La línea entre el éxito y el descalabro es delgadísima, y en el planeta del vehículo lo acostumbra a marcar el diseño. Citroën siempre y en toda circunstancia ha logrado eludir ese encuentro, y en verdad ha vendido realmente bien vehículos no en especial bonitos, como en su día lo fueron el Citroën ‘dos caballos’ -si bien el día de hoy es un icono- su substituto el Dyane6,, el playero Mehari o bien, más últimamente, el Citroën C4 Cactus, un turismo con buenas ventas, si bien no tantas como las aguardadas por la marca francesa. Con el nuevo C4 Citroën reemplaza tanto al Cactus como al C4 usual, que en su última y un tanto sosa versión dejó de fabricarse hace 18 meses. Las primeras imágenes del turismo, anteriores a su presentación el próximo 30 de junio, nos muestran un modelo lleno de ingenio desde la perspectiva del diseño, estas son sus claves.

1- Plataforma urbana para un turismo sólido

El primer acierto se refiere a la técnica, y es que Citroën usa en este modelo la plataforma CMP para los modelos urbanos de PSA y no la CMP2 para modelos sólidos. La diferencia es esencial por múltiples motivos. el primero es que este chasis urbano tiene versiones gasolina, diésel y una totalmente eléctrica, en vez de las híbridas enchufables del chasis sólido, la segunda ventaja es que es más económico de fabricar y la tercera es que sus distribuidores ya están muy asentados en España, en tanto que acá se fabrican el Peugeot 2008 -Vigo- y el Opel Corsa -Zaragoza- con exactamente la misma tecnología. El C4 es el primer Citroën en usarla, y se transforma en el turismo de mayor tamaño en usarla.

La estrategia de diseñar un modelo sobre un chasis de otro de un segmento menor no es nueva, en verdad es la base de las ventajas del conjunto Volkswagen que, sobre la plataforma del Golf, ha fabricado a lo largo de años el Passat y, hoy en día, una familia de SUVs que van del Tiguan a los Seat Ateca, Audi Q3 o bien Skoda Karoq. Esta última marca es profesora en lanzar vehículos grandes con tecnología y costos de vehículos más pequeños, y en verdad es el punto de inicio de su superventas, el Skoda Octavia, un contrincante del Passat con plataforma completamente compacta, sin evolución concreta, lo que recorta sus costos y costo final. Por ende, el nuevo C4 nace con empaque de turismo grande, mas con costos de turismo pequeño, lo que dejará costos más competitivos, una de las claves de éxito en un Citroën. Además de esto, va a poder contar con de una precisa versión eléctrica, el día de hoy complementaria a los de combustión, mas llamada a ser protagonista de la gama en lo que se refiere a ventas en muchos mercados.

dos- Apuesta por un segmento en alza

Sobre esta plataforma, el equipo de diseño empezó a trabajar en el substituto del Cactus. Citroën ya está en el mercado SUV con los modelos C3 y C5 Aircross, e inclusive tuvo un C4 Aircross en sus filas sobre la base del Mitsubishi ASX, mas los SUV son vehículos con capacidad familiar, y hay un género de cliente del servicio que busca este diseño, mas sin necesidades familiares en lo que se refiere a espacio. Por esta razón Citroën ha apuntado al ámbito de los crossover, donde militan modelos de tanto éxito como los Toyota CH-R o bien Volkswagen T-Roc, y llegan derivados de turismo como el Kia Xceed o bien el Mazda CX-30. Ese es el género de cliente del servicio que Citroën ha puesto en el punto de atención para el nuevo C4: un turismo en el que el diseño sea parte capital del éxito. Además de esto, los clientes del servicio con menos ataduras familiares gasta más en sus vehículos y se decide muchas veces la adquisición por el diseño del mismo, sea como sea la marca, con lo que no va a ser extraño que la mayor parte de los C4 vendidos sean modelos de la parte alta de la gama, y que la versión eléctrica tenga ventas sobre lo aguardado.

tres- ‘Vintage’, mas con límites

En este 2020 se cumplen 50 años de uno de los grandes ‘hits’ de Citroën, con nada menos que dos.6 millones de unidades vendidas: el GS. La marca deseaba honrarlo con un modelo de estilo retro, mas la verdad es que el GS no ha pervivido en el tiempo como el 2CV o bien el conocido DS ‘Tiburón’, hubo tantos que para muchos es un turismo viejo, si bien acabará siendo tradicional. El problema es que el público al que se dirige el C4 no reconocía ningún vínculo con el precedente, conque el diseño tiene ciertos detalles ‘vintage’ del GS, mas se ha descuidado la idea original de llamarlo GX, meditada hasta el último instante. Si vemos el perfil de los dos vehículos, los 2 acaban con una trasera alta y cortada prácticamente en vertical, un género de diseño llamado ‘kammback’ que mejora la aerodinámica y que la marca usó en vehículos estrella como los GS y CX. Si nos fijamos en los cristales traseros asimismo vamos a ver detalles que recuerdan al GS, como en los faros primordiales delanteros, de diseño afín si bien tamaño más pequeño. El tamaño mesurado asimismo es marca en la casa. De los cuatro,12 metros del GS original se pasa a unas medidas que rondarán los cuatro,30 metros en este nuevo C4, sólido para un espacio interior que se alardea extenso. La marca ha hecho bien en no apostarlo todo a lo ‘retro’, algo que puede marchar en ventas, mas que no es clave en la adquisición de un Citroën.

cuatro- Estilo crossover, sin tapujos

La diferencia entre un SUV y un crossover es que los primeros están más cerca del diseño de un todo terreno de otrora y se les supone ciertas cualidades fuera del asfalto. Los crossover son una mezcla entre SUV y turismo y, desde entonces, no semejan concebidos para circular por caminos de tierra… mas todavía de este modo se usan muchas de las claves de diseño de los SUV. En el nuevo C4 la carrocería es alta respecto al suelo, mas no en la talla general, de forma que la silueta superior es de estilo ‘coupé’, con un portón muy inclinado lejos de la verticalidad de los C3 o bien C5 Aircross. Es un género de silueta que nació con el BMW X6, y que contestan decenas y decenas de vehículos por el hecho de que marcha realmente bien en ventas. Se agregan las protecciones de la carrocería, tanto en los pasos de ruedas como en el perímetro inferior, de forma que se ‘aligera’ el aspecto visual de la carrocería aparte de darle ese aspecto más ‘campero’. El equipo de diseño ha añadido en este C4 superficies con muchos troquelados tanto en el capó como en los laterales, que recuerdan de alguna forma al Toyota CH-R, una de las referencias de diseño en el ámbito en Europa. La marca, eso sí, debería aunar la identidad de sus pilotos traseros o bien, por lo menos, dotarlos de un ‘family feeling’ en toda la gama. Los del nuevo C4 son bonitos, mas podrían ser de cualquier otro turismo.

cinco- Un interior a la altura

Del salpicadero tenemos solamente una imagen, mas muy significativa. Citroën sostiene ciertas claves del Cactus, como la apuesta por las pantallas, y se olvida de otras, como los tapizados ‘vintage’ Las pantallas sobresalen del resto, con una central enorme, llegada de manera directa desde la gama DS7, y una digital para el cuadro de mandos que se complementa con el ‘head-up display’ ya visto en otros vehículos de la marca. La buena nueva es que Citroën recobra los mandos del climatizador. En el Cactus estaban integrados en la pantalla, lo que impide su manejo sin separar la vista de la carretera. Los que aparecen en el nuevo C4, tan usuales como siempre y en toda circunstancia, son más simples y efectivos. El volante es nuevamente diseño y resulta singular, como siempre y en toda circunstancia en Citroën, con el brazo central dotado de mucha profundidad. En el resto de las superficies se aprecia una apuesta por la apariencia de alta calidad. El estilo premium empapa este modelo, de forma que el interior jamás va a hacer que el cliente del servicio no decida comprarse el turismo. Más bien al revés, complementa realmente bien la imagen exterior. A propósito, el techo de cristal se abre, un enorme avance frente al fijo y sin cortina, un invernadero, que ha lucido el Cactus estos años.

El nuevo C4 dibuja el futuro y la imagen de Citroën en un instante clave, en tanto que ciertos analistas estimaban que PSA debería transformar esta marca en contrincante de Dacia. No ha sido de este modo y la compañía medra en ventas hoy día con vehículos de valor promedio considerablemente más alto que ya antes, lo que prueba el interés de los clientes del servicio por la marca si el producto es el conveniente. El nuevo diseño de Citroën será más audaz, siempre y en toda circunstancia con estilo SUV o bien crossover, como ya hemos visto asimismo en el utilitario C3, con detalles retro mas asimismo futuristas y con un salto en la impresión de calidad exterior y también interior que se refleja en costos más altos, mas todavía de este modo competitivos. Asimismo posiblemente, como Skoda, Citroën se aficione a diseñar vehículos de segmentos más grandes con chasis y técnica de modelos más pequeños, una solución idónea para ser competitivos en costo y equipamiento, y es que si Citroën no será un contrincante de Dacia, nada le impide tomar ciertos ingredientes de las recetas que han dado tanto éxito a Skoda en el conjunto Volkswagen. Un acierto.

Fuente: ABC.es

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