Jeff Bezos, presidente de Amazon y considerado el hombre más rico del planeta, desea mandar a la Luna una misión tripulada como un paso cara la colonización del espacio. Bezos, de 55 años, develó frente a la audiencia en un centro de convenciones de Washington la maqueta de su cápsula Blue Origin, desarrollada para llevar, en un inicio, equipos científicos a la Luna y ocasionalmente transportar humanos al satélite natural de la Tierra. «Es la labor de esta generación la construcción de este puente cara el espacio, de forma que las generaciones futuras puedan desplegar su inventiva», afirmó Bezos a su audiencia en el Centro de Convenciones. En el año 2000, Bezos creó su empresa de exploración espacial, Blue Origin, un par de años antes que Elon Musk crease SpaceX, que se transformó en su competencia por la obtención de contratos para la realización de misiones espaciales por la parte de empresas privadas. «Cuando tengamos la infraestructura para los futuros emprendimientos espaciales vamos a ver cosas pasmosas (…) Y van a ocurrir de forma veloz, se los aseguro», aseguró Bezos Bezos, cuya fortuna bajó últimamente de unos 134.000 millones de euros a 102.000 millones a resultas de su divorcio, afirmó que financiará su programa espacial con la venta de unos 900 millones de euros en acciones de Amazon. Pese al divorcio, Bezos sostiene el control total de Blue Origin y sigue por delante de Bill Gates, cuya fortuna el Index Bloomber calcula en unos 91.000 millones de euros. Blue Origin ha construido un centro de operaciones, cerca del Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida, para la producción de un cohete, llamado New Glenn, el que, conforme Bezos, estaría listo para su debut en 2021. La cápsula lunar que presentó Bezos es más grande que las desarrolladas por otras compañías y podría transportar hasta tres con siete toneladas de carga. Al lado de la maqueta que presentó había un modelo de explorador lunar afín a los robots que la NASA ha mandado a Marte. Conforme Bezos, ya antes de posarse en la Luna, la cápsula liberará abundantes satélites pequeños que van a quedar en órbita en torno a la Luna para recoger información científica. Entonces, la cápsula Blue Origin va a encender sus cohetes para acercarse a la Luna y a uno con cinco quilómetros de la superficie rotará para descender sobre sus aguantes. La parte inferior de la cápsula, conforme estos planes, va a estar pertrechada con lásers que guiarán el aparato al punto de descenso. Musk, su más directo contrincante en el ámbito espacial comercial, respondió el día de hoy a los anuncios de Bezos con un tuit: «Jeff, deja de bromear», notifica EFE.

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