Carolina Marín (Huelva, 1993), campeona olímpica de bádminton y 3 veces campeona del planeta, 3 de Europa.. desde 2014 lo ha ganado todo. No comprende su vida sin el deporte, su mayor adicción, y sin un volante, mas en un caso así no se refiere al de su raqueta, si no el de su turismo, el que precisa para, en su tiempo libre, regresar a su pueblo con su familia y reposar.

En verdad, confiesa ser una buena conductora, «responsable y prudente», como en todos y cada uno de los campos de su vida, mas que por su situación únicamente emplea el turismo para desplazarse «de casa al Centro de Alto Desempeño (CAR) de la capital de España -donde la onubense adiestra y radica mientras que está inmersa en competición o bien prepara los campeonatos en los que participa alrededor del planeta- y poco más. Mas me chifla gozar de mis viajes a Huelva con el turismo, por poner un ejemplo, uno de sus primeros viajes largos», especifica a este periódico, tras sacarse el carnet de conducir cuando tenía 22 años «a la primera», agrega con orgullo.

«Tener turismo me facilitó mucho poder desplazarme para poder ver a mi familia. Además de esto, disfruto mucho conduciendo. Es una cosa que me relaja y me sirve para gozar de un tiempo del que no siempre y en toda circunstancia dispongo», apostilla.

La enorme estrella del bádminton conduce en nuestros días un Toyota RAV4 Electric Hybrid, el único vehículo que guarda en su garaje y al que se sostiene leal en tanto que la precedente precedente versión de este modelo fue su primer turismo. Se ha vuelto a decantar por el vanguardista de los todocaminos en tanto que «define de manera perfecta a la próxima generación que vamos a ver en las calles, si bien ya vemos ciertos ejemplos: un turismo que consume menos, que facilita la conducción en todos y cada uno de los aspectos y que hace tu vida considerablemente más cómoda«, asevera la atleta, quien del mismo modo resalta en que un turismo mucho de su dueño, o bien por lo menos eso cree, »especialmente de qué forma trates«.

Es más, Marín manifiesta que este modelo «supera todas y cada una de las esperanzas que tenía. Y eso que eran altas. Mas es que reúne todas y cada una de las bondades que busco en el momento de escoger un coche: estética y emisiones«, aclara, a lo que (entre risas) índice en que el equipamiento es fundamental asimismo es este ámbito: »Nunca se me ha dado mal estacionar, mas lo cierto es que el asistente de parking es un invento increíble«.

Y es que la jugadora de bádmiton onubense ha escogido la versión más pertrechada de la gama RAV4 Electric Hybrid, el acabado Luxury, con lo que cuenta con un equipamiento sobresaliente, con ciertos dispositivos exclusivos como el retrovisor interior inteligente con visualización de imagen de la cámara trasera, el sistema de visión 360º o bien el sistema para la navegación GO con funciones avanzadas, aparte de conectividad Apple CarPlay y Android Auto.

En concreto, el sistema Toyota Electric Hybrid de RAV4 pertrecha un motor de gasolina veinticinco Dynamic Force, que desarrolla 218 CV en la versión de tracción delantera -la versión de Carolina Marín- y 222 CV en la de tracción total. Supone un paso más allí en potencia, contestación y eficacia. El sistema de tracción total eléctrica inteligente -intelligent All-Wheel Drive (AWD-i)- ha sido mejorado para ofrecer la mejor capacidad en el momento de circular por cualquier género de vía, con un desempeño superior en las condiciones más duras y la mejor contestación sobre superficies deslizantes.

Ficha técnica

Motor: Hybrid veinticinco 220H con potencia máxima de 218 CV Consumo medio: desde cinco con cinco l/100 km Medidas (largo/ancho/alto, en metros): cuatro,600/1,85/1,68 Maletero: 580 litros hasta cubre equipajes, o bien 733 hasta el techo Velocidad máxima: 180km/h Aceleración: de 0 a 100 km/h en ocho con cuatro segundos Precio: 38.550 euros

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *