La familia Dupont de Ligonnès desapareció de forma repentina a inicios de abril de 2011. A lo largo de esos días, absolutamente nadie vio a Xavier, ni a su mujer Agnes ni a sus 4 hijos de entre 13 y 21 años. La enigmática desaparición alertó a las autoridades, que registraron la casa familiar ubicada en Nantes el día 21. Bajo una terraza encontraron los cuerpos sin vida de la mujer, de los 4 hijos y de los perros de la familia. De Xavier, que tiene el título nobiliario de conde, no había indicio. Agnès Dupont de Ligonnès, de 48 años, y sus 4 hijos: Arthur, de 21 años, Thomas, de 18 años, Anne, de 16 y Benoît, de 13 años, habían sido intoxicados y asesinados más tarde a través de múltiples disparos de rifle en la cabeza, seguramente entre el tres y el cinco de abril. La necropsia determinó que se trató de una «ejecución metódica». Los estudiosos lanzaron una orden de busca y atrapa internacional sobre Xavier Dupont mas absolutamente nadie sabía con seguridad si estaba vivo o bien no. Una cámara de vigilancia de un banco lo inmortalizó el día 15 de abril y se sabe que llegó a pie y que se alojó en el hotel l Formule 1 Roquebrune-sur-Argens. Desde ese instante, muchas pistas falsas y ninguna patentiza de que se encontrase con vida, notifica «Le Monde». Por este motivo, tras el descubrimiento de los cadáveres estudiaron en una residencia en la que la familia radicó en los años 90. Exactamente en el mes de abril, mas de 2015, cerca del hotel en el que fue visto por última vez se hallaron unos huesos humanos, mas el ADN probó que no eran suyos. Mas la investigación no se detuvo y dieron con datos clave para saber lo que había ocurrido. Xavier asistió 24 horas ya antes del crimen a adquirir un equipo de bricolaje y cal viva. Además de esto, a lo largo de los últimos meses estuvo adiestrando tiro, con un rifle largo del calibre 22 rifle heredado de su padre. En verdad, consultó con su adiestrador para poder usar un silenciador con el arma. El cuatro de abril, asimismo llamó al jefe de su mujer para decirle que no había ido a trabajar por el hecho de que se hallaba enferma. Asimismo contactó con los institutos y universidad de los pequeños. Por último, a fin de que su plan fuera verosímil, mandó una carta a sus familiares para explicarles que se iba con su familia a EE UU en un enigmático programa de protección de testigos. Muchas fueron las teorías, especulaciones y líneas de investigación erradas. Los estudiosos concluyeron que dejó Nantes exactamente el mismo día de los crímenes y se dirigió al sur de Francia, donde se sostuvo escondo a lo largo de un tiempo. Ya antes de dejar su vehículo en el parking del hotel en el que fue visto por última vez, se detuvo en múltiples restaurants distanciados entre sí, en los que cenó y pagó con su tarjeta. Y ahí se perdió su indicio. Al pie de los Alpes. Los estudiosos llegaron hasta su vehículo 10 días después, mas todas y cada una de las pistas son vagas. Los testigos charlan de que su indumentaria era de lo más variada. Lo habían visto bien arreglado, con indumentaria informal, con traje de corbata, con cuello alto, con y sin lentes… Las llamadas a la comisaría de Nantes no cesan. Las pistas sobre su paradero lo ubican desde el sur de Francia hasta Tailandia. Toda vez que los medios dal alguna información del caso, las pistas se multiplican. La investigación llegó a implicar a 30 agentes por el hecho de que daba la sensación de que Xavier llevaba una doble vida. Nació en Versalles, donde pasó sus primeros años al lado de sus progenitores. La madre enseñaba religión y el padre escapó de la justicia por inconvenientes con Hacienda. Xavier era un pupilo aventajado mas debió dejar los estudios por el hecho de que su familia estaba arruinada. La fuga de su padre supuso un trauma para él, su hermana y su madre, conforme publica «Le Monde». Tras pasar por el ejército empezó su vida como empresario, mas sus proyectos terminaban abocados al descalabro. Su última empresa, Selref, fundada en Nantes en 2003, estaba dedicada al turismo mas tampoco consiguió afianzarse y cerró en 2007. Xavier daba la imagen de un hombre «cortés y culto» que se aprovechaba de su supuesto liderazgo empresarial para hacer negocios. Mas realmente era un estafador. Una ex- amante lo denunció por el hecho de que le solicitó 50,.000 euros prestados, que jamás le devolvió y a cambio le mandó una carta amenazadora. Otro de sus amigos asimismo le asistió a nivel económico para eludir que la justicia lo embargase. Llevaba una doble vida. Salía de casa el primer día de la semana y volvía cada viernes, tal y como si se tratase de un ocupado hombre de negocios, mas realmente no era de esta forma. En 2018, los estudiosos llegaron a ir hasta el monasterio de Roquebrune-sur-Argens, donde se suponía que estaba recluido. Mas nada. Los familiares llegaron a meditar que Xavier había fallecido.Consideraban que una persona tan ordenada como no podría subsistir tanto tiempo sin dinero y llegaron a meditar que habría fallecido en algún punto de los Alpes, llevándose consigo sus secretos. Mas el trabajo policial terminó dando sus frutos el pasado viernes. Xavier fue detenido en el aeropuerto de Glasgow tras una demanda anónima. La información llegó tarde para poder atraparlo en el aeropuerto de la ciudad de París y los estudiosos debieron contactar con las autoridades escocesas para informarles de que estaba en un aeroplano con destino a Glasgow. Cuando los agentes escoceses fueron a detenerlo no se resistió y lo describieron como «físicamente irreconocible». Si no hubiese sido por las huellas digitales sería bastante difícil de pensar que se tratase de exactamente la misma persona a la que buscaban. Queda la confirmación por medio del ADN, mas todo semeja señalarse que se trata de Xavier Dupont. El detenido aparte de su radical cambio de imagen, viajaba con un pasaporte robado en 2014 y los estudiosos piensan que ha podido pasar todos estos años en el R. Unido.

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