Científicos han descubierto los restos fósiles del bosque más viejo del planeta en una cantera de arenisca descuidada en la ciudad de El Cairo, N. York. La extensa red de árboles tiene cerca de 386 millones de años, 2 o bien 3 millones de años más que el bosque de Gilboa, a solo 40 km en exactamente el mismo estado, que hasta la data ostentaba el récord de antigüedad. Los nuevos descubrimientos, publicados en la gaceta «Current Biology», prueban que la transición cara los bosques como los conocemos el día de hoy empezó ya antes de lo que se creía.

El equipo, dirigido por estudiosos de las universidades de Binghamton (EE.UU) y Cardiff (R. Unido) y el Museo del Estado de la ciudad de Nueva York, cartografió más de tres.000 metros cuadrados del bosque en la cantera en las estribaciones de las montañas Catskill en el val del Hudson. Lo encontrado resultó ser muy, muy diferente a lo que hay en Gilboa, pese a su proximidad, lo que lleva al equipo a meditar que los bosques del periodo Devónico estaban compuestos por diferentes árboles que ocupaban diferentes lugares conforme las condiciones locales.

Como una palmera
Primero, los estudiosos encontraron un sistema de raíces que piensan que pertenecía a una planta afín a una palmera llamada Eospermatopteris. Este árbol, que se identificó por vez primera en Gilboa, tenía raíces parcialmente toscas. Como una maleza, seguramente ocupó muchos ambientes, lo que explica su presencia en los dos sitios. Mas sus raíces tenían un alcance parcialmente limitado y posiblemente viviesen solo uno o bien un par de años ya antes de fallecer y ser sustituidas por otras raíces que ocuparían exactamente el mismo espacio. Los estudiosos asimismo hallaron patentizas de un árbol llamado Archaeopteris, que comparte una serie de peculiaridades con las plantas de semillas modernas, que no aparecerían hasta diez millones de años después.

«Archaeopteris semeja descubrir el inicio del futuro de lo que los bosques van a ser en última instancia», afirma William Stein, emérito de ciencias biológicas en la Universidad de Binghamton, N. York. «Estas plantas son muy modernas en comparación con otras plantas devónicas. Si bien aún son formidablemente diferentes a los árboles modernos, semejan apuntar el camino cara el futuro».

Stein y su equipo asimismo se sorprendieron al localizar un tercer sistema de raíces en el suelo fosilizado en la ciudad de El Cairo perteneciente a un árbol que se piensa que solo existe a lo largo del periodo carbonífero y más allá: «árboles a escala» pertenecientes a la clase Lycopsida.

Asolado por una inundación
«Es sorprendente ver plantas que previamente se pensaba que tenían preferencias de hábitat mutuamente excluyentes medrando juntas en el viejo delta de Catskill», mantiene el coautor del estudio, Chris Berry, de la Capacitad de Ciencias de la Tierra y del Océano en Cardiff. «Esto habría semejado un bosque bastante abierto con árboles de aspecto conífero de tamaño pequeño a moderado con helechos probablemente de menor tamaño medrando entre ellos», concluye. Los estudiosos piensan que el bosque fue por último asolado por una inundación debido a la presencia de muchos fósiles de peces que asimismo eran perceptibles en la superficie de la cantera.

«El periodo Devónico representa una temporada en la que apareció el primer bosque en la Tierra», afirma Stein. «Los efectos fueron de primera importancia, en concepto de cambios en los ecosistemas, lo que ocurre en la superficie de la Tierra y los océanos, en la atmosfera global, la concentración de CO2 en la atmosfera y el tiempo global. Se generaron tantos cambios esenciales en ese instante a resultas de esos bosques originales que, esencialmente, el planeta jamás fue de nuevo exactamente el mismo desde entonces».

Fuente: ABC.es

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