El cabecilla etarra David Pla, detenido el día de hoy en Francia cuando asistía a firmar en una comisaría, va a ser juzgado en España como máximo responsable de HAlboka, el “aparato de makos” (prisiones) de la banda. Podría beneficiarse, como ocurrió con los otros miembros de tal “aparato”, del acuerdo que se llegó con la Fiscalía y las acusaciones, en el sentido de rebajar las penas pedidas a cambio de reconocer su pertenencia a la organización delincuente. En verdad, todos se halla ya en libertad, tras la excarcelación esta semana de los abogados Arancha Zulueta y Jon Emparantza.El “aparato de Makos”, una suerte de “comisariado político”, era el que se ocupaba de supervisar a los reos etarras y obligarlos a que prosiguieran las consignas que manaban de la “dirección” de la banda. Su tarea era, por tanto, esencial para sostener la cohesión de todo el entramado.Aunque cuando sea entregado a España ingresará seguramente en cárcel, su horizonte penal semeja despejado en función de tal acuerdo y, si no brotan sorpresas, no va a tardar mucho en circular por las calles de su Pamplona natal.El arresto de Pla ha sido consecuencia de la ejecución, por la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de la ciudad de París, de la euroorden emitida en 2011 por el entonces juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, actual ministro del Interior, en la que se acusaba a Pla de pertenencia a una organización terrorista, un cargo que le podría suponer una pena de hasta 12 años de prisión.Su letrada ha anunciado que recurrirá, lo que puede retrasar dos meses la llegada a territorio nacional para ser sometido a un procedimiento judicial.Este individuo, que se halla en libertad temporal (con lo que habrá de ser observado frente a la posibilidad de que decida regresar a la clandestinidad) mandó un mensaje que fue leído en Pamplona a lo largo de los pasados Sanfermines, en el acto de homenaje a los presos. Además de esto, se dejó ver en las quejas por la celebración en Biarritz de una cima internacional. Entonces se sentía segurísimo de que su permanencia en suelo galo sería indefinida. Tiene pendiente un juicio en Francia por haber asistido a una cita “orgánica” de la banda en el departamento de las Landas, en mayo de 2008.Por otra parte, el Tribunal Supremo de la ciudad de París ha concluido, frente a las patentizas presentadas por la Justicia de España, que no hay pruebas de que Sorzábal fuera torturada siendo detenida en España, en el mes de marzo de 2001. La terrorista había aducido esta circunstancia para no ser entregada a este país.La pretensión de la etarra era llevar el caso al Tribunal de Justicia de la UE para inutilizar la resolución de la justicia francesa a favor de la euroorden de España.Está encausada, entre otros muchos delitos, en la colocación de instrumentos contra el aeropuerto de Alicante, el 29 de julio de 1995.La justicia gala ha subrayado que las informaciones aportadas por la Audiencia Nacional, suficientemente “detalladas», cuestionan la versión de Sorzábal sobre las supuestas torturas, notifica Efe.En específico, sus médicos forenses y otros 2 especialistas concluyeron que no había pruebas de que se le hubiesen producido lesiones físicas a lo largo de su detención, con lo que «no se puede charlar de tortura».Además, el Supremo francés recuerda que las autoridades judiciales españolas aseveran que la acusación sobre su supuesta implicación en el atentado de Alicante no se fundamenta en las declaraciones que hizo frente a la Policía (y que hubiesen podido ser logradas por la tortura), sino más bien de la «kantada» que mandó a la “dirección” de exactamente la misma, en la que notificaba de las acciones delincuentes que habían cometido.Ese informe interno a la bóveda etarra fue encontrado en 2008 en Burdeos, en el piso franco donde fue detenido el que se consideraba entonces el jefe “político”, Francisco Javier López, «Thierry».En su «kantada», Sorzábal señalaba de forma precisa «con quién había actuado cada vez, sin mentar el carácter falso de los hechos reconocidos» frente a la policía, apuntan los jueces franceses.En las “kantadas”, los etarras debían explicar a sus jefes los atentados que habían comentado y lo que habían confesado a las Fuerzas de Seguridad tras ser detenidos.La etarra fue detenida , al lado de Pla, en 2015 en el País Vasco francés en la “operación Pardines” de la Guarda Civil y está presa desde ese momento. Todavía le quedan 3 años de cumplimiento en Francia.

Fuente: larazon.es

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