El cobro del alquiler originó la discusión previa al incendio mortal de Barcelona


Los Mossos d’Esquadra tratan de esclarecer las causas del incendio en un local de Barcelona
que este martes se cobró la vida de una familia. Una mujer de origen rumano, un hombre pakistaní y sus dos hijos: un niño de tres años y un bebé. Todos ellos vivían en los bajos de lo que tiempo atrás fue una sucursal bancaria, ahora ocupada. Los investigadores deben determinar si el fuego se produjo a causa de un accidente o bien si fue intencionado. Solo unas horas antes, de madrugada, una patrulla de la policía catalana se desplazó hasta el inmueble por «una fuerte discusión y una pelea». El motivo de la misma, según indican desde el entorno de los fallecidos a ABC, fue el cobro del alquiler.

Y es que en la antigua oficina de Evo Bank en la plaza Tetúan, la pareja y sus dos pequeños convivían con otras personas. Entre ellos, cuatro hombres, de entre 20 y 50 años, que la tarde del mismo martes recibieron el alta tras permanecer ingresados en observación por inhalación de humo. El desencuentro en este espacio, y del que formó parte el padre que falleció en el incendio, se produjo sobre las tres de la mañana, y el motivo fue cómo repartir el dinero que el resto de ocupantes abonaban por residir allí. La policía medió entre las dos partes y, tras ello, uno de los grupos abandonó la zona.

Zahid, el hermano del fallecido, también vivió allí hasta hace un mes, cuando se mudó a casa de su primo. Este último, Rana P., traslada a este diario su temor de que las llamas no fuesen un accidente sino provocadas. Señala que la habitación en la que pernoctaba la familia no tenía cerradura, por lo que no se explica como no pudieron abrir la puerta exterior del local y salir a la calle. «Creemos que falló algo», apunta, y cuestiona: ¿Por qué solo murieron mi primo, su mujer y sus hijos y al resto no les pasó nada?».

Las sospechas del primo también se basan en los resultados de la inspección municipal que el pasado 18 de octubre determinó que en el local del 20 de la plaza Tetúan no existía «riesgo inminente» y que no sufría ninguna afectación estructural. De haber sido así, el consistorio podría haber ordenado un desalojo por motivos de seguridad.

Rana, que es trabajador de limpieza, explica que su familiar se encontraba en situación irregular. Se trasladó a Europa hace casi dos décadas. Pasó por Grecia e Italia, y hace unos años se instaló de forma permanente en España. Desde 2020 residía en el local que ardió el martes, y donde perdió la vida junto a su mujer y sus dos hijos.


Fuente: ABC.es .

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