Apple presentó el martes su nueva línea de móviles y logró persuadir en el apartado fotográfico, uno de los más valorados por la mayor parte de los clientes del servicio que procuran un móvil de alta gama. El iPhone 11, el modelo más económico, lleva 2 cámaras traseras, con lo que gana una con respecto al iPhone XR. Los nuevos iPhone 11 Pro y 11 Pro Max pasan a tener 3, una más que los encuentre de gama XS y XS Max. En los nuevos dispositivos mejoran los sensores y los objetivos, mas el cambio es considerablemente más profundo, lo que mejoran los nuevos móviles de la marca es la fotografía.

Los elementos que son parte de ese cambio deben comprenderse como un todo. Realmente lo que ha construido Apple es un sistema de fotografía integrado formado por 3 objetivos (super gran angular, angular y zoom) que marchan con un software concreto apoyado por una tecnología compleja asistida por la inteligencia artificial

Phil Schiller muestra las cámaras de los iPhone 11 Pro
(Josh Edelson / AFP)

El vicepresidente de marketing de producto de Apple, Phil Schiller, anunció el martes una tecnología llamada Deep Fusion (fusión profunda) que ofrecía unos resultados que parecían de cámaras fotográficas profesionales. Este sistema consiste en que antes que el usuario tome una instantánea, la cámara ya toma 8 imágenes. Al disparar, se toma una larga exposición, y después se forma una imagen pixel a pixel que ofrece mucho detalle y poquísimo estruendos. Se pudo ver poco más que esa genial imagen, mas lo que se vio promete. Desde el 20 de septiembre, va a estar en la calle.
Otra mejora es la adopción de un modo nocturno, como el que tenía Google y otras marcas. En un caso así se usa inteligencia artificial para otorgar a las fotografías una luz, que en el instante de tomarla, no existía. El resultado que mostró Apple asimismo dejaba claro que ha dado un salto en este aspecto de la fotografía.

Las tomas de los tres objetivos

Las tomas de los 3 objetivos
(Justin Sullivan)

Mención aparte merece la integración de sus cámaras. La aplicación de Filmic, un conocido editor de vídeo, mostró en el escenario del Steve Jobs Theater del Apple Park una versión para los nuevos iPhone 11 Pro que es capaz de grabar al tiempo con sus cámaras, incluyendo la delantera, que puede situar en un cuadro de la pantalla. Pasmoso. Ese prodigio de tecnología del software no habría sido posible sin un sistema que soportara una enorme capacidad de transmisión de datos en conjuntos separados. Y ahí tampoco tienen nada que ver los objetivos. Es software, mas sobre todo, el nuevo y muy potente procesador A13 Bionic.
Cuando se hará una fotografía, en la parte que sale del encuadre, el iPhone muestra la una parte de fotografía que queda fuera y que sí atrapa el angular superior. Más: cuando uno de los objetivos se dispone a tomar una fotografía, transmite al resto los datos de ajuste que emplea, a fin de que apliquen exactamente los mismos en el caso de cambio de uno a otro. Apple ha pensado en de qué manera progresar la fotografía, no las cámaras, en los nuevos iPhone. El resultado, a falta de poder probarlos en la calle, pone otra vez a la compañía de la manzana en la primera línea fotográfica.

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