En la última Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades, la OMS (OMS) reconoció la adicción al juego «online» como un trastorno mental y señalaba que las apuestas juegan un papel determinante en esta clase de adicciones. En verdad, la OMS asevera que el daño producido por las apuestas por Internet y la ludopatía «parecen ser de magnitud afín al daño atribuido a trastornos depresivos y abuso y dependencia del alcohol ».Lo más alarmante de esto es la edad de inicio: cada vez menor. Conforme con el Informe Perfil del Jugador On-line, efectuado por la Dirección General de Ordenación del Juego del Ministerio de Hacienda, más de una tercera parte de los españoles se comienza en el juego sin haber cumplido los 18 años… a pesar de que es ilegal.Crece la alertaMás datos. En el marco de la reciente campaña «Esto no es un juego, toma el control», efectuada por el Instituto de Médicos de la capital española, se hizo público que un 28% de los adolescentes (entre 11 y 18 años) ha hecho una apuesta on line cuando menos una vez. Para el doctor Ernesto Verdura, cooperador de la campaña, «están enganchados a las nuevas tecnologías, donde existen muchos juegos en los que no se utiliza dinero, sino más bien monedas virtuales para tener más capacidades en las partidas, y prácticamente una tercera parte de ellos evolucionarán a efectuar apuestas con dinero real».La alarma está presente en todos y cada uno de los ámbitos. La Federación De España de Jugadores de Azar Rehabilitados lleva tiempo señalando que el perfil del jugador en este país ha alterado y que han aumentado de forma notable las consultas de familias con hijos menores con relación a los juegos de azar. ¿De qué forma posiblemente jueguen si es ilegal? Muy sencillo: lo primero es que muchas páginas solo precisan que admitamos las condiciones de empleo y señalemos ser mayores de edad, con un clic, para confirmar la identidad.Con esto se pueden efectuar apuestas pequeñas, en general, hasta 10 euros. Más allí las demandas de seguridad aumentan y se pide una tarjeta bancaria. Y muchos menores se saben de memoria las de sus progenitores y entran sencillamente a esta segunda instancia de las apuestas «online», donde pueden emplear el dinero en juegos de póquer, apuestas deportivas o bien en la primera de estas tentaciones: los juegos gratuitos… con compras sugeridas.Este género de juegos o bien aplicaciones marchan del siguiente modo: su descarga es gratis y el guion, la trama y el diseño están realmente bien. Es simple jugar y fácil ganar. Uno se cree bueno y en su cuenta personal hay 10.000 monedas virtuales que sirven para intercambiarlas por un vehículo más veloz, un arma más potente o bien un vestuario con poderes.Pero entonces llegamos a un límite, sea el nivel tres, los 500 puntos o bien el reto X. Desde esa etapa, perdemos prácticamente todas las partidas. Si deseamos continuar avanzando podemos adquirir nuevos trajes, naves o bien armas, mas no directamente. Por 5 euros, por poner un ejemplo, nos dan 10.000 monedas o bien un cofre con 500 rubíes. Y con esto sí podemos ganar nuevamente… hasta llegar a otra etapa donde necesitaremos 100.000 monedas o bien 10 cofres con joyas. Es una buenísima estrategia puesto que la percepción es que damos 5 y nos dan 10.000, mas estos últimos no valen de nada en el planeta real. Y entonces empieza la caída en círculos poco a poco más estresantes.A todo ello se le unen otros factores. El primero es que las apuestas «online» no precisan que vayamos a ningún lugar físico, se pueden hacer todavía desde el instituto. En su mayoría son anónimas, puesto que la cuenta del jugador puede no estar vinculada a ninguna red social y solo a un e-mail cualquiera. Y, para finalizar, las partidas no duran más de 10 minutos, lo que hace que cualquier instante libre sea idóneo para apostar.

Fuente: larazon.es

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