Aunque parezca que el vehículo eléctrico es algo novedoso en nuestra sociedad, ya no es invención de nuestro tiempo. Su alucinante historia se remonta a la primera mitad del siglo XIX y a los primeros prototipos, atribuidos a inventores como el ingeniero húngaro Ányos Jedlik, el herrero americano Thomas Davenport o bien el maestro holandés Sibrandus Stratingh. El primer vehículo eléctrico moderno, no obstante, llegaría en los años treinta del siglo XIX de la mano del empresario y químico escocés Robert Anderson, quien ideó el primer vehículo eléctrico cara 1832 o bien 1839. Su prototipo no era más que la evolución natural de un carruaje de caballos, mas alimentado por celdas eléctricas. Anderson cuajó este primer vehículo tras conocer aquellos primeros ensayos efectuados por Ányos Jedlik y Thomas Davenport.

4 décadas después, como recogen desde el weblog de Honda, tras esenciales avances en el desarrollo de la pila eléctrica, el ingeniero francés Gustave Trouvé presentó su invento en la Exposición Internacional de la ciudad de París de 1881: un vehículo eléctrico de 3 ruedas. No tuvo mucho éxito, mas no se rindieron puesto que apenas unos meses después, los ingenieros británicos William Ayrton y John Perry triunfaron con un modelo muy afín.

Las ideas ambiente a la movilidad eléctrica prosiguieron evolucionando, y en 1899 el conduzco de carreras belga Camille Jenatzy, que a lo largo de su vida rompió 3 veces el récord de velocidad en tierra, sorprendió al planeta excediendo la entonces increíble velocidad de 100 km/h al volante de «La Jamis Contente», un nuevo modelo eléctrico pertrechado con las primeras baterías recargables.

Ahora, los primeros años del siglo veinte fueron la era dorada de los vehículos eléctricos. El punto de cambio más esencial fue la llegada de las baterías recargables de níquel hierro, fruto del ingenio de Thomas Edison. Este avance en tecnología dejó acrecentar significativamente la autonomía de los automóviles eléctricos de la temporada, ciertos cuales ya alcanzaban velocidades de más de 130 km/h.

Mas por entonces los vehículos eléctricos, como los de vapor, eran para los más adinerados. El resto de la población se desplazaba a pie o bien en carruajes tirados por caballos, si bien compartían exactamente las mismas carreteras. Con el cambio de siglo, no obstante, llegaron asimismo los vehículos de gasolina. Si bien estruendosos, contaminantes y bastante difíciles de conducir (el sistema de cambio de marchas y de arranque con manivela requerían una cierta habilidad), esta nueva tecnología dejaba recorrer distancias más largas. Los vehículos eléctricos quedaron puesto que apartados a los recorridos cortos y de manera frecuente a las mujeres, para las que se estimaba que los automóviles de gasolina eran demasiado difíciles.

Dada la dificultad de las redes eléctricas y la ausencia de exactamente las mismas en muchas zonas, la historia deseó estacionar la movilidad eléctrica, mas, en nuestros días, la creciente preocupación por la sostenibilidad y la necesidad de evolucionar cara una sociedad más respetuosa con el medioambiente, han recuperado esas viejas ideas con
pretensión de que sea la movilidad de un futuro muy presente.

Por este motivo, y con la descarbonización del transporte, vivimos una revolución prácticamente tan esencial como la invención misma del vehículo a fines del siglo XIX. Si bien parezca que la tecnología de el día de hoy no guarda relación con la del pasado, probablemente sin el empeño de los ingenieros y también inventores de hace 2 siglos, el día de hoy no contaríamos con modelos híbridos y eléctricos de nueva generación como los que incluyen en su catálogo Honda: el nuevo CR-V Hybrid, ya libre en el mercado de España, o bien el Honda y también, cuya comercialización está prevista para mediados de 2020.

Fuente: ABC.es

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