él. “Cuando ves que alguien va a hacia ti, ¿qué haces? La pretensión era sencillamente decirle ‘¿a ti que te pasa, qué pasa?. No comprendo. Me da la sensación que el fallecido no estaba sano en el sentido de que estaba un tanto bebido por las formas y demás, con sensación de prepotencia”, ha asegurado.
El empujón provocó la muerte en el acto a la víctima, que cayó entre los furgones y, debido a que el Metro había empezado su movimiento de salida de la estación, provocó que fuera arrollado violentamente. “El fallecido chocó contra uno de los furgones, quedó entre la carrocería de furgón y furgón y fue llevado por el Metro”, ha indicado el propio detenido. Para finalizar, Ángel Alfonso B. ha pedido perdón a la familia. “Lamento de todo corazón lo ocurrido, es algo durísimo. Yo perdí a mi padre y sé lo que se siento. Hay una familia destrozada, lo siento mucho, de todo corazón”, ha concluido.

Tras acabar la sesión, el cuñado del fallecido, Francisco Torres, ha manifestado que la manera de solicitarles perdón ha sido “muy hipócrita”. “Pedir perdón me semeja realmente bien, mas no le perdono. No deseo perdón ni nada, solo que haya justicia. Y que esos 12 o 14 años esté en la cárcel”, ha dicho.
Torres espera que el jurado con los pies en el suelo “verá lo que hay” y ha explicado que su cuñado ni tomaba ni se drogaba ni tenía inconvenientes con la gente. De ahí que, estima que el testimonio del acusado “no es creíble”. “No pensamos que tras drogarse ni tomar tantas horas tenga la capacidad de decir que hay una persona que no lo comprende. Estás hasta arriba de drogas y no tienes ni la más remota idea de lo que ha pasado. Va a poder descargar sus culpas mas no comprendo esas formas”, ha agregado.
Además de esto, el familiar de la víctima ha trasladado a la prensa el contenido de las imágenes del Metro. “Mi cuñado va andando en su dirección y el otro fue a por él. Cuando algo le afirma, se da la vuelta, que estaba de espaldas, y entonces le empuja. Se ve de forma perfecta. No hay un forcejeo ni nada de nada”, ha contado. Por su lado, la madre del fallecido, de 81 años, que vivía con él, espera que el presunto asesino de su hijo sea condenado y no salga a la calle “para que no lo haga más”. “Una cosa es tener una discusión y que caiga y otra que te den un empujón. Mi hijo no volverá y estaba lleno de vida”, ha concluido entre lágrimas. Mañana miércoles seguirá el juicio con la declaración de testigos y familiares de la víctima. El fiscal solicita 14 años de prisión para el acusado por un delito de homicidio y 250.000 euros para sus familiares por responsabilidad civil subsidiaria, al paso que la acusación particular lo rebaja a 15 años. La defensa solicita la absolución.

“El perdón es postureo, no le perdono”

Familiares del fallecido

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