Actualmente, todo vehículo con una antigüedad mínima de 30 años desde su fabricación o bien desde la data de su primera matriculación puede ser clasificado como vehículo histórico. Esta clasificación, además de esto, asimismo la recogen aquellos que se hallan incluidos en el Inventario General de Recursos Muebles del Patrimonio Histórico De España o bien declarados como recursos de interés cultural; como los automóviles de compilación.

Por este motivo, Tramicar, primera plataforma en línea en la administración de compra y venta de automóviles de segunda mano, explica qué género de trámites deben hacer los usuarios interesados en clasificar a un vehículo como histórico y las ventajas que acarrea esta clasificación, como contar con determinada protección por la parte del Estado.

«Será esencial que el vehículo en cuestión cuente con los requisitos fijados por ley como la antigüedad de 30 años fijada por el R. D. 920/2017, de 23 de octubre, que haya superado la Inspección Técnica de Vehículos para empezar con cualquier trámite, que su tipo concreto haya dejado de generarse y que no haya sufrido modificaciones técnicas», resalta Jorge Alcántara, presidente de Tramicar.

Por su lado, ciertos dueños catalogan su vehículo como histórico por las ventajas económicos que acarrea respecto a una matrícula ordinaria. Estas ventajas se basan, primeramente, en la exención del pago del Impuesto de Circulación; en tanto que muchos son los ayuntamientos en los que no se deberá abonar este impuesto, al tiempo que en otros se conseguirá una minoración del 50% de este impuesto.

También, las inspecciones obligatorias de la Inspección Técnica de Vehículos van a ser más perdurables y frecuentemente más permisivas, pudiendo extenderse desde 2 hasta 5 años en función de las peculiaridades que tenga el vehículo. También, los automóviles históricos van a tener descuentos en el seguro y no van a estar obligados a cumplir las nuevas legislaciones anticontaminación (control de emisiones de CO2, nivel de ruidos, etc).

Pasos a continuar
1. Primeramente, el dueño del vehículo va a deber asistir a un laboratorio oficial para la catalogación de automóviles históricos, que realizará una inspección para contrastar que tiene estas peculiaridades. Será entregado un informe y una ficha técnica reducida al interesado, donde se establecerá el periodo para pasar la Inspección Técnica de Vehículos, como otras consideraciones como la velocidad máxima a la que se debe circular, prohibición de circular de noche, etc.

dos. Más tarde, un club de vehículos tradicionales reconocido o bien el propio fabricante del turismo va a deber garantizar el interés del vehículo como histórico.

tres. Después, se va a deber presentar la petición en la Consejería de Industria de la comunidad del interesado, a fin de que haga esta consideración.

cuatro. Una vez aprobada, se deberá asistir a una Inspección Técnica de Vehículos con el propósito de que comprueben que el vehículo cumple con todos y cada uno de los detalles confirmados por el informe y realicen una nueva tarjeta de inspección técnica donde se recojan las nuevas especificaciones de la nueva condición del vehículo.

cinco. Para finalizar, se solicitará el cambio de matriculación en la Jefatura Provincial de Tráfico, para producir la nueva documentación histórica del vehículo. Además de esto, para este último trámite va a ser preciso presentar el documento de identidad, tarjeta de vivienda o bien pasaporte, la documentación que acredite la propiedad del vehículo, el justificante del pago o bien exención del impuesto de circulación y también impuesto de transmisiones patrimoniales y si el turismo procede de fuera de la UE el Documento Único Administrativo (DUA) expedido por la Aduana; como 4 fotografías a color del vehículo laterales, traseras y delanteras y permiso de circulación y tarjeta Inspección Técnica de Vehículos (original y copia) en vigor caso de que el vehículo estuviera en circulación.

Como conclusión, los trámites que hay que hacer para clasificar a un vehículo como histórico son algo aburridos, y van a tener un costo total de unos 600 euros más o menos. «Las compañías aseguradoras y las Administraciones pueden aplicar restricciones de empleo y circulación con cuestiones relativas al número de quilómetros recorridos por año, limitaciones en la circulación nocturna o bien en condiciones climáticas desfavorables con visibilidad reducida; y el Estado va a poder apelar a los nuevos derechos sobre el vehículo, como pedirlo para alguna exposición. Sin embargo, al dueño del vehículo va a poder interesarle tener uno por todos las ventajas que trae consigo», resalta Jorge Alcántara

Fuente: ABC.es

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