Cómo utilizar las luces del coche correctamente


Un estudio realizado para la
Dirección General de Tráfic
o (DGT) en 2007 por el Departamento de Seguridad Pasiva del IDIADA demostró que, incluso en las mejores condiciones de visibilidad, un vehículo con luces se detecta más de 100 metros antes que un vehículo de color negro y sin luces. Incluso en peores condiciones, el coche con luces encendidas se ve antes (a 240 metros) que otros sin luces de color blanco (90 metros), gris (100 metros) o negro (30 metros).

Por ello, es necesario conocer todos los alumbrados que hay en nuestro utilitario y cuándo utilizarlos. La luz de posición solo sirve para señalizar el vehículo cuando está estacionado en una vía mal iluminada; la luz diurna debe encenderse siempre que el coche este en movimiento; la luz de cruce o ‘cortas’ son obligatorias desde el anochecer hasta al amanecer, así como en los túneles o ante condiciones de visibilidad reducida y la luz de larga alcance esta permitida fuera de la zona urbana y cuando no provoquemos deslumbramientos a otros conductores.

Así, resulta imprescindible conocer seis reglas de oro para usar correctamente las luces del coche:

-Si al conducir vemos delante o por los laterales la sombra de nuestro coche, enciende las luces de cruce. En efecto, si vemos nuestra propia sombra, es porque el sol está muy bajo y da de espaldas. Esto significa que deslumbra al resto del tráfico. Para que nos vean bien, tanto quienes nos preceden como los que circulan de frente, es imprescindible encender las luces de cruce.

-Si bajas el parasol, enciende las luces: si te molesta el sol, es porque éste va bajo y su luz directa entra por el parabrisas o las ventanas laterales. En estas condiciones sucede lo mismo que en el ejemplo anterior.

-Si entras en un túnel, enciende las luces: su uso es obligatorio y, además, te lo recuerdan con una señal de obligatoriedad a la entrada y un recordatorio de apagado al salir del túnel. El sensor automático que enciende las luces tiene un leve retraso de encendido, por lo que, durante unos instantes, somos invisibles y, además, los coches con luz de marcha diurna no encienden el alumbrado trasero, por lo que no nos ven.

-Aunque sea de día (el sensor de luces automático no siempre las enciende), la lluvia reduce la visibilidad: suele suceder en días nublados, lo cual reduce la luz, los parabrisas mojados empeoran la visión y las propias gotas de lluvia reducen la visión. Por lo tanto, nos verán mejor si conectamos las luces de cruce, no las de posición ni las de marcha de diurna.

-Si hay niebla, enciende las luces de cruce. Al igual que con lluvia y aunque sea de día, no se nos ve correctamente. Encender las luces es prioritario. El piloto de niebla trasero es muy molesto de noche y solo debe utilizarse si la niebla es muy densa y la visibilidad muy escasa.

-La mayoría desconoce que la luz de niebla trasera se enciende independientemente de las de niebla delanteras porque resultan más molestas. Por la noche debemos apagar la luz de niebla trasera si llevamos un coche cerca y nos ve suficientemente bien con la luz de posición. Además de deslumbrar y molestar al conductor que nos sigue, el brillo del piloto antiniebla hace que las luces de freno de nuestro coche apenas destaquen, por lo que percibirán más tarde cuando frenemos, lo que aumenta el riesgo de sufrir un accidente por alcance.




Fuente: ABC.es .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *