Mangas «de jamón» en castellano, de «pata de cordero» en inglés o bien tipo gigot en francés, son ciertas denominaciones gastronómicas para referirse a las llamadas mangas abullonadas ajustadas al antebrazo. La Reina Letizia se ha hecho eco de la vuelta de esta tendencia en su tour por España. Mas esta moda, con 4 siglos de historia, no es ninguna novedad.

En 1592, una impresionante Isabel I de Inglaterra posaba solemne para Marcus Gheeraerts el joven, retratista flamenco a la moda en esos días al que la Casa Tudor tenía en nómina. Isabel I había elegido un vestido de miriñaque de España, escote recto tipo Medici y unas desmedidas mangas leg-of-mutton. Esta Reina, un icono universal que ha influido en la moda desde ese momento, no hacía más que adoptar una práctica frecuente entre la nobleza: enseñar su rango llevando prendas poco prácticas que impedían tareas básicas, quedando de este modo vedadas para las clases menos pudientes. Las mangas, un símbolo de estatus, tomaban tamaños exagerados para entonces ajustarse más abajo al antebrazo. Ellos y cedieron a una tendencia magnífica que visualmente fortalece el tórax del que la lleva.

Isabel I; der., cartel de la Preciosa OteroCientos de años después, ya en el siglo XIX, Eugenia de Montijo y las damas de su corte francesa contestaron esta tendencia, que había reaparecido ambiente al 1820 y que volvió a tener un cierto bum cara el 1890. Fue a fines de siglo cuando La Preciosa Otero, esa gallega triunfante que se empaquetaba y vendía como andaluza y que «reinó» a lo largo de años en el Folies Bergère, volvió a adoptar la moda de las mangas de jamón, tal como consta en ciertos pósteres oficiales del conocido cabaré.

En la década de los 70 del siglo veinte, Yves Saint Laurent y Emanuel Ungaro reanudaron estas mangas gigot (pronunciado shigó) con más discreción. En los 80, la Princesa Diana, víctima de todas y cada una de las tendencias de su tiempo, no vaciló adoptar la tendencia en muchas de sus apariciones, aligerando -eso sí- el volumen del «jamón» propiamente dicho, transformado en irrelevante paletilla de ibérico. Desde ese momento, la tendencia había quedado aparcada en los cajones de las casas de tendencia, miedosas de que este estilismo se tachara de anticuado o bien de poco favorecedor, los dos temores bien fundados.

Lady DiResultados dispares
En los últimos tiempos han sido Fendi, Raf Simons, Erdem, J.W. Anderson o bien Galliano los que han reinterpretado el estilismo de las mangas de jamón, afines mas no iguales a las tipo «balón» o bien «globo». Y este año, desde las marcas punteras como la danesa Rotate hasta las compañías de tendencia veloz han reinterpretado el invento. Con dispar resultado, como acostumbra a acontecer.

Catalina de Cambridge o bien Alexa Chung son ciertas avanzadas que han adoptado esta moda públicamente, al tiempo que en 2019 Olympia de Grecia posaba para Instagram con un vistoso vestido de estampado floral y mangas gigot de Alessandra Rich.

La Reina Letizia no ha dudado proseguir esta tendencia. A lo largo de la visita de los Reyes a Aragón esta semana, eligió un top de mangas leg-of-mutton de Massimo Dutti que combinó con pantalones de talle alto negros de Armani. Esta claro que las mangas gigot, de jamón o bien leg-of-mutton, han saltado ya de la National Portrait Gallery de la ciudad de Londres a las pasarelas y, de allá, a la calle, cuando menos entre aquellas que se agraden con este invento renacentista.

Fuente: ABC.es

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