En una zona tan extensa y tan desperdigada geográficamente como es Castilla-La Mácula, los farmacéuticos tienen un papel esencial para la salud de muchos de los ciudadanos. Una tarea que se potenciado ahora más, si cabe, debido a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Una situación que asimismo está afectando de manera directa a los profesionales de este ámbito, que han tenido aun que lamentar la muerte de 8 de sus compañeros en España y uno de ellos en nuestra comunidad autónoma.

Justo hace una semana, el último día de la semana 29 de marzo, que murió una farmacéutica en la localidad ciudadrealeña de Alcázar de San Juan, una de las zonas más castigadas por la pandemia, donde esta mujer compartía profesión con su marido, asimismo contagiado y hospitalizado a raíz del Covid-19. Es por este motivo que desde el Consejo de Institutos Oficiales de Farmacéuticos de Castilla-La Mácula (Cofcam) solicitan a las autoridades sanitarias más protección pues, a la fallecida, se aúnan ya decenas y decenas de trabajadores de este ámbito ingresados o bien en cuarentena.

El presidente del Cofcam, Francisco Izquierdo, notifica además de esto a ABC de que, hasta el instante, han cerrado ya 14 de los 1.265 negocios farmacéuticos que existen en la zona. Una cantidad que, si bien sea mínima, no deja de ser representativa del efecto que tiene el coronavirus en el ámbito farmacéutico. «Cualquier farmacia cerrada, así sea en un pequeño pueblo o bien en una urbe, es un incidente pues fuerza a readaptar los servicios de emergencia y las guardas a fin de que los ciudadanos no queden desabastecidos de fármacos, y más ahora», apunta el representante regional de este colectivo.

Incluso de esta manera, Izquierdo transmite un mensaje de calma a la ciudadanía para asegurar que van a proseguir dando servicio a los pacientes y clientes del servicio castellano-manchegos. «Los farmacéuticos -asevera- vamos a proseguir actuando con responsabilidad en estos instantes de crisis, una de las más esenciales de la historia de la salud, en la que todos tenemos la obligación de trabajar sin reposo y coordinados».

«Los profesionales de la farmacia, un 70% mujeres en nuestra zona, somos los sanitarios más alcanzables, abiertos 24 horas, 365 días por año, sin cita anterior en pueblos y lugares donde poquísimos servicios llegan. Y en esta situación generada por la infección por el Covid-19, venimos atendiendo sin reposo y con abnegación a los ciudadanos, notificando de forma veraz, combatiendo contra bulos y también informaciones peligrosas, sobre todo lo que preocupa a nuestros pacientes y usuarios, con nuestra indiscutible vocación de servicio público, que antepone el bien de la sociedad al nuestro propio», manifiesta Izquierdo.

No hay que olvidar tampoco que estos profesionales asimismo se prosiguen encargando de la distribución de los fármacos precriptos a la población, que ahora no puede salir de sus casas. Con esto, apunta, se evitan desplazamientos superfluos a centros hospitalarios o bien de salud, sobre todo en el caso de colectivos de peligro, como son las personas mayores y los pacientes polimedicados.

En primera línea de atención sanitaria
Y es que, ya, los boticarios se hallan en la primera línea de atención sanitaria a personas que, por vivir en pueblos pequeños o bien distanciados de un hospital, al primer lugar que asisten es a una farmacia. Razón por la que el presidente del Cofcam insiste en solicitar a las administraciones eficientes más protección, tanto mascarillas como guantes e inclusive equipos de protección individual (EPIs) «para asegurar la seguridad tanto de los farmacéuticos como de los clientes».

Hasta la data, asegura Francisco Izquierdo, las farmacias solo cuentan con una mascarilla autorizada para cada uno de ellos de los trabajadores de estos negocios, y en ciertos casos ni tan siquiera ni eso. «Somos siendo conscientes de la falta que padece el sistema sanitario y comprendemos que lo primero son los centros de salud y otros centros sanitarios, mas las autoridades deben entender el papel que jugamos las farmacias y el peligro que corremos habitualmente. Ojalá no haya que lamentar más muertes de farmacéuticos».

Los farmacéuticos se aúnan a las protestas por las medidas del Ministerio de Sanidad
Frente al nuevo protocolo de actuación frente al coronavirus aprobado el 31 de marzo por el Ministerio de Sanidad, los consejos generales de farmacéuticos, así como los de dentistas, enfermeros, médicos y veterinarios, instituciones que abarcan a más de 700.000 profesionales sanitarios en España, expresan su «absoluto rechazo a estas medidas y recomendaciones».

Ciertas de estas nuevas pautas presentadas el tres de abril por el Ministerio de Sanidad suponen, a su juicio, «un peligro elevado contra la seguridad de los profesionales y de sus pacientes. Ciertas de estas medidas y recomendaciones, lejos de contener la epidemia y conservar la salud pública, representan un peligro evidente para sanitarios y pacientes».

Consideran singularmente preocupante el punto que hace referencia a la integración al puesto de los profesionales sanitarios trascurridos siete días desde el principio de los síntomas y en ausencia de fiebre cuando no se efectúa prueba diagnóstica. Tampoco incluye la guía la situación de muchos profesionales asistenciales que no se hallan en el campo hospitalario y que se hallan en diferentes centros y establecimientos sanitarios, de adscripción pública y privada.

Fuente: ABC.es

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