A lo largo de el verano, los desplazamientos en turismo se disparan. Miles y miles de españoles, ponen a punto sus automóviles para irse de viaje y desconectar de sus rutinas. No obstante, una de las mayores preocupaciones que tortura a los conductores es el gasto en comburente. Todos sabemos, y padecemos, lo que supone a nivel económico tener un coche. El instante de adquirirlo, su mantenimiento…pero, ¿sabías que el costo operativo más esencial de un vehículo es el de repostar combustible?
El tráfico, los largos recorridos, las carreteras congestionadas… son factores que pueden acrecentar el consumo de carburante, de ahí que te traemos una serie de consejos a fin de que tus vacaciones vayan sobre ruedas y no te salgan carísimas. Además de esto, te van a ayudar a preservar en mejores condiciones ciertos componentes del vehículo, puesto que van a estar sometidos a un menor esmero (frenos, embrague, caja de cambios, motor, neumáticos…).

El tráfico, los largos recorridos, las carreteras congestionadas… son factores que pueden acrecentar el consumo de carburante
(Agustí Ensesa)

1. ¿Cuánto pesa tu turismo?

El peso de tu turismo puede ser uno de los factores clave que te puede hacer gastar más comburente de lo normal. Esto quiere decir que, si harás un viaje largo, es esencial que planees como organizarás la carga.
Conforme el RACE, conducir con 100 kilogramos de más aumenta el consumo un seis%. Así, evita aquellas cargas que sean superfluas. Por otra parte, asimismo es esencial desajustar el remolque o bien la baca, si los empleamos, puesto que aumentan el peso del turismo y es posible que sean los culpables de que el depósito del vehículo se vacíe con tanta velocidad.

El peso de tu coche puede ser uno de los factores clave que te puede hacer gastar más combustible de lo normal

El peso de tu turismo puede ser uno de los factores clave que te puede hacer gastar más comburente de lo normal
(Citroën)

2. Planear el viaje

Mudar los hábitos de conducción puede reducir el consumo de comburente hasta un 12 por ciento. Si planeas con cierta antelación tus viajes y eres organizado, la diferencia de tiempo apenas se apreciará y en cuatro.000 o bien cinco.000 quilómetros el ahorro podría suponer el equivalente de un depósito de comburente completo.

3. Puesta en marcha

Arrancar el motor sin pisar el acelerador. En los automóviles de gasolina la marcha debe iniciarse justo después de arrancar el motor. En los diésel, se debe aguardar unos segundos a fin de que el aceite llegue en condiciones convenientes a la zona de lubricación.Usar la primera velocidad para el comienzo de la marcha y mudar cuanto antes a segunda.

4. Marchas largas

Circular el mayor tiempo posible en las marchas más largas y a bajas revoluciones. Si se está parado más de 60 segundos es mejor apagar el motor.

5. Observa tu velocidad

Otro consejo recomendado con los hábitos de conducción es que controles la velocidad en todo instante. Esto no quiere decir que debas ir más lento, sino tu velocidad ha de ser uniforme. De ahí que es buena idea que, siempre y cuando puedas, vayas por autopistas y autovías o bien por carreteras sin curvas o bien demasiados obstáculos como baches, puesto que te forzarán a frenar y apresurar continuamente y, por ende, a gastar comburente con estas maniobras.

Comprueba la presión de los neumáticos una vez al mes

Verifica la presión de los neumáticos una vez por mes
(PORNCHAI SODA / Getty)

Para frenar, lo mejor es no abusar del freno, sino más bien sacar el pie del acelerador y dejar que el turismo frene por si acaso solo dentro de lo posible. Por tanto, el truco está en aprovechar la inercia del vehículo.
Asimismo es esencial tener siempre y en toda circunstancia una marcha puesta. Si no presionamos el acelerador con una marcha puesta, el consumo es nulo. Por contra, si llevamos el punto fallecido, proseguiríamos consumiendo comburente. Eso sí, en cantidades pequeñísimas.

6. Haz mantenimiento, sobre todo en las ruedas

Obviamente es esencial ver que todo esté en orden, mas el fallo más frecuente es no fijarse en el estado de las ruedas, algo que acaba en un gasto superfluo de comburente.
Hay que supervisar la presión de los neumáticos, y asegurar que lleven aquella que señala el fabricante. De lo contrario, no solo vamos a tener más probabilidades de padecer un accidente, sino asimismo puede contribuir en el gasto de un cuatro% más de comburente.
Además de esto, si un neumático no lleva la presión indicada se termina gastando más, y esto va a hacer que debamos invertir asimismo el dinero en mudarlo frecuentemente.

Si eres de los que automáticamente enciende el aire acondicionado cuando accede al vehículo, puedes estar gastando una buena dosis de carburante sin darte cuenta

Si eres de los que de manera automática enciende el aire acondicionado cuando accede al vehículo, puedes estar gastando una buena dosis de carburante sin darte cuenta
(djedzura / Getty Images/iStockphoto)

7. Cuidado con el aire acondicionado y las ventanas

Si eres de los que de manera automática enciende el aire acondicionado cuando accede al vehículo, puedes estar gastando una buena dosis de carburante sin darte cuenta. El aire solo hay que utilizarlo para cuando las necesidades térmicas sean reales. Si no, puede acrecentar el consumo de gasolina un 12%.
En verano, hay que rememorar que existen las ventanas, y que, si hace mucho calor en el turismo, lo esencial es bajarlas ya antes de arrancar y a lo largo de los primeros minutos de conducción, para vaciar el calor del habitáculo. Una vez hecho este paso, es cuando deberíamos encender el aire acondicionado.
No obstante, es esencial cerrar las ventanas a grandes velocidades, puesto que, por la resistencia del aire, asimismo aumentan el empleo de comburente. Eso sí: aprovecha su empleo cuando circules por poblado a bajas velocidades.

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