El parón veraniego acostumbra a ser el periodo en el que nos marcarnos nuevos desafíos o bien propósitos de cara al curso siguiente. Buscar otro empleo acostumbra a estar entre ellos. De ahí que no es casualidad que septiembre se transforme en el mes en el que más gente responde a las ofertas de empleo. Una encuesta efectuada por Infojobs recoge que uno de cada 3 españoles (33%) tiene en psique la pretensión de mudar de trabajo en los próximos . Una pretensión de cambio que se acentúa entre los más jóvenes: el 57% de los menores de 24 años pretende hacerlo en un corto plazo, al tiempo que, entre los mayores de 55 años, solo un 15% se plantea mudar. Si algo puede frenar esas aspiraciones de salir de la compañía y buscar nuevos horizontes profesionales es la falta de conocimiento de qué pasos dar para colocarse en la órbita de los reclutadores. Internet y las redes sociales ofrecen un sinfín de ocasiones, mas saber emplearlas apropiadamente nos va a dar ventaja en nuestra cambio de trabajo. El 70% de los reclutadores asiste a la red profesional Linkedln para buscar aspirantes al tiempo que un 30% de las ofertas de trabajo están ocultas. Sostenerse en la cresta de la ola en el ambiente digital administrando la marca personal va a dar más visibilidad y aproximará un tanto más a los cazatalentos. No existir, no tener referencias ni dentro ni fuera de la red, son circunstancias que pueden llevar al descarte. ¿Exactamente en qué se fijan los reclutadores? Si lo que se procuran son perfiles directivos, lo más esencial es tener una trayectoria profesional señalada, que sea sólida, ascendiente y llena de éxitos, explica Andrés Fontenla, asociado directivo de Recarte&Fontenla. «Ser breve puede quitar opciones, puesto que impide lucir la experiencia o bien que no se patenticen ciertos proyectos que pueden marcar la diferencia. Por otra parte, ser demasiado pormenorizado por norma general resta relevancia a la presentación por el hecho de que distrae la atención cara aspectos marginales», remarca Fontenla. La relevancia de los logros. Resaltar los logros profesionales se encuentra entre los aspectos que llama la atención del reclutador cuando echa un primer vistazo a un currículo. «Los reclutadores vemos muchos currículum al día, lo hacemos con vocación por el hecho de que sabemos que tras todos hay una historia personal, mas debemos agilizar los procesos. Mentar nuestros logros, cuántos más específicos mejor y no más de 3, nos aproximará más al candidato», recomienda Iria Vazquez-Palacios, directiva de Administración de Talento y Empleabilidad del Conjunto Adecco. No existe el currículo perfecto, agrega esta especialista, sino más bien personas que saben contar su historia. «Tejer una red de contactos que pertenezcan al ámbito en el que trabajamos o bien en el que queremos trabajar nos puede aproximar al reclutador. Compartir contenidos de calidad nos va a dar buena publicidad». Manejarnos con habilidad en el mundo de las redes sociales va a dar un plus a una candidatura, si bien no garantice un empleo por el hecho de que la resolución se va a tomar verdaderamente en la entrevista individual, apuntan los especialistas. «En las redes sociales es más simple decidir de quien vamos a prescindir que a quién vamos a elegir para el puesto. Enseñar una actitud radical y beligerante cuando se escribe o bien opina de un tema o bien compartir publicaciones rebosantes con tinte fatalista o bien de continua protesta, pueden ser motivo de exclusión directa. Indudablemente, en la temporada actual, debido al acceso ilimitado a información y también interactúes mediante la red, nos hallamos con reclutadores poco a poco más listos para efectuar una selección de personal muy diversificada en lo que se refiere a las peculiaridades de las personas aspirantes al puesto. En la entrevista presencial, el reclutador procurará la congruencia entre lo que ha visto publicado en internet y lo que está diciéndole el aspirante en persona», advierte Rafael Peiró, gerente de Creetelo. En la actualidad, hay muchas oportunidades de dar visibilidad a las habilidades y al talento, participando activamente en internet, a través de un weblog, artículos periódicos en redes sociales, busca de información sobre temas relacionados con las actividades que se efectúan, seguimiento activo de empresas del ámbito donde se quiere trabajar, interacción con dichas empresas comentando sus publicaciones, por poner un ejemplo . «Hay que pasar a la acción, debemos transformarnos en personas proactivas a fin de que seamos los elegidos», apunta Peiró. Saber administrar la marca personal propia ya es una competencia imprescindible para sostenerse en la órbita de los reclutadores. Guillem Recolons, fundador de Soymimarca, explica las razones. «Si no afirmamos quiénes somos, el resto afirmarán lo que no somos. En el ambiente digital esto se acentúa, puesto que todo deja marca, lo que afirmamos y lo que callamos, lo que hacemos y lo que no hacemos. El fin último de un proceso de administración de nuestra marca personal es ser elegidos». No todos y cada uno de los reclutadores procuran lo mismo en los candidatos, va a depender de su edad. Recolons señala que a un reclutador de 60 años que busque una situación de financiero, le atraerá el prestigio de la universidad donde se ha estudiado, la reputación de la compañía en la que se ha trabajado, y los años de experiencia. Uno de 40 años se va a fijar en las competencias del aspirante, tanto las duras (carrera, especialidades, etc.) como las blandas (habilidades de comunicación, escucha, persuasión, empatía, etc.). Y un reclutador de 30 años procurará que las fotografías de Instagram reflejen la personalidad de los aspirantes. Mas los 3 perfiles agradecerán 2 cosas primordiales: nuestros logros y el crédito profesional. «Los logros se definen, y la reputación la edifican el resto mediante sus recomendaciones honestas de jefes, clientes del servicio, colegas, así sea tanto en versión analógica como digital». Mas no solo debemos cuidar nuestra imagen en internet cuando procuramos activamente empleo. «Muchas veces las mejores ocasiones no son las que se procuran y jamás se sabe en qué momento puede aparecer una interesante para el aspirante. Primeramente, es recomendable que los candidatos inviertan tiempo en su perfil de Linkedln. Este debe ser un reflejo de de qué manera es profesionalmente y de cara dónde se encuentra orientada su carrera. Es esencial edificar una marca personal lo más atrayente para posibles empleadores», mantiene Patricia Mantilla, directiva de Banca y Servicios Financieros de Experis. Esta especialista recomienda, además, realizar un currículo en dependencia de la «seniority». «Para un perfil junior tiene sentido resaltar primero la capacitación, al tiempo que en otros perfiles es conveniente resaltar la experiencia profesional. Al final, en el momento de crear un cv hay que tener la capacidad de ponerse en el sitio de la compañía y de los reclutadores, mostrando el género de profesional que es el aspirante, de forma organizada, simple, perceptible y clara». Una última recomendación de los expertos: no es conveniente incordiar a los cazatalentos. A los reclutadores no les agrada percibir currículo no pedidos, son los que deben toparnos llamando su atención de otro modo. Claves: El empleo de las redes: Cuando los reclutadores reciben un currículo es parte frecuente de su trabajo documentarse en las redes sociales sobre el aspirante para procurar conocer algo más de su personalidad. Dime qué publicas y te afirmaré de qué manera eres: Si no afirmamos quiénes somos, el resto afirmarán lo que no somos. En el ambiente digital esto se acentúa aún más, puesto que todo deja marca, lo que afirmamos y lo que callamos, lo que hacemos y lo que no hacemos. Lo que no agrada: A los reclutadores no les gusta percibir currículos no pedidos. Lo mejor es conseguir la atención de otro modo. Una de ellas es publicar contenidos de valor, otra es conseguir que personas de la órbita de los reclutadores te aconsejen.

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