El Banco de España insiste en el posible efecto pernicioso de la subida del SMI



La polémica sobre el impacto que la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) podría tener sobre la economía y el uso sumó el día de ayer un nuevo capítulo. El Banco de España mostró su precaución sobre una de las medidas estrella del Gobierno de Pedro Sánchez y aseguró que aún es «prematuro» aseverar que la subida del SMI hasta los 900 euros no está impactando de forma perjudicial en el empleo, en tanto que, “por ahora”, se dispone de «poquísimos datos agregados» para tener una valoración real. Asimismo reconoce su inquietud por el hecho de que la restauración de los sueldos no sea uniforme y apenas haya distinción por ámbitos y empresas, lo que implica que las subidas no recogen la evolución de la productividad y prosiguen obedeciendo a una negociación colectiva centralizada. Este pronunciamiento del Banco de España se genera una vez que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) aseverase en su últimos informe que no apreciaba «ningún impacto» en el uso a consecuencia del levanta del SMI y reconociera que podía haberse «pasado de negativo» al apreciar en un inicio una pérdida de 40.000 trabajos. Sin embargo, la AIReF asimismo aclaró que no disponía de series largas para examinar el impacto real que ha tenido hasta el momento la subida. En su Informe Anual de 2018, el Banco de España muestra una visión más conservadora y apuesta por que los sueldos medren en exactamente la misma medida que la productividad, para no regresar a una situación de desequilibrio en la que la subida de costos reste competitividad a las compañías. Asimismo prevé que las subidas salariales se extiendan a lo largo de la evolución expansiva de la economía, en tanto que el incremento es absorbido por los márgenes empresariales y no se ha trasladado, por el momento, a los costos, si bien la evolución que puede tener es “una incógnita”. Específicamente, el Banco de España estima que la subida del SMI representa un incremento porcentual superior a cualquiera de los aprobados de antemano. Debido exactamente a su enorme magnitud, la medida afectaría a una proporción de trabajadores considerablemente mayor que a veces pasadas. Específicamente, un seis% del total de asalariados percibían en 2018 una remuneración igual o bien inferior al SMI actual. Desde el 1 de enero de 2019, la proporción se ha elevado hasta el 22,4% con respecto a los nuevos entrantes en el mercado de trabajo. Con estas cantidades, el regulador bancario estima que el impacto del SMI en una simulación de este incremento, usando las estimaciones efectuadas sobre la base del ocho% de 2017, sugiere que el efecto negativo sobre la ocupación pondría en riesgo la empleabilidad de los trabajadores que se vean perjudicados si no se aplican medidas correctoras. Fuentes de la Dirección General de Economía y Estadística de la entidad confirmaron que el cálculo que hicieron sobre que la destrucción de empleo por el impacto del SMI alcanzaría 125.000 parados más en 2019 prosigue vigente, pese a que los datos de afiliación a la Seguridad Social o bien de la Encuesta de Población Activa no lo reflejen. «La economía de España va mejor de lo que adelantábamos hace unos meses, con lo que el uso asimismo va mejor. Eso no desea decir que el SMI no esté teniendo impacto en las resoluciones de los empresarios. Pensamos que es prematuro aseverarlo», declararon a Europa Press dichas fuentes, que han avanzado que examinarán sus cálculos al cierre de año de conformidad con exactamente la misma metodología con la que fueron elaborados.

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