Cuando un usuario adquiere o bien vende productos on-line, es esencial que extreme las cautelas para no caer en una de las numerosas estafas que corren en internet. De esta manera lo prueban casos como el nuevo intento de fraude a los vendedores de la aplicación de compra y venta de segunda mano Wallapop. Conforme alertaba últimamente la Oficina de Seguridad del Navegante (OSI, por sus iniciales), los cibercriminales tratan de mentir a los vendedores de la plataforma para hurtarles dinero y quitarles sus datos bancarios.

Para hacer la estafa, el criminal trata de mentir al vendedor para negociar por medio de mail en vez del servicio de correo que tiene habilitado Wallapop. La primera cosa que hace, es enseñar interés por un artículo concretamente para, después, mandar un mensaje en el que se puede leer lo siguiente: «Hola, este artículo aún está en venta? en caso afirmativo por favor confírmame llamar su nombre mail personal». Ahora, el estafador comparte su «email» con el objetivo de que el vendedor le contacte por ahí.

Tras esto, desde la OSI se apunta que «se han detectado diferentes géneros de contestación, mas siempre y en toda circunstancia tratando de conseguir información personal como el nombre, dirección y teléfono» del perjudicado. Para lograr dicha información, el criminal se justifica aseverando que
va a contratar una compañía de logística (como DHL) para abonar el producto. Una vez logra todos y cada uno de los datos precisos, el criminal suplanta a la compañía que, teóricamente, debe mandar el dinero.

En el mensaje que aporta la Oficina de Seguridad del Navegante, podemos ver que los criminales, suplantando a DHL, piden a la víctima que comparta su información bancaria a fin de que pueda proceder al pago: número de tarjeta, nombre del titular, data de caducidad y código de seguridad. Datos suficientes para efectuar compras «online» en cualquier plataforma, como Amazon, haciéndose pasar por el dueño de la cuenta.

De qué forma resguardarte
Esta clase de acción es famosa por norma general como «phishing». Una ciberestafa en la que el criminal, valiéndose d
y también ingeniería social y suplantando a un tercero, trata de mentir a la víctima para hurtarle dinero, datos personales y claves de acceso. Para hacerle en frente de una amenaza de esta clase, que es
verdaderamente popular y eficaz, los especialistas aconsejan emplear, primeramente, el los pies en el suelo. Y eso pasa por no compartir ningún género de información sensible, como son las claves bancarias, cuando carece de sentido que se pidan. Y es que para efectuar un ingreso lo único que precisa una compañía, o bien un particular, es un número de cuenta. Ni claves de acceso ni información sobre la tarjeta de crédito. Por su parte, es esencial que, ante cualquier duda, el usuario contacte con la compañía sobre la que sospecha por por teléfono o bien personándose en una de sus oficinas.

En lo relativo a los usuarios de Wallapop, la plataforma cuenta con su sistema de envíos, en el que se resguardan los intereses del vendedor y del comprador. Por su parte, la página web de compra y venta aconseja en sus consejos de seguridad no mandar dinero a través de agencias de trasferencias, no avanzar pagos y efectuar todas y cada una de las gestiones y conversaciones a través de a nuestro chat interno. Asimismo es conveniente observar las valoraciones del comprador, como del vendedor, y dialogar un rato con él ya antes de cerrar cualquier trato.

Fuente: ABC.es

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