El Gobierno ha liberado esta tarde el código fuente de Radar Covid, la aplicación de rastreo del coronavirus de España que está marchando, en mayor o bien menor medida, en 13 comunidades autónomas. Gracias a esto, cualquier persona que lo desee podrá comprobar el funcionamiento de la herramienta en su versión actual y el uso que hace de los datos que recopila. Esta información se comparte cuatro meses después de que comenzase un desarrollo en el que se han invertido 303 mil euros para que la empresa Indra lo llevase a cabo. Y el resultado lo deja claro: es incompleto.

«Se trata de un ejercicio de transparencia para que el funcionamiento de la aplicación pueda ser auditado de forma abierta y directa por parte de la ciudadanía. El objetivo es que cualquiera pueda remitir observaciones y sugerencias que contribuyan a mejorar esta herramienta», explica en un comunicado la Secretaría de Estado de Digitilización e Inteligencia Artificial (SEDIA).

La institución destaca, a su vez, que la liberación del código permite mostrar públicamente el funcionamiento interno de la aplicación. Entre las finalidades también figura que «la ciudadanía pueda tener confianza plena en que la seguridad y la privacidad han sido los principios centrales que sustentan la creación de esta herramienta para proteger contra la Covid-19». Era, además, una demanda por parte de la comunidad científica que la pasada semana publicó un manifiesto con más de cien firmantes solicitando al Gobierno que se conocieran las «tripas» de su funcionamiento para resolver dudas sobre su privacidad y seguridad. Al final, lo ha hecho y ha colgado en el repositorio GitHub toda la información.

Sin histórico
Expertos consultados apuntan que el análisis del código de programación, como el de Radar Covid, pueden llevar semanas. «De entrada no tenemos el histórico del trabajo realizado», valora a ABC Jorge J. Ramos, experto programador independiente, quien considera que «es una cagada» el hecho de que en «las gráficas empieza todo desde hoy». Según los análisis preliminares, la aplicación tiene «las claves públicas expuestas», una medida criptográfica para garantizar la privacidad.

Para Gemma Galdón, fundadora y directora de Eticas Research & Consulting, de momento se ha publicado una versión del código actual, «lo que es un buen inicio y la comunidad ya ha identificado elementos a mejorar y de riesgo». No obstante, dice, el manifiesto de la semana pasada establecía «unos estándares de transparencia que de momento no se cumplen, pero es posible que no esté aún toda la información en el repositorio. Habrá que esperar a ver si mañana completan la info. Confío que lo que hay no sea todo lo que se va a hacer público». También se ha dudado por parte de la comunidad científica si el código publicado es en realidad el que opera con la aplicación.

Durante las últimas semanas expertos y académicos españoles han lamentado que, hasta el día de hoy, el Gobierno no hubiese compartido el código fuente. Asimismo destacaban que en el momento en el que se hiciese debía ser de forma completa; incluyendo el historial desde el inicio del desarrollo. Precisamente, este era uno de los puntos clave del manifiesto firmado la semana pasada por más de dos centenares de científicos españoles pertenecientes a universidades nacionales y extranjeras.

A pesar de que el Gobierno solo ha tenido a bien compartir la última versión del código, SEDIA promete que en el futuro se publicarán las sucesivas actualizaciones conforme vayan estando disponibles las nuevas versiones de la aplicación. Quien quiera consultar el código de la herramienta puede hacerlo a través de este enlace.

Interoperabilidad y versiones en otras lenguas
El Estado, además, prevé iniciar en la segunda quincena de octubre las pruebas para la interoperabilidad de la aplicación de rastreo con las que existen de este tipo en otros países, según la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño. Esto permitiría que las aplicaciones europeas pudiesen compartir información y, de este modo, mejorar las capacidades de rastreo del virus.

Asimismo, el organismo ha confirmado que, en los próximos días la herramienta seguirá recibiendo novedades. Entre ellas se encuentra la traducción de Radar Covid a otras lenguas cooficiales como parte de la implementación nacional –actualmente está disponible en castellano, inglés y catalán- o bien el cumplimiento de los estándares de accesibilidad a fin de que la «app» sea usable para cualquier persona con discapacidad.

Fuente: ABC.es

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