El BCE anuncia el fin del veto de los dividendos de la banca



El BCE ha levantado el veto al reparto de dividendos de la banca, la cual podrá volver a remunerar a sus accionistas desde el próximo 1 de octubre. El organismo liderado por Christine Lagarde se apoya en la mejoría del entorno macroeconómico para tomar esta decisión, la cual ya había adelantado el presidente del Consejo de Supervisión, Andrea Enria, hace semanas que se llevaría a cabo. «Las últimas proyecciones macroeconómicas confirman el repunte económico e indican una incertidumbre reducida, lo que está mejorando la confianza en las trayectorias de capital de los bancos», explica el supervisor bancario europeo. Así, el 1 de octubre finalizará una prohibición que lleva vigente desde finales de marzo de 2020.

No es la primera vez que el BCE abre la mano con este asunto. Ya el pasado diciembre permitió a los bancos repartir como máximo el 15% de su beneficio solo si no superan el ratio de capital de máxima calidad sobre los activos ponderados por riesgo en 20 puntos básicos.

Ahora, el fin del veto es definitivo, aunque expertos del sector apuntan que fue cuanto menos polémica. «La decisión del BCE de no permitir a los bancos pagar dividendos a sus accionistas era una medida con poco sentido en un mercado competitivo, en el que los inversores que buscan optimizar al máximo su inversión se han encontrado con una penalización y quienes han querido invertir en acciones de bancos han podido ver en esa decisión una barrera disuasoria cuya razón no han entendido», explicó a ABC Carlos Balado, profesor de OBS Business School y director de Eurocofin.

Eso sí, el fin de estas restricciones no significa que las entidades tengan libertad absoluta para repartir dividendos. Pese a la mejora de las previsiones macroeconómicas, el supervisor entiende que la crisis sanitaria no ha finalizado. En su comunicado, el BCE dice que continuará vigilando de cerca a las compañías para determinar la idoneidad de que remuneren o no a sus accionistas.

El BCE afirma que «los bancos deben seguir siendo prudentes a la hora de decidir sus políticas de reparto de dividendos y recompra de acciones». Para ello, pide «vigilar cuidadosamente la sostenibilidad de su modelo de negocio» y que adopten medidas «prudentes y con vistas al futuro». Además, recomienda a las entidades «no subestimar el riesgo que las pérdidas adicionales puedan tener más adelante en el capital» cuando las medidas de apoyo al crédito finalicen.

Balado aun así sostiene que el veto fue «una medida quizás precipitada o poco estudiada, porque el BCE ha pedido y pide a los bancos que se refuercen con capital, pero han limitado esa posibilidad al impedir que ese capital pueda ser retribuido. La razón se basaba en que, al no repartir dividendo, se disponía de más fondos para afrontar la crisis». Pero apunta que se dejaron dos asuntos. Uno, que se discriminaba a la banca con respecto a otros sectores; y dos, que se perjudicaba a los particulares que compran acciones como forma de ahorro y el dividendo «es un ingreso para ellos».

Aunque esta medida solo afecta a las entidades supervisadas directamente por el BCE, el organismo también dice que las autoridades supervisoras nacionales –en el caso de España, el Banco de España– adoptarán pronto medidas similares para los bancos bajo su supervisión.

Fuente: ABC.es

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