Es posible que sea cierto eso de que España no se pone conforme en nada. Mas de ser de esta forma, habría una paradójica salvedad a la regla: a todos nos chifla discutir, discutir y pontificar exactamente sobre el enorme instante de desunión de nuestra historia reciente, la quiebra monumental del 36. Desde que vivimos en democracia no hemos cesado de echar la vista atrás cara aquella Guerra Civil que, poco a poco con mayor ansia pesimista, vemos regresar en los mimbres del futuro próximo. Todos, de un lado o bien de otro, tememos, preconizamos, un 36. A 80 años del fin del enfrentamiento y con el panorama político que todos conocemos – ya repiquetean en el fondo nuevas urnas –, semeja que el cine de España ha retomado la ruta de la memoria histórica con mayor fruición. Ese tópico de «otra maldita película de la Guerra Civil», tan de la década de los 90 (ahora, por servirnos de un ejemplo, se han cumplido 25 años de «Tierra y libertad», de Ken Loach), se columbra en el cine de España que viene y que se va a mostrar en el escaparate insuperable del Festival de Cine de San Sebastián, que arranca el día de hoy y dura hasta el 28 de septiembre. ► “Blackbird”: Roger Michell reinterpreta a Bille August Donostia es la guerra. Una batalla fímica en la que 2 de sus platos fuertes tienen como punto de inicio el levantamiento militar del año 36. Indudablemente, «Mientras dure la guerra», de Alejandro Amenábar, es la piedra angular del certamen. El director de cine hispanochileno, a sus 47 años, abandona los géneros (el «thriller» y el terror que tanto predicamento le ganaron cuando apenas era un veinteañero) para dar un giro sorprendente a su carrera. Amenábar, sí, nos habla de la Guerra Civil, mas lo hace por medio de una figura capital y también inasequible de nuestra historia y pensamiento, Miguel de Unamuno. Vista «Mientras dure la guerra», que desde entonces retrata el apoyo inicial y la siguiente «caída del caballo» del vasco (Karra Elejalde le da vida) cara el levantamiento, es posible asegurar que el filme de Amenábar trata tanto de Unamuno como del propio Franco y su toma de poder rosselliniana. Desde el anuncio del rodaje, colectivos como la Asociación Millán-Astray vienen protestando con lo que consideran tergiversaciones históricas, singularmente en torno a la figura del autor de la Legión, ese tipo que se nos presenta jactancioso y sobreactuado de la mano de Eduard Fernández. Hay ganas en San Sebastián de palpar la reacción del público general ante una película que, desde ya antes de ser vista, ha dividido a los españoles. De qué manera no. Harina de otro costal, si bien asimismo arranque con los primeros disparos de la Guerra Civil, en un caso así en un pueblo humilde de Huelva, es «La trinchera infinita», que llega silente enmascarada tras la mediática «Mientras dure la guerra» mas, estamos persuadidos, puede dar la campanada en los premios de la Sección Oficial. ¿Charlamos de la Concha de Oro? Es posible. Por lo menos, un premio de interpretación para su dueto protagonista, Antonio de la Torre y Belén Cuesta. 30 años bajo tierra «La trinchera infinita» relata la historia del «topo» Higinio Blanco, basada en hechos reales, un hombre que estuvo 30 años bajo tierra perseguido por sus ideas ácratas, hasta el momento en que la Amnistía del año 69 le dejó surgir a la luz en una España que – en aquel tiempo sí – lo último que deseaba era rememorar los infaustos acontencimientos del 36 al 39. Los autores de «Handia», los vascos Jon Garaño, Aitor Arregui y Jose Mari Goenaga, son los responsables de este inteligente ejercicio de memoria que se cuestiona de forma alternativa sobre el punto de vista con el que vemos las cosas, el temor irracional y espectral al prójimo y el inevitable paso del tiempo, que asuela aun con las ideas más enquistadas. En San Sebastián vamos a tener asimismo la ocasión de ver las primeras imágenes de otro producto que echa la vista atrás, en un caso así al más reciente «conflicto vasco». HBO lanzará «Patria», basada en el «best seller» de Fernando Aramburu, el año próximo, mas qué mejor sitio que Donostia, donde transcurre una buena parte de la acción, para presentar otra reflexión de nuestro cine (en un caso así en formato serie) sobre aquello que hemos sido y hecho anteriormente. Con una Sección Oficial carente de grandes nombres (si bien sorpresas va a haber, como siempre y en todo momento), las diferentes secciones del Festival atraerán sin embargo a numerosas estrellas internacionales, desde Kristen Stewart a Eva Green, de Tim Roth a Ricardo Darín, pasando por Juliette Binoche, Laetitia Casta, Gael García Bernal y Javier Bardem. Penélope Cruz, Donald Sutherland y Costa-Gavras asimismo van a estar presentes para recoger sus sendos premios Donostia. Más cerca de la paridad A la luz de las cantidades, el de San Sebastián es el certamen de cine más igualitario entre los grandes. Solo 4 mujeres directivas competían en Cannes este año y 2 en Venecia, en frente de las 6 que lucharán por la Concha de Oro en San Sebastián, lo que representa un 35% de los concursantes. Con todo, el discute sobre la necesidad o bien no de adoptar medidas para asegurar la paridad total (sin privilegiar la calidad del producto con independencia del sexo de su realizador) proseguirá latente.

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