La falta conforme político que deje la capacitación de un nuevo Gobierno puede provocar algo más que un bloqueo de las instituciones. Esta situación puede afectar de forma directa al bolsillo de prácticamente 16 millones de españoles, puesto que tanto el Ministerio de Trabajo como el de Función Pública no tendrían capacidad jurídica ni ejecutiva para actualizar los aumentos pertinentes a las pensiones y al salario de los funcionarios, con lo que van a arrancar 2020 con las tablas salariales congeladas hasta la capacitación de un nuevo Ejecutivo y la preparación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. Esta paralización asimismo se extendería a todos y cada uno de los subsidios y a la actualización del sueldo mínimo. Concretamente, este bloqueo parlamentario puede dejar en el aire la subida salarial para dos,5 millones de funcionarios públicos –estatales , autonómicos y municipales– y prácticamente 9 millones de pensionistas. A ellos habría que sumar tres con uno millones de desempleados que cobran algún género de subsidio y los uno con tres millones de trabajadores que reciben el sueldo mínimo interprofesional. En conjunto, prácticamente 16 millones de perjudicados. Los funcionarios deberían percibir en 2020 un incremento del dos% fijo, que se elevaría otro 1% dependiendo de la marcha del Producto Interior Bruto –subiría ese 1% auxiliar si el aumento del Producto Interior Bruto es del dos,5 % o bien superior; si es inferior a esa cantidad, la parte variable baja proporcionalmente–. El pacto asimismo contempla que, en el caso de cumplirse la meta de estabilidad presupuestaria –el déficit público– en 2020 se agregaría una subida auxiliar del 0,55%. En el caso de los funcionarios autonómicos y municipales, el pacto prevé que cada administración pueda destinar un 0,30% de su masa salarial para fondos auxiliares. Esta subida –ahora en el aire– es parte del pacto trianual firmado con los sindicatos mayoritarios del ámbito público en 2018, cuando la Presidencia del Gobierno estaba a cargo de Mariano Rajoy, y que incluía un levanta salarial de hasta el ocho,79% en términos amontonados en todo el periodo. En el caso de los pensionistas, el Gobierno acepta el pago de nueve con siete millones de pensiones –aunque son ocho,8 millones los adjudicatarios, ciertos de ellos cobran 2 posibilidades, por jubilación y por viudedad–. En 2019 se ha aplicado una revalorización del uno con seis%, mas la actualización de 2020 queda, por el momento, en el aire. El Gobierno podría emplear una triquiñuela parlamentaria para conseguirlo: registrar una proposición de ley en el Congreso para derogar el índice de revalorización automático que ahora limita el aumento al 0,25% por el déficit de la Seguridad Social, mas no parece muy probable, especialmente si el país se dirige a otras elecciones. Con respecto a los uno con tres millones de perceptores del sueldo mínimo, lo frecuente es que el SMI se apruebe a través de un real decreto en Consejo de Ministros antes que finalice el año, a fin de que entre en vigor el 1 de enero del año siguiente. No obstante, la actual situación, con un Ejecutivo en funciones, lo impediría. Respeto a los pagos a desempleados, la subida va tácita en el Indicador Público de Rentas con Efectos Múltiples (Iprem), el índice que marca la cuantía de abundantes subsidios y ayudas, que este año el Gobierno ha marcado en un dos%. Si no hubiese pacto político, las posibilidades quedarían prorrogadas en exactamente las mismas condiciones. Este año, y adelantando la posibilidad de que no hubiese Presupuestos, el Gobierno decidió aprobar por decreto la subida de salarios y posibilidades a fin de que estuviese actual desde el 1 de enero. No obstante, para el próximo año, la situación de Gobierno en funciones complica esta vía puesto que, conforme recoge la ley, debe limitar su administración «al despacho ordinario de los temas públicos sin adoptar otras medidas, salvo casos de emergencia adecuadamente acreditados o bien por razones de interés general cuya acreditación expresa de esta forma lo justifique». Por este motivo, si una reiteración electoral alargase hasta enero esta situación de Gobierno en funciones, los aumentos salariales y de las posibilidades a funcionarios, pensionistas y parados se quedaría pendiente en el comienzo de 2020, a la espera de contar con unos Presupuestos. Si estos por último se prorrogasen, cabría la posibilidad de que, con las modificaciones pertinentes, se encajase la subida y se barajase la posibilidad de abonar los atrasos pertinentes.

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