El coronavirus ha inficionado a los mercados financieros. Ha tardado un par de meses y medio en llegar claramente a las bolsas europeas y norteamericanas, mas la epidemia ya es económica. El salto del virus a Italia, en pleno corazón del Viejo Continente, ha metido el temor en el cuerpo de los inversores, que ven han dejado de percibir el tema como un inconveniente distante, centrado en el Lejano Oriente. En el norte del país, sobre todo en las zonas de Lombardía y Véneto, hay 6 fallecidos y más de 200 inficionados de momento. Se han cerrado escuelas y universidades, cines, teatros e inclusive se ha anulado el conocido carnaval de Venecia. El motor económico de Italia está paralizado y los parqués han comenzado ya a padecer los efectos.La bolsa de Milán lideró las caídas en Europa, dejándose prácticamente un seis% de su valor. El Ibex 35, primordial selectivo de la bolsa de España, vivió una jornada negra, en la que perdió todo lo ganado este año. Padeció su mayor caída desde junio de 2016, cuando la votación del Brexit hundió los mercados. En conjunto, una pérdida de 25.600 millones: de una capitalización total de 629.013 millones, la capital de España pasó a servir 603.412 tras caerse un cuatro%, online con la bajada de Fráncfort y París. Londres se quedó en un descenso del tres,3% y N. York abrió con fuertes pérdidas, sobre el tres%.Las hoteleras y compañías aéreas encajaron el peor golpe. Las mayores caídas del Ibex correspondieron a la matriz de Iberia y British Airways IAG (-nueve,43%), Meliá (-siete,82%), Mediaset (-siete,28%), ArcelorMittal (-seis,76%) y también Inditex (-seis,24%). En todo caso, todos y cada uno de los grandes valores bajaron: Repsol el cinco,35%; Banco Santander, el cuatro,27%; Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, el tres,87%; Iberdrola, el dos,24%, y Telefónica el 1,85%. Fuera de España, las compañías aéreas Ryanair y Easyjet se hundieron cerca del 15% en bolsa frente a la veloz expansión del coronavirus. Air France cayó un ocho con siete% y Lufthansa, un ocho con ocho%. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ya avanzó la semana pasada que la expansión de la epidemia podría reducir los ingresos de estas compañías en prácticamente 30.000 millones de euros.En Asia, con Tokyo cerrado por festivo, la bolsa de la ciudad de Hong Kong ha bajado un 1,79%; la de Shanghái, un 0,33%; y la de la ciudad de Seúl, un tres,87%. Corea del S. es el segundo país más perjudicado por el coronavirus tras China. La deuda pública, considerada un activo aproximadamente seguro, redujo su rentabilidad fuertemente salvo en el caso de Italia, cuya prima de peligro ha superado a la de Grecia, con prácticamente 150 puntos. España se sostiene todavía en terreno conveniente, con la prima en apenas 70 puntos básicos. Esto quiere decir que los inversores prefieren tener su dinero a buen recaudo en bonos soberanos, a pesar de la baja rentabilidad que ofrecen en estos instantes, con tal de escapar de un mayor peligro en la renta variable.

El petróleo se hunde, el oro se dispara

El miedo al impacto que la expansión del virus puede tener en la actividad económica ha llevado a los inversores de todo el planeta a buscar dónde cobijarse y a huir de aquellos valores que consideran más volátiles. Por esta razón, el coste del petróleo se ha hundido y el del oro se ha disparado en los últimos tiempos. Concretamente, el barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, bajó cerca de un cinco% el día de ayer, hasta el ambiente de los 55 dólares estadounidenses. A inicios de año rozó la barrera de los 70 dólares estadounidenses, aunque desde ese momento ha caído sin parar (-20%) por temor a que un mayor frenazo de la economía mundial paralice la actividad y, por extensión, la demanda de petróleo. El hecho de que China sea el epicentro del contagio fortalece todavía más este resultado. El gigante asiático es el país más poblado del planeta y el segundo mayor consumidor de petróleo, solo tras U.S.A., con lo que una caída de su consumo desencadenaría de manera inmediata una sobreoferta de crudo.Por el contrario, el oro subió el día de ayer prácticamente un dos% y tocó nuevos máximos desde principios de 2013, sobre los 1.690 dólares estadounidenses por onza, tratándose de un tradicional valor cobijo a prueba de crisis. A inicios de diciembre, cuando se desencadenó la epidemia del coronavirus, la cotización del oro rondaba los 1.465 dólares estadounidenses por onza. Esto supone que desde ese momento se ha valorizado prácticamente un 15%. Echando la vista más cara atrás, la subida del coste del oro es muy significativa. En los últimos 12 meses ha subido unos 400 dólares estadounidenses por onza, lo que representa un levanta del 30%. A inicios de este siglo llegó a cotizar a apenas 250 dólares estadounidenses, habiendo multiplicado ahora su valor prácticamente por 7.Pese al contagio a los mercados financieros de toda Europa, la economía italiana es la que más treme conforme la epidemia se expande por su territorio. En verdad, los especialistas se temen que pueda entrar en recesión si el país no contiene el brote pronto, puesto que Lombardía y Véneto representan una tercera parte del Producto Interior Salvaje (Producto Interior Bruto) italiano. «Las 2 zonas valen por sí solas 550.000 millones de euros, el equivalente al 31% del Producto Interior Bruto de Italia, y representan el 40% de las exportaciones», explica a Efe el economista Andrea Giuricin, que ha sido asesor para el Banco Mundial. Además de esto, a esto se aúna el hecho de que Italia no estaba exactamente en una situación boyante ya antes del brote. El país ya registró en el último trimestre de 2019 una contracción del Producto Interior Bruto del 0,3%, con lo que el bloqueo temporal de la actividad en el norte del país podría desembocar en una nueva tasa negativa, lo que en la práctica significaría la entrada del país en recesión técnica.El coronavirus es “el mayor cefalea para el BCE”Para Joaquín Robles, analista de XTB, la mayor implicación económica es que los gobiernos, con el propósito de contener el contagio, frenen la actividad económica. No en balde, las primordiales compañías ligadas con las materias primas, el transporte y el consumo ya están advirtiendo de una caída notable en su negocio. «Es bastante difícil pronosticar hasta en qué momento podría alargarse esta caída, en tanto que para esto habría que contener los contagios o bien desarrollar una cura para el virus. Los inversores tratan siempre y en todo momento de adelantarse a lo que va a pasar y, en estos instantes, están descontando el peor de los escenarios», asegura Robles.Según Victoria Torre, responsable de Análisis de Singular Bank, el motivo de este descenso extendido de las bolsas es que los inversores han llegado a la conclusión de que la situación ha alterado substancialmente en escaso tiempo. «Hace unos días daba la sensación de que las alarmas se reducían y que la epidemia estaba bajo control, mas la calma no ha durado mucho. Si el virus hasta el momento estaba centrado en China, la aparición de casos fuera de sus fronteras ha hecho que las incertidumbres se disparen», explica.Para el Banco Central Europeo (BCE), el brote supone «el mayor dolor de cabeza» para sus previsiones, conforme aceptó el día de ayer su economista jefe, Philip Lane. En Bloomberg TV, aseguró que su escenario base es que el efecto en la economía tenga «forma de V», esto es, no va a ser terminante y la economía volverá a su curso. «Hay que ver de qué manera de veloz se contiene la expansión», aseveró, aunque lo antes posible ocurra, más confianza va a haber en que sus efectos se limiten al primer o bien segundo trimestre. En todo caso, no afectará a sus previsiones en un medio plazo. Asimismo el día de ayer, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, aseguró que el coronavirus supone «una nueva capa de incertidumbre» para la economía de la zona euro.

Fuente: larazon.es

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