La empresa aseguradora Zurich ha recurrido una sentencia que condena al pago de 255.000 euros por la muerte de un hombre que murió a raíz de un cáncer de próstata que no fue valorado apropiadamente en un centro de salud del Servicio Catalán de la Salud, han informado fuentes judiciales. El hombre fue operado en la Fundación Puigvert y más tarde atendido en el Centro de salud de Sant Pau, centros a los que la juez imputa «la causa productora de los daños y perjuicios ocasionados» al fallecido. El hombre, que por último murió 6 años tras un ictus, fue intervenido en 2008 en la Fundación Puigvert para extraer su próstata al presentar unos niveles elevados de marcadores tumorales, pese a lo que la operación se hizo sin una investigación preoperatorio de extensión ni un TAC pélvico. Los resultados de la intervención quirúrgica determinaron que el paciente padecía un adenocarcinoma de próstata mas tampoco se le hizo una disección ganglionar ni un tratamiento de radioterapia coadyuvante (se administra tras la cirugía o bien de la quimioterapia para afianzar el tratamiento local). Cuando en el primer mes del año de 2009 se comprobó un incremento de los factores tumorales del paciente se le derivó al Centro de salud de Sant Pau, de Barna, para la valoración de un tratamiento radioterapéutico, que no se aplicó hasta junio de ese año. En 2012, múltiples pruebas mostraron metástasis ósea de nueva aparición, con lo que fue derivado al servicio de oncología de ese centro de salud, que empezó un tratamiento hormonal que fue retirado al no lograr el éxito. En diciembre de 2013 se comenzó un tratamiento de quimioterapia, con el que se logró un descenso de marcadores tumorales, mas el paciente murió por último en el mes de octubre de 2014 tras sufrir un ictus. La sentencia valora la opinión de una de las peritos, que determinó en el juicio como actuación «no prudente» la no aplicación de un tratamiento de radioterapia coadyuvante a la práctica de la prostatectomía radical (cirugía para extraer toda la próstata), «entendiendo que en el presente supuesto solamente había sido dispensado la mitad del tratamiento exigible». La carencia de diligencia asimismo se estima en la sentencia «como causante del resultado de muerte, puesto que todos y cada uno de los peritos que declararon en el acto de la vista coincidieron en manifestar que la causa determinante del exitus (muerte) del paciente se encontraba en la evolución de la enfermedad diagnosticada originariamente». Exactamente la misma perito estimó que en el caso de haberse aplicado el tratamiento médico completo (prostatectomía radical con limfadenectomía y radioterapia coadyuvante) «no solo las probabilidades de recaída se hubiesen reducido, sino la enfermedad podría ser susceptible de sanación», conforme se recoge en la sentencia. La compañía Zurich Insurance va a deber aceptar los daños y perjuicios de este caso, puesto que es la empresa aseguradora del Servicio Catalán de la Salud, de la Fundación Puigvert y del Centro de salud de Sant Pau, que no actuaron «con la diligencia demandada a sus conocimientos técnicos» EFE

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