Una urbe con más de mil años de historia, hogar de la plaza medieval más grande del mundo: Cracovia semeja anclada en el tiempo. Declarada patrimonio de la humanidad en 1978, se considera la urbe más simbólica, mejor preservada y más bella de Polonia, en verdad fue la capital del país a lo largo de múltiples siglos.
Este bello sitio, a riberas del río Vístula, abarca una parte de lo mejor del país, y ahora es considerablemente más simple visitarla, con lo que si estás interesado, por medio de un recorrido por la urbe, te vamos a contar su historia, sus leyendas y te vamos a enseñar ciertos lugares interesantes.

Lugar de fábulas

Una leyenda cuenta la historia sobre el ataque de unos tártaros contra la urbe setecientos años atrás. Un vigilante procuró tocar su trompeta para informar a la población, mas una flecha oponente dirigida a su garganta se lo impidió. En nuestros días, desde esa torre, suena la

hejtnat mariacki en su honor, un himno tradicional de 5 notas. Se escucha 4 veces cada hora, y ya forma parte de la identidad polaca: la llamada del mediodía se transmite por radio a nivel nacional.

Estatua en la gruta del Dragón, Cracovia, Polonia
(Cameris / Getty Images/iStockphoto)

Hay una segunda historia, tal vez con menos base histórica, que cuenta la historia del príncipe Krak, quien salvó a la población de un horrible dragón que los asustaba devorando animales y personas. Krak pudo terminar con el monstruo con la ayuda de sus hijos, usando una vaca rellena de azufre para envenenarlo. El nombre de este héroe real dio origen a la denominación actual de la urbe.

La escultura de hierro que representa el dragón se ha transformado en uno de los puntos más visitado y fotografiados de la urbe. Se halla al principio del camino que lleva a la colina de Wawel, uno de los conjuntos monumentales más hermosos del país.

La colina de Wawel

Este es uno de los paseos más bonitos de la urbe. Comienza en la calle Grodzka, una de las más esenciales, y lleva a hasta una colina de 228 metros de altura que ofrece unas vistas inmejorables, y si bien existen muchos ejemplos arquitectónicos, resaltan la catedral con sus 3 torres diferentes, que guarda los restos de viejos monarcas, y el castillo real vivienda de reyes a lo largo de siglos.

La colina de Wawel, Cracovia.

La colina de Wawel, Cracovia.
(TomasSereda / Getty Images/iStockphoto)

La catedral, en muchos sentidos, es infrecuente. Las primeras piedras de la iglesia se pusieron en el 1002 y desde ese momento han habido muchas remodelaciones y restauraciones. El resultado es un batiburrillo que, sorprendentemente, marcha.
El castillo real el día de hoy es un museo de visita muy aconsejable, y uno de los más hermosos ejemplos de la arquitectura del Renacimiento de inspiración italiana.
Tras visitar al castillo y a la catedral, aconsejamos un camino por el circuito para buscar la mágica piedra
czakram que, conforme la historia legendaria, ha protegido a la urbe a lo largo de siglos, desde la invasión de los tártaros hasta el asedio de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

La catedral de Wawel, Cracovia.

La catedral de Wawel, Cracovia.
(Artur Bogacki / Getty Images/iStockphoto)

El distrito judío

A lo largo de siglos, Kazimierz fue el centro de la comunidad judía de Cracovia. Pese a ser una de las zonas más dañadas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, aún conserva su encanto. Muchas de las escenas de la insigne película
La lista de Schindler
, del directivo Steven Spielberg, fueron rodadas acá, y se puede visitar la vieja Factoría de Schindler que, en la actualidad, es un museo con exposiciones y fotografías de ciertas personas que se salvaron de una muerte segura.

Un pasado muy presente

Su pasado medieval está presente por toda la urbe, sobre todo, en la plaza del Mercado, donde se puede ver una parte de la historia por medio de los más dispares edificios y monumentos, mas pese a su antigüedad, está llena vida: terrazas escandalosas, puestos de flores, de artesanía y de libros, vehículos de caballos, turistas… la plaza se ha transformado en un sitio popular entre los jóvenes puesto que la universidad está muy cerca.

Plaza del Mercado en Cracovia, Polonia

Plaza del Mercado en Cracovia, Polonia
(martin-dm / Getty Images/iStockphoto)

Es la plaza medieval más grande del mundo con una longitud de doscientos metros por cada lado. Las casas que bordean la plaza fueron edificadas en los siglos XIV y XV con siguientes restauraciones en el XVII y XIX, con lo que hay una enorme pluralidad de estilos, como el neoclásico y el renacentista.
Entre los diferentes edificios de interés, no hay que parar de visitar la pequeña iglesia de San Adalberto, del siglo XI, que el día de hoy se ubica a dos metros bajo el suelo de la plaza, o bien la torre del Municipio, y el Museo de la Urbe, uno de los lugares más recientes y modernos de la plaza.

La historia legendaria del príncipe Krak dio nombre a Cracovia

En el centro de la gran plaza se halla la lonja de los Paños, hogar de un atestado mercadillo de artesanía y, en el piso de arriba hay una selección de pinturas polacas del Museo Nacional.

Mas el monumento más increíble es la iglesia gótica de Santa María por sus grandes dimensiones. Es la más grande de la plaza y diríase que sus 2 torres fueron construidas por 2 hermanos que competían entre ellos para llegar al cielo primeramente. Cuando uno de los hermanos terminó su torre, acuchilló al otro a fin de que no le superase. El cuchillo se halla a la entrada de la lonja de los Paños.

La basílica de Santa María, Cracovia.

La basílica de Santa María, Cracovia.
(RossHelen / Getty Images/iStockphoto)

Universidad histórica

A pocos minutos de pie de la plaza del Mercado se halla la Universidad Jagellónica, cuyos orígenes se remontan a 1364. Ha continuado en activo a lo largo de más de 600 años, y apenas un puñado de universidades europeas la superan en longevidad. Aquí estudió Goethe, y su festejé doctor Fausto pasó por sus salas. Un siglo después, Karol Wojtyla, un joven estudiante polaco, hizo acá sus primeros ensayos como autor teatral por último fue canonizado como san Juan Pablo II hace unos años.

La Universidad Jagellónica, Cracovia.

La Universidad Jagellónica, Cracovia.
(mikolajn / Getty Images)

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