El pasado verano, una nueva nos llevó a múltiples décadas atrás. La joven Patricia Aguilar había sido captada por una secta, mediante internet, y se había ido a vivir a una selva de Perú con el bebé que había tenido con el creador del conjunto. El padre de la muchacha, de 19 años, debió viajar al país andino para traérsela de vuelta a España. Quedó claro que los magos, sanaderos y demás alumbrados están de vuelta. Y además, desde ciertos ámbitos de la Iglesia advierten de que la acción de estos deja una puerta abierta a la intervención del diablo. El sacerdote de España Luis Santamaría habla de un «sectarismo 2.0». Estudioso de estos fenómenos, asegura que estamos en una nueva etapa siguiente a «la eclosión que se generó en los años ochenta, cuando el inconveniente fue tan grande que el Congreso de los Miembros del Congreso de los Diputados debió abrir una comisión parlamentaria para investigarlo». Conforme su experiencia, se trata de «grupos new age, líderes de sicologías opciones alternativas o bien técnicas de meditación, que llegan a bastante gente sin necesidad siquiera del contacto directo, mediante las redes sociales o bien páginas de internet». Un cambio de lenguaje para un mismo resultado: el dominio de la persona por la parte de individuos salvíficos que acaban por apropiarse de la identidad extraña. A la diócesis de Zamora, en la que trabaja el padre Luis, han llegado víctimas de colectivos de esta clase que no hallaban una explicación científica a los trastornos que padecían. Remarca que en la mayor parte de los casos los inconvenientes tienen un origen patológico y es suficiente con un sicólogo, mas hay otros muy inusuales en los que es preciso recurrir a un exorcista. «Las prácticas esotéricas, la brujería o bien los cultos provenientes de ciertos países africanos pueden favorecer la presencia de posesiones demoniacas», asegura. Consultor de la Conferencia Episcopal De España en materia de sectas, destaca que poco a poco más exorcistas en este país deben vérselas con el Maligno por culpa de las nuevas tecnologías. No existen cifras oficiales de los exorcismos efectuados en España. Ni tan siquiera la cantidad de profesionales que se dedican a ello. Lo que sí percibe Santamaría es que «el exorcismo deja de ser un tabú y ya no es visto con mofa, recelo o bien compasión; ha dejado de parecer algo medieval y la Iglesia se lo está tomando poco a poco más en serio». El prelados está capacitado para practicarlo, si bien lo que aconsejan los exorcistas es que haya un sacerdote especializado por cada una de las 70 diócesis que hay en España. Conforme la doctrina católica, un sacerdote solo puede ejercer este magisterio con el permiso de su prelados diocesano y una vez que el paciente haya sido diagnosticado por un médico. Para preparar al personal en la materia, la Iglesia festeja de año en año en la ciudad de Roma un curso sobre exorcismo, en el que Santamaría se ha transformado en un frecuente. La última edición, festejada hace un par de semanas, fue la decimocuarta. El Vaticano acostumbra a mirar este fenómeno de perfil, mas la convención se organiza en el Liceo Pontificio Regina Apostolorum, una de las instituciones académicas reconocidas por la Santa Sede. La organización corre al cargo del Instituto Sacerdos, controlado por los Legionarios de Cristo. El Papa ha probado además de esto que se toma el tema de verdad. Sus referencias a Satanás son incesantes e inclusive en la exhortación apostólica «Gaudete et Exsultatate» alertó de que meditar en el Diablo como «un mito, una representación, un símbolo, una figura o bien una idea es un engaño que nos lleva a bajar los brazos, a desatendernos y a quedar más vulnerables». Satanás es real, opina Francisco. Y los exorcistas han visto en Bergoglio un aliado. Al curso del año vigente se han apuntado 241 pupilos de 42 países, que han pagado 400 euros per cápita, más gastos de transporte. Las inscripciones no solo estuvieron abiertas para quienes ya se encaran al combate con el desalmado, sino más bien asimismo a otros curas que pretenden formarse y a laicos. «La perspectiva es siempre y en todo momento científica», destaca Luis Ramírez, un sacerdote mexicano que ha ejercido como organizador de estas jornadas. A lo largo de 6 días, especialistas de África, América, Asia y Europa compartieron sus experiencias. Además de esto, por vez primera hubo una mesa universal, con representantes de las iglesias luterana, anglicana, pentecostal y ortodoxa. Ramírez destaca que el mensaje más novedoso fue esa infiltración satánica camuflada en forma de bits, mas asimismo apunta a los medios tradicionales. «Hemos debatido sobre la presencia de símbolos satánicos en la TV, películas o bien publicidad que pueden conducir al ocultismo o bien a la aparición de presencias malignas», mantiene. Manifestaciones puntuales Puede parecer que el Demonio se halla en todas y cada una partes, mas los exorcistas acostumbran a rememorar que solo se manifiesta en muy raras ocasiones. La manera más superficial sería una simple tentación, de ahí se pasa a la infestación maléfica y en último caso estaría la posesión. «En cualquier caso, la tarea del exorcista es combatirlo con oración, pues ahí está el remedio», agrega Ramírez. Los especialistas apuntan que ya antes de actuar es preciso conocer a la víctima. Después se la procura someter a una oración de liberación, una suerte de rezo más light. Mas si el diablo se ha apoderado por completo de la persona, no queda más antídoto que exorcizar. Es ahora cuando el mandado de Dios debe aplicarse a conciencia. No obstante, hay división de creencias entre quienes apuestan por el rezo tradicional en latín, acompañado del agua bendita y demás ceremonias, y los que prefieren un antídoto con un lenguaje entendible. «Cuando damos con una situación inusual, el Maligno siempre y en todo momento desea impresionarte amenazándote mediante la persona poseída, hablando en lenguas extrañas o bien con demostraciones sobrenaturales», apunta Ramírez, que ha asistido a alguna de estas sesiones. Una buena parte de los exorcistas quedaron maravillados por la película de William Friedkin. Aceptan que la mayor parte de los acontencimientos paranormales que se ven son creíbles, si bien llevados al extremo y volcados sobre una misma pequeña, que debe aguantar todos y cada uno de los estigmas al unísono. Eran tiempos de exorcismo en analógico. Si bien si el poder de Satanás se ha hecho tan fuerte que es capaz de extenderse por las redes, la solución todavía no se ha actualizado. El padre Ramírez asevera que el contacto con el exorcista ha de ser siempre y en todo momento presencial. Si bien debe haber una salvedad caso de que la lista de espera sea larguísima. El año pasado el cardenal albanés Ernest Simoni contó que debido al volumen de trabajo no le quedaba más antídoto que atender múltiples casos al día por teléfono. No explicó si con fijo o bien móvil o bien por WhatsApp.

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