Las leyendas urbanas más extendidas sobre de qué manera mentir al alcoholímetro van desde: masticar un grano de café, tomar un trago de agua, tomarse un chicle o bien caramelo, hacer ejercicio, tomar leche o bien aceite, tomarse un antiácido o bien aguardar dos horas ya antes de coger el turismo.

Trucos que no te van a servir de nada si estas navidades has bebido alguna copa de más y también procuras sortear las consecuencias si te paran en un control de alcoholemia. Y más, conforme lo que recoge el Twitter de la Guarda Civil:

Otros trucos más estrambóticos sugieren chupetear una batería de litio, comer un tanto de césped, emplear un inhalador de asma o bien -el colmo- consumir droga. Y si tras todo, nada marcha.

Evidentemente, la contestación adecuada es la D – Que conduzca otro que no haya bebido alcohol, algo que los propios navegantes confirman con su encuesta:

Si bien ciertas soluciones propuestas por otros usuarios, son de lo más ocurrente:



Fuente: ABC.es

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