El lunes se emitía el resultado de La caza. Monteperdido en La1. Con el episodio final de
Juego de tronos
en boca de los seriéfilos de las redes sociales, no se le hizo caso por estos lares. Es lo que tienen las series fenómeno: acaparan todo el aire y no permiten que el resto respiren. Mas no nos equivoquemos: no es que no hubiese interés por solucionar el caso de Ana y Lucía, sencillamente el público era otro, uno de menos estruendoso mas que transformaron el thriller en un inopinado éxito para TVE.
Sobre el papel, este 2019 había estrenos más sonoros en canales rivales: Secretos de Estado y Brigada Costa del Sol en Mediaset, 45 Revoluciones en Atresmedia. Y, teniendo presente que TVE había estrenado
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en invierno sin buenos datos de audiencia, Monteperdido tenía muchos números de pasar inadvertida. La Otra Mirada, estrenada la primavera de 2018, tampoco había triunfado entre el público masivo (si bien sí entre la crítica).

Alain Hernandez y Megan Montaner.
(Rtve)

No obstante, no debería despreciarse una ficción por centrarse en una fórmula conocida: la de los policías forasteros que se adentran en una comunidad cerrada para investigar un caso. Las activas del pueblo entorpecen la investigación y se destapan verdades ocultas. Esta vez, el caso de 2 pequeñas desaparecidas en un día de nieve en un pueblo del Pirineo aragonés con un reparto con Francis Lorenzo, Megan Montaner, Alain Hernández, Pablo Derqui, Bea Segura, Carla Díaz, Patxi Freytez, Jordi Sánchez y David Solans entre otros muchos.

Creada por Luis Moya y Agustín Martínez, autor de la novela en la que se fundamenta, Monteperdido ha sido convencional: no se ha salido de las esperanzas y lugares comunes que podían imaginar los espectadores. Su atmosfera tampoco estaba muy trabajada si bien sí se procuraba atisbar con la grandiosidad de la montaña, omnipotente y también incontrolable, como un caso en el que se habían quedado sin pistas hasta el momento en que una de las desaparecidas, ya adolescente, era encontrada en un accidente de tráfico.

Pablo Derqui y Bea Segura.

Pablo Derqui y Bea Segura.
(tve)

El resultado pecó de dejarse llevar por las necesidades del guion de producir tensión. ¿Por qué razón la policía se rinde tan de manera rápida en la busca de Lucía? ¿Exactamente en qué consiste el desorden que afecta a Sara Campos? Por no charlar que no sé hasta qué punto se justificaban los silencios de Ana, la reaparecida. Mas Monteperdido tuvo una virtud: no se sobrepasó en el momento de rizar el rizo, controlaron el desarrollo del caso y la exposición de la miseria de las familias perjudicadas, y los 8 capítulos que rodaron conformaban una duración ideal para esta clase de series.
La recompensa que tuvieron en RTVE es que se estrenó con dos con cuatro millones de espectadores y se despidió con prácticamente dos con tres millones. A esto se le llama perseverancia, lealtad y es un dato notable para la TV cada vez menos benevolente con la ficción. Y, mientras, en Telecinco se tambalean con Brigada Costa del Sol (el tercer episodio tuvo uno con cuatro millones) y en Atresmedia de manera directa padecen con el drama de temporada de 45 Revoluciones que debía imitar el éxito de Velvet y tuvo 431.000 espectadores el pasado jueves.

La lealtad de su público y los prácticamente dos con tres millones de espectadores prueban que no se debe despreciar una serie por continuar una fórmula tradicional

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