Ciertos análisis sobre la demografía de nuestro planeta señalan que en el próximo horizonte temporal del año 2030 es muy posible que más del 60% de la población mundial se halle concentrada en las grandes urbes, que no dejan de medrar diariamente. Atentos a esta proyección de la realidad que nos circunda, los responsables de automóviles comerciales de Renault trabajan con una perspectiva que contempla que el volumen urbano de transporte de mercaderías debería multiplicarse aceleradamente a lo largo de los próximos años.
Debido al exponencial desarrollo que experimenta a lo largo de los últimos años el comercio on line, un fenómeno irrefrenable que proseguirá aumentando su estrellato, en Renault se estima que las entregas de último quilómetro se habrán multiplicado por 4 cuando lleguemos al calendario del 2050. Atenta a este pronóstico, la firma del rombo ha desarrollado un interesante concept car , llamado EZ-FLEX, pensado hasta el último detalle para amoldarse a las necesidades que nos depara el futuro.

Inspirado en el cosmos móvil, va a contar con una flota de diez unidades experimentales

Si un vehículo de reparto comercial pretende trabajar sin inconvenientes en las urbes del futuro, resulta lógico que oculte bajo sus supones un motor eléctrico para evitar las posibles prohibiciones de circulación por motivos de emisiones. Conforme los datos facilitados por los ingenieros encargados de impulsar el proyecto, el interesante prototipo de Renault cuenta con baterías que le dejan lograr una autonomía de funcionamiento de 100 quilómetros. Y si bien pueda parecer una cantidad un tanto escasa, hay que tomar en consideración que los repartidores urbanos recorren la mitad de esa distancia como promedio en su menester rutinario.

Para moverse por la urbe con agilidad, el EZ-FLEX sorprende por las compactas dimensiones exteriores de su carrocería (386 centímetros de longitud). Mas merced a la optimización del espacio interior, se ha logrado contar con de un volumen de carga de 3 metros cúbicos, en una buena parte debido una altura de 188 centímetros. Con un radio de giro de solo cuatro con cinco metros, este vehículo resalta por contar con una espléndida capacidad de maniobra.
La pretensión de la marca del rombo consiste en contestar los fundamentos de este prototipo conectado, inspirado en el cosmos móvil, en una flota compuesta por diez unidades, destinadas a ejercer como embajadoras del proyecto frente a las primordiales urbes de Europa. Además de esto, a través de el pacto de cooperación firmado con La Poste, Renault va a recoger valiosos datos reales de empleo que dejarán conocer al detalle las necesidades rutinarias de los repartidores con la intención de concretar mejor las peculiaridades técnicas que debería tener un previsible vehículo de producción.

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