En el estado de alarma actual, una medida útil para supervisar la epidemia es la realización de pruebas para advertir el coronavirus SARS-CoV-dos. Por ese motivo, esta semana el Gobierno de España ha anunciado la llegada de material para efectuar pruebas de detección de forma masiva. ¿De qué manera marcha esta prueba? Y lo que es más esencial, ¿cuáles son sus restricciones?

Aprovechando nuestra bioquímica

La prueba recomendada por la OMS para la detección del coronavirus recibe el largo nombre de “reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa”, más famosa con sus iniciales en ingles RT-PCR. Esta técnica no es nueva, sino se lleva utilizando de forma rutinaria en laboratorios científicos y centros de salud desde su descubrimiento en los años 80. Es una prueba verdaderamente útil para los biólogos puesto que deja advertir la presencia de un fragmento de ADN específico, aprovechando las propias reacciones bioquímicas que se generan dentro de nuestras células.Para hacer el procedimiento, se extrae una muestra de saliva y mucosa del paciente al que deseamos efectuar la prueba. Nuestro objetivo va a ser determinar si en esos pocos mililitros de muestra hay presencia del virus. Para reducir la posibilidad de contagio por medio de la muestra, esta se somete a temperaturas extremas y soluciones químicas que rompen el posible virus en las proteínas y ácidos nucleicos que lo componen. Ese virus desactivado ya no es infeccioso, no obstante, estas pruebas se efectúan de forma preferente en laboratorios con mecanismos de seguridad biológica que evitan que el estudioso entre en ningún instante en contacto directo con la muestra y con algún posible virus superviviente.La prueba de la RT-PCR es capaz de advertir una secuencia de ADN en la muestra, mas el inconveniente es que el coronavirus SARS-CoV-dos no tiene ADN en su interior, sino más bien ARN, otro género de ácido nucleico. Por ese motivo es preciso un paso anterior que solo podemos hacer merced a, paradójicamente, nuestro conocimientos sobre los virus. Ciertos virus tienen una enzima llamada polimerasa transcriptasa inversa, capaz de pasar el ARN a ADN. Hoy día somos capaces de sintetizar esta enzima y emplearla en la muestra para pasar el ARN del posible coronavirus a una secuencia de ADN que podamos emplear. Este paso es el que le da ese RT al nombre de RT-PCR.El siguiente paso es la busca del coronavirus con el proceso de PCR. Para hacerlo aprovechamos la acción de la polimerasa, una enzima presente en todos y cada uno de los seres vivos y que tiene la capacidad de hacer una imitación de ADN. En las células de los seres vivos, esta duplicación es la que deja que las células puedan dividirse y tener una imitación de ADN idéntica en todos y cada célula hija.Pero a fin de que la polimerasa funcione, es preciso que se cumpla un requisito: debe haber cerca 2 pequeñas secuencias de ARN llamadas cebadores. Un cebador señala a la polimerasa en que una parte del ADN debe comenzar la duplicación, al tiempo que el otro cebador señala el final del proceso.En una célula normal, hay otras proteínas que producen cebadores para duplicar todo el ADN, mas en un cilindro de ensayo la cosa cambia, y tenemos la libertad de introducir los cebadores que deseemos, controlando que fragmento de ADN vamos a copiar de forma exclusiva. En los laboratorios de centros de salud existen cebadores concretos que apuntan fragmentos de ADN exclusivos de virus y patógenos. De esta forma, la reacción de la polimerasa solo duplicará el ADN de esas secuencias si los cebadores las hallan. Si la secuencia, y por ende el patógeno, no existe; la polimerasa no va a hacer nada, y el ADN continuará sin duplicar.Esta duplicación del ADN no se genera una sola vez, sino más bien múltiples veces. Toda vez que la polimerasa hace una copia con los cebadores, se duplica la cantidad de ADN en la muestra. De esta forma, una pequeña cadena de ADN de un virus puede multiplicarse hasta tener cientos y miles y miles de copias. Para hacerlo se utiliza un termociclador, una pequeña trama de laboratorio que somete a la muestra a diferentes temperaturas a lo largo de diferentes tiempos, de una forma muy afín a un robot de cocina. La polimerasa solo marcha a una temperatura ideal, con lo que mudando la temperatura el termociclador puede activar y desactivar la polimerasa múltiples veces dejando el tiempo preciso para hacer poco a poco más copias.Como último paso, la muestra se tiñe con un tinte fluorescente que tiñe el ADN y nos deja saber cuánto hay. Si la muestra tiene considerablemente más ADN que al principio es por el hecho de que la polimerasa ha podido multiplicar el ADN del virus, y afirmamos que el test ha salido positivo. Si la cantidad de ADN no ha alterado a lo largo de la prueba, es que la polimerasa no ha podido reconocer la secuencia viral y el test es negativo.La prueba no es exageradamente difícil de efectuar por alguien con experiencia anterior. Hay muchos modelos de termociclador en el mercado, mas la mayor parte son capaces de procesar hasta cincuenta muestras al tiempo, necesitando solo unas horas de espera hasta conseguir resultados. Los reactivos como la polimerasa o bien el tinte fluorescente ya se generan de forma masiva para laboratorios de todo el planeta, puesto que no dependen de lo que estemos advirtiendo.El mayor inconveniente de la prueba para el coronavirus y que supuso un retraso en tenerla a punto fueron los cebadores, las secuencias que marcan el coronavirus. Como el resto de virus, el SARS-CoV-dos tiene una tasa de muta, con lo que su ARN cambia en el tiempo. Si utilizamos un cebador de una de estas zonas variables, tenemos el riesgo de que la prueba de RT-PCR tenga falsos negativos por no reconocer apropiadamente el virus.En este sentido, las investigaciones de los últimos meses sobre los puntos enclenques del virus han ayudado en producir mejores pruebas de detección. Ahora sabemos que la proteína S, una proteína precisa para la invasión del virus, es estable en el tiempo. Esto la hace un punto enclenque ideal para producir una vacuna y al tiempo, es idónea para que la prueba de RT-PCR use como cebadores la secuencia de ARN relacionada.El gobierno ha logrado más termocicladores y más reactivos para comenzar a hacer pruebas de forma más masiva, mas hemos de ser siendo conscientes de las restricciones de exactamente la misma. Todo depende de cuando extraigamos la muestra del paciente. Si la infección es demasiado temprana, posiblemente todavía no haya presencia del virus en la mucosa del paciente y la prueba va a salir negativa. Tampoco se va a ver nada en personas que han superado la enfermedad, exactamente por haber expulsado el virus de su cuerpo.En este sentido, la prueba solo marcha en personas con carga viral elevada y que estén pasando en ese instante por el proceso de infección. Algo ideal para centros de salud mas poco útil para saber quien ya ha pasado por la enfermedad.

Buscando las consecuencias en lugar de la causa

De forma paralela a la RT-PCR, la comunidad científica ha desarrollado otras pruebas que puedan ser útiles en la detección del coronavirus. La que promete mejores resultados en un corto plazo es la prueba serológica, efectuada con muestras de sangre del paciente. La primordial diferencia con la RT-PCR es que en esta prueba no procuramos el virus, sino más bien los anticuerpos que hemos desarrollado contra exactamente el mismo.Una vez estamos inficionados, nuestro sistema inmune produce anticuerpos que se unen de forma concreta al virus para marcarlo y destruirlo. Estos anticuerpos continúan en nuestra sangre aun tras superar la infección, siendo responsables de que no nos inficionemos nuevamente. En las pruebas serológicas, se extraen los anticuerpos de la muestra de sangre y se exponen a proteínas del virus, verificando si algún anticuerpo se une al virus. Esta unión implica que el anticuerpo ha sido generado para reconocer el propio coronavirus, por lo se concluye que el paciente ya ha luchado o bien está combatiendo contra la enfermedad.Esta prueba es más veloz y no precisa de tantos pasos intermedios, con lo que es posible hacerla en veinte minutos. La semana pasada un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusets mostró un prototipo de tiras que dejan hacer la prueba serológica de forma veloz y segura, lo que sería idóneo para ser llevado a cabo en situaciones de urgencia como la presente.Sin embargo, al equipararlo con la RT-PCR tiene sus restricciones. Nuestros anticuerpos pueden ser variadísimos y posiblemente reconozcan al coronavirus por casualidad. Es exactamente esta pluralidad la que ayuda al sistema inmune a actuar de forma temprana contra amenazas ignotas. En la prueba serológica esto es un inconveniente puesto que el reconocimiento azaroso hace que un pequeño número de pruebas puedan dar falsos positivos.La otra restricción de esta prueba es que requiere que tengamos una contestación inmune suficientemente fuerte contra el virus, y esto no sucede hasta una semana tras ser inficionados. Por ese motivo, los test serológicos no son útiles para advertir si alguien tiene el coronavirus en ese instante, sino sirven para saber si alguien ya lo ha tenido y poder rastrear posibles amenazas en personas de peligro.Se pueden efectuar mejores estrategias en la administración de la pandemia si sabemos quien ha pasado ya por la enfermedad, aun de forma asintomática, y por tanto si es inmune a exactamente la misma. Los dos test tienen sus puntos fuertes y enclenques, lo esencial es conocer sus restricciones y saber a quién aplicarlos.

QUE NO TE LA CUELEN:

La prueba de RT-PCR solo da positivo en una ventana de tiempo determinada. Si alguien piensa que termina de inficionarse o bien ya ha pasado la enfermedad, va a dar negativo.Gracias a esta prueba se ha podido ver que el virus asimismo está presente en heces y mucosa, motivo por el que los inficionados o bien sospechosos de estarlo deben llevar mascase y supervisar en especial su higiene.

REFERENCIAS:

Wang, Wenling, et al. “Detection of SARS-CoV-dos in Different Types of Clinical Specimens.” JAMA, Mar. 2020Shen, Minzhe, et al. “Recent Advances and Perspectives of Nucleic Acid Detection for Coronavirus.” Journal of Pharmaceutical Analysis, Elsevier BV, Mar. 2020,Amanat, Fatima, et al. “A Serological Assay to Detect SARS-CoV-dos Seroconversion in Humans.” MedRxiv, Cold Spring Harbor Laboratory Press, Mar. 2020, p. 2020.03.17

Fuente: larazon.es

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