El Ministerio de Consumo no ha apreciado que a lo largo de la pandemia se haya producido un incremento «especulativo» de los costes de los comestibles como sí advirtió en otros campos, como el de las funerarias o bien artículos higiénicos de protección, con lo que no actuará como sí ha hecho con estos. «No se ha visto una elevación de costes que pudiésemos querer como especulativa; no tenemos información suficiente para acreditar un factor puramente especulativo y extendido que nos fuerce a actuar», ha señalado el titular de este departamento, Alberto Garzón, en su primera comparecencia en el Senado.

El ministerio ha efectuado un seguimiento de la evolución de los costes en supermercados de ciertos productos de primera necesidad a lo largo de la pandemia para revisar si se están efectuando subidas exageradas o bien no, mas la conclusión es que no se ha producido la especulación que sí ha habido en otros campos.

Garzón ha recordado que Consumo debió obligar a las funerarias a regresar a los costes que regían ya antes del estado de alarma ante aumentos de hasta 1.500 euros que advirtió tras el estado de alarma y a fijar máximos de mascarillas y también hidrogeles. «Algunos conjuntos nos acusaron de un agravamiento de la crisis. La realidad es que a Dios gracias no ha sucedido nada de ello pues el diseño en que lo hicimos fue el correcto: logramos frenar una activa especulativa», ha festejado.

Reclamaciones
En su repaso a las acciones tomadas al frente del ministerio a lo largo del estado de alarma, ha señalado la de asegurar la resolución de los contratos sin penalización de recursos y servicios que no pudieron ser satisfechos y que podían producir «una avalancha de reclamaciones».

No fue igual en el caso de los viajes combinados pues acá «la cosa se dificulta más» al estar las agencias como intermediarias, que se vieron «atrapadas» por la legislación europea que fuerza a devolver el dinero a los 7 días mas se daba el en caso de que las compañías aéreas no se lo rembolsaban a estas empresas en ese plazo, lo que podía llevar a su quiebra.

En este sentido, el ministro ha recordado que se estableció la opción de ofrecer un bono canjeable mas que, en cualquier caso, las compañías aéreas tienen la obligación de ofrecer la devolución del importe del billete; mas Consumo ha debido llevar a 17 compañías a los tribunales por mala práctica por haber omitido esta posibilidad.

Asimismo exagerada es la tasa o bien suplemento Covid, que «no se puede cobrar al consumidor» pues da una información equivocada de que el establecimiento está «libre de coronavirus» y puede llevarle a hacer un empleo errado de las instalaciones.

Regulación del juego
En su intervención, Garzón asimismo se ha referido al real decreto de regulación de la propaganda del juego que espera mandar «en los próximos días» a la Comisión Europea. Sin embargo, va a ser algo diferente al boceto que presentó a inicios de año pues la crisis sanitaria le ha llevado a «reconsiderar una medida excepcional que debía ver con el confinamiento e inclusive con la clase social», y es que el consumo de T.V. se ha multiplicado y, con la actividad productiva paralizada, la oferta de juego se ha alejado de las casas de apuestas presenciales al formato «online».

Por esta razón, ha reiterado que el nuevo texto, que ha sido sometido a consulta pública, «se va a parecer más» al artículo 37 del real decreto que ha regulado esta actividad a lo largo del estado de alarma que prohibía la publicidad en cualquier soporte excluyendo la franja horaria de entre 1 y cinco de la madrugada en T.V..

El titular de Consumo, con competencias en materia de juego, recordó que la autoridad sobre las casas de apuestas presenciales «recae» en las autonomías y destacó que se trata de un «sector complejo de regular a todos y cada uno de los efectos» por su tipología pública y privada, al paso que advirtió de que, en el ámbito privado, asimismo hay una «tipología enorme de juegos». «Además, tienen un género de consumidor muy, muy diferente entre sí», afirmó, siendo consciente de que el consumidor del bingo, «en términos socioeconómicos».

Fuente: ABC.es

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