Con el Gobierno en funciones, a un mes de las elecciones y con la sentencia del procés y la exhumación de Franco a las puertas. Con este panorama se festeja el día de hoy en la capital española el tradicional desfile del Día de la Celebración Nacional. En verdad, quizás sea una de las paradas militares con más carga política de los últimos años, en la que se va a mirar con lupa a las autoridades asistentes para poder ver quién habla con quién, cuánto tiempo y sus reacciones. Y a fin de que absolutamente nadie se olvide de uno de los temas estrella, una pancarta en la planta 18 del edificio que se halla tras la tribuna real les recuerda, por segundo año: «Cataluña, siempre y en toda circunstancia España». Un acto que conoce el presidente en funciones, Pedro Sánchez, a quien en su estreno del año pasado los ciudadanos recibieron con pitidos y chillidos de «¡okupa!». A pesar de ello, ha mantenido exactamente el mismo recorrido, capaz para abucheos, en vez de cobijarse en otros escenarios con la gente más distanciada de las autoridades. Unas autoridades entre aquéllas que va a haber muchos políticos «novatos», como 7 nuevos presidentes autonómicos (la capital española, Andalucía, Asturias, Canarias, Castilla y León, La Rioja y Navarra) o bien el líder de Vox, Santiago Abascal. Alén del contexto político, el desfile de el día de hoy va a ser un homenaje por los 30 años de participación en misiones en el exterior de las Fuerzas Armadas y van a estar representadas no solo ciertas operaciones más señaladas desde 1989, sino asimismo participarán 116 militares de países en los que está desplegada España. Específicamente, por el Camino de la Castellana van a pasar efectivos del Regimiento de operaciones singulares «Ranger» de Líbano, paracaidistas de Senegal y soldados de las Fuerzas Armadas de Mauritania y Mali. En este reconocimiento al espíritu expedicionario no podía faltar la primera vuelta al planeta de Magallanes y Elcano hace 500 años, con lo que entre las banderas que van a abrir el desfile a pie va a estar la del navío «Juan Sebastián de Elcano». Estas van a ser ciertas novedades de un desfile muy afín al del año pasado. Eso sí, esta vez no va a llover y todo apunta a que van a poder volar todos y cada uno de los aeroplanos, al revés que hace un año. En conjunto, participarán cuatro.200 efectivos, 150 automóviles y 76 aeronaves. A las 11:00 van a dar inicio los actos con la llegada de Don Felipe y Doña Letizia, al lado de sus hijas, a la Plaza de la ciudad de Lima. Allá les aguardarán Sánchez; los ministros de Defensa y también Interior en funciones, Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska, respectivamente; el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Fernando Alejandre, y la presidente madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Tras los saludos protocolarios y el pase de gaceta, 4 paracaidistas se lanzarán con la bandera. Va a ser esa la enseña que se alzará en el mástil que hay en frente de la tribuna real, frente al como va a tener sitio el homenaje a los que dieron su vida por España, que en esta edición va a tener muy presentes a los 186 caídos en misiones en el exterior. Las salvas de ordenanza van a romper el silencio y resonarán los motores de los 7 aeroplanos de la «Patrulla Águila», que van a pintar en el cielo los tonos de la bandera. Va a dar inicio de esta forma el desfile aéreo, en el que van a estar representadas casi todas las aeronaves de los 2 Ejércitos y la Armada, aparte de otras de la Guarda Civil, la Policía Nacional, Salvamento Marítimo y la Hacienda. Una nueva pasada de la «Patrulla Águila» va a dar paso al desfile terrestre, muy centrado en las misiones y la colaboración internacional. Va a ser a las 12:00 cuando los Reyes se dirijan al Palacio Real, para la recepción a las autoridades. Y allá, en los tradicionales corrillos, volverán a escucharse las palabras sentencia, Cataluña o bien elecciones.

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