Despertarse en cama de un centro de salud tras padecer un accidente de tráfico es la frontera entre un punto de inflexión en la vida de las víctimas de un accidente de tráfico. No obstante, si has logrado abrir los ojos, puedes agradecer por no ser una de las 1.098 víctimas mortales que se generaron el año pasado en las carreteras españolas. Otros cuatro.395 accidentados requirieron ingreso hospitalario, estos han debido enfrentarse a un suplicio aproximadamente soportable en función de múltiples factores, que van alén de la gravedad de la lesión. En ese instante, en el momento en que te duele todo el cuerpo y las imágenes del accidente se repiten en tu cabeza en un bucle eterno, hay que buscar contestaciones para proseguirse adelante, unas contestaciones en las que la aseguradora tiene un papel definitivo.

Como norma, la cobertura sanitaria tras un accidente de tráfico está determinada por las condiciones particulares de la póliza que la víctima tenga subscrita, conforme explican desde Mapfre. Estos gastos cubren los acontencimientos ocurridos en territorio nacional y las compensaciones se entregan en el plazo de 365 días desde la data del accidente. Hay que tener en consideración que se consideran gastos de asistencia sanitaria, no solamente los derivados de la atención médica y hospitalaria inmediata, sino incluyen asimismo la rehabilitación siguiente si es precisa para poder regresar a recobrar las capacidades precedentes al sisniestro.

Si bien el año pasado se generó un descenso de un seis,7% en el número de accidentes (72 menos que el año precedente); un -siete,6% en el número de fallecidos (90 menos que en 2018) y una caída del tres,8% en heridos graves (174 menos), a los que se despiertan en el centro de salud se le abren un mar de dudas como el no saber qué hacer, a qué se tiene derecho, qué se puede demandar y a quién. Ahora damos las claves a fin de que a las secuelas del accidente no den paso a un maratón burocrático.

Primeros auxilios
La letrada de LegalCar, Alicia Torres, explica a este periódico que las empresas de seguros y el sistema sanitario nacional «cubren en cualquier caso las precisas asistencias de carácter urgente». De esta forma, si padecemos daños físicos y no somos responsables del siniestro, la empresa de seguros del conductor responsable responderá por él «cubriendo los gastos derivados de estos daños a través de la cobertura de responsabilidad civil».

¿Quién se hace cargo?
En general, es la aseguradora propia la que se encarga de los gastos médicos iniciales y de la terapia precisa. Por servirnos de un ejemplo, «si tengo un accidente de tráfico y voy a emergencias, ese gasto médico lo va a pagar el seguro». Si además de esto es preciso acudir a sesiones de fisioterapia, asimismo lo va a pagar el seguro. La Seguridad Social se va a hacer cargo de consultas de carácter evolutivo. «Por ejemplo, si voy al médico de cabecera por dolores y se me asigna una medicación».

Responsables con seguro contra terceros
En un caso así el seguro asimismo va a pagar nuestros gastos médicos. Esto es pues siempre y en toda circunstancia existe la llamada «cobertura médica», que se hace cargo. Al lado de la cobertura por responsabilidad civil, por medio de los «Convenios de Asistencia Sanitaria» se garantiza la prestación sin tener en consideración «criterios de culpa». Los convenios se rigen por un principio objetivo que determina qué entidad empresa de seguros es la obligada al pago de los gastos médicos en los centros adheridos a los convenios de asistencia sanitaria con el ámbito público o bien privado sin que se tenga presente criterios relacionados con la culpa o bien responsabilidad.

¿En qué momento demandar?
No hay ningún periodo de falta que se aplique para hacer eficaz la garantía de asistencia sanitaria, es suficiente con que en el instante del accidente el seguro esté en vigor.

Rehabilitación
Tras un accidente, una de las primordiales prioridades es la mejor y más veloz rehabilitación. Conforme la letrada Alicia Torres, las posibilidades a las que puede enfrentarse cada persona son diferentes, puesto que «unos pocos optan por abonar de su bolsillo la rehabilitación, otros escogen centro a través del seguro privado –en función de las coberturas contratadas– y finalmente están los que son derivados a otros centros a la espera de una cobertura por la parte del seguro de vehículo del causante del vehículo».

¿Qué ocurre con el vehículo?
Como norma, tras un accidente en el que el conductor y los pasajeros son trasladados a un centro sanitario, es la empresa de seguros la que se encarga del vehículo y lo traslada a un taller o bien a sus instalaciones. Bajo criterio de la Guarda Civil, los agentes pueden pedir que el vehículo sea trasladado por una grúa municipal a sus instalaciones. Esto acostumbra a acontecer cuando uno de los conductores registra niveles altos de alcohol en sangre.

Para recobrar el vehículo los trámites son afines a cuando es retirado por una grúa. Mediante la empresa de seguros nos notificarán exactamente en qué depósito está, y se puede recoger abonando los gastos pertinentes. Estos gastos se pueden demandar con posterioridad a la empresa de seguros, que se puede encargar de los trámites.

Costo económico
Se estima en por lo menos cinco.956 millones de euros, conforme la actualización de la estadística efectuada por la DGT en cooperación con la Universidad de Murcia. Este estudio recoge que los gastos médicos y administrativos, asociados a un herido hospitalizado suponen una media de 247.000 euros, y seis.886 euros para un herido no hospitalizado. Este informe efectuado por Julio Pérez de la Paz y Elena Valdés para la DGT concluye que la mayoría de los accidentes en España causan únicamente daños materiales. Más de la mitad de las lesiones son fracturas (58,5%) en los brazos tórax y tobillos.

Pasos a proseguirse tras un siniestro

1.- Atención a las víctimas

Es esencial sostener la calma y llamar a una ambulancia. La primera asistencia médica es fundamental. Solo se pueden demandar lesiones justificadas en las primeras 72 horas.

dos.- Informar a la autoridad

Hay que llamar a las autoridades eficientes a fin de que realicen el atestado y recojan las versiones de los hechos. Es conveniente rellenar un parte amistoso que va a facilitar que no haya ninguna duda de quién ha sido el encargado de un accidente.

tres.- Dar parte al seguro

Es esencial señalar qué lesiones se tiene en un plazo máximo de siete días.

cuatro.- Letrado especialista

Se aconseja contar con un letrado especializado externo a la compañía. La letrada Alicia Torres demanda la falta de conocimiento de la existencia del acuerdo Unespa. Es un pacto entre la mayor parte de compañías para tratar a los lesionados de accidentes de tráfico. La aseguradora acepta de manera directa el pago de un tratamiento sin que el lesionado deba abonarlo. Se incluye derecho a una indemnización, asistencia médica en las primeras 72 horas tras el accidente o bien la prescripción del tratamiento ya antes de 15 días. Los gastos de rehabilitación corresponden a la compañía de quien ha provocado el accidente. Muchas veces el accidentado recurre a la derivación de la empresa de seguros. Una alternativa que desaconseja puesto que «los centros médicos que trabajan con empresas de seguros tienen intereses divididos y pueden acortar los tratamientos ya antes de tiempo». Si la compañía no está en el acuerdo Unespa, el perjudicado deberá adelantar el dinero y también de forma inmediata demandarlo a la compañía contraria.

«El día después», por Mar Cogollos
Comprendo que es esencial dar a conocer las cantidades de fallecidos y heridos para mentalizar a la sociedad. Cuando nació Aesleme más de nueve.000 personas perdían la vida en nuestras carreteras y 30 años después la cantidad no llega a dos.000. Los datos son buenos, mas prosiguen siendo demasiadas las personas que deben aceptar las consecuencias.

Absolutamente nadie se imagina lo que puede mudar la vida en un segundo; no estamos listos para perder de forma repentina a un ser querido o bien para percibir la nueva de que la lesión no tiene cura y que vas a tener unas restricciones físicas que te forzarán a desplazarte en una silla de ruedas.

La lesión rompe tu proyecto de vida, debes regresar a quererte, admitirte y confiar en tus capacidades. La vida tras un accidente es bastante difícil, no solo por las restricciones físicas sino más bien asimismo por las sociales, no es sencillo moverte de forma autónoma por tu urbe, si bien la accesibilidad haya mejorado mucho, desde el instante en que hay una Ley que se debería cumplir.

Hay otros aspectos a estimar, conforme la edad, el género de discapacidad tras el accidente o bien la capacitación anterior va a ser aproximadamente bastante difícil localizar trabajo o bien aun una pareja.

Y asimismo hay otro factor esencial, la sociedad no sabe como tratar a una persona con capacidades diferentes, se prosiguen usando palabras despectivas como «minusválidos, incapacitados, inválidos», se precisa más sensibilización y también igualdad de ocasiones. Mi vida no sería exactamente la misma si no hubiese tenido la fortuna de tener una familia fantástica, localizar una pareja inusual, ser madre de mellizas, tener un trabajo que me apasiona, pues ayuda a que menos personas tengan lesiones por accidente, y tener un montón de amigos que siempre y en toda circunstancia están ahí.

¡Te puede pasar a ti, no cambies tu vida por aceptar un peligro absurdo, como tomar una copa de más, responder un wasap o bien ir demasiado veloz!

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *