Cuenta una historia apócrifa que, solo un par de días tras ser presentada frente al Tribunal Revolucionario, en la ciudad de París, el pelo de María Antonieta padeció un repentino cambio. La reina destituida, víctima de los ardores revolucionarios, se presentó fatigada y agotada frente a la guillotina. Su pelo, que ya antes blanqueaba con harina, había quedado lleno de canas en solo una noche.

Este prematuro blanqueamiento del pelo, que se conoce como síndrome de María Antonieta, se acostumbra a atribuir al agobio y es simple de reconocer en las fotografías de los presidentes de gobierno ya antes y tras aceptar el poder. No obstante, no fue hasta el día de ayer cuando los científicos pudieron confirmar que, de hecho, el agobio blanquea el pelo.

«Todo el planeta cuenta de qué forma el agobio afecta a su cuerpo, de forma especial a la piel y al pelo –dijo Ya-Chieh Hsu, autora senior de un artículo que se publicó en la gaceta «Nature» y también estudiosa en la Universidad de Harvard–. Nosotros deseamos comprender si esta conexión es cierta y de qué forma el agobio provoca esos cambios».

En el cuero capilar existen, por término medio, 100.000 folículos pilosos, las «raíces» de los pelos. Dejan que los pelos medren a un ritmo de un centímetro cada 28 días a lo largo de un tiempo de hasta 7 años, ya antes de desplomarse y regenerarse. Y en todos y cada folículo hay una pequeña reserva de células madre que se marcha perdiendo con el tiempo y cuya finalidad es producir melanocitos. Estos son los responsables de generar una combinación de pigmentos, determinada genéticamente, que le da su color al pelo de cada persona.

Conforme se avejenta, estás células madre se agotan y los melanocitos van muriendo, con lo que los pigmentos empiezan a escasear y terminan naciendo pelos de color gris o bien blanco. Ciertas deficiencias alimenticias o bien el vitiligo asimismo pueden blanquearlos.

Esta vez, los estudiosos estudiaban la contestación al dolor de ratones de laboratorio cuando observaron que ciertos desarrollaban canas en escaso tiempo. Intrigados, decidieron comprender por qué razón. Tras ponerles una inyección para activar el dolor y su contestación, confirmaron que el agobio afecta a las células madre que producen los melanocitos. En verdad, pudieron observar los primeros efectos en solo 5 días.

Los siguientes análisis han tolerado revisar que las terminaciones del sistema inquieto simpático, que controla por poner un ejemplo los reflejos, liberan noradrenalina cerca de las células madre que producen los melanocitos, disparando su distinción y agotamiento.

Los estudiosos sospechan que todo esto asimismo ocurre en humanos y que más adelante podrían estudiar de ser posible frenar o bien detener el blanqueamiento del pelo. Mas, mucho alén de lo estético, lo más relevante es que esta investigación prueba la existencia de una manera por el que el agobio podría afectar al funcionamiento de las células madre aun en lo más profundo del organismo, fuera de nuestra vista, acelerando el envejecimiento y afectando al sistema inmune.

Al fin y al cabo, tener el pelo gris no es un inconveniente. Entre los gorilas de montaña las canas son la marca propia de los líderes, los «espalda plateada». Para las personas, las canas semejan ser una señal de experiencia y liderazgo. Lo peligroso y lo que se debe eludir es la guillotina del agobio.

Fuente: ABC.es

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