En los últimos 3 años podemos reconocer 4 escenarios que han cambiado el equilibrio de fuerzas dentro del centro derecha. El primero se comienza tras la victoria electoral de Mariano Rajoy en las elecciones generales de junio de 2016. El PP comienza una mejora en las encuestas que le lleva a su máximo en el tercer mes del año de 2017, con un 37 por ciento de los votos. En paralelo Ciudadanos no para de menguar desde las elecciones generales de 2016 y en ese mes de marzo llega a su suelo con un 11,3%. Albert Rivera ya había detectado, entonces, el deterioro electoral de su marca Ciudadanos y el reforzamiento del PP, con lo que en la IV Reunión Nacional de la capacitación naranja, en el mes de febrero de 2017, da su primer giro ideológico. De socialdemócrata a liberal, para poder combatir en exactamente el mismo campo ideológico que el Partido Popular; el centro derecha. Los efectos del cambio de ideario comenzarán a ser conocidos en solo un par de meses, en el mes de abril, Ciudadanos cambia su tendencia de voto y empieza a remontar en las encuestas, al tiempo el Partido Popular comienza su declive, cediendo voto a los naranjas mes a mes. Se comienza el segundo escenario que se extenderá de abril de 2017 por mes anterior a la petición de censura de mayo de 2018, a lo largo de este año los de Albert Rivera han crecido 13.1 puntos, pasando del 11,3% al 24,4%. Su máximo histórico. Al contrario los populares han perdido 11.4 puntos, bajando en este periodo del 37,0 al 25,6%. Desde su fundación el partido de Rivera jamás había estado tan fuerte y a tan corta distancia del Partido Popular. Al tiempo el PP volvía a niveles de voto de la era Fraga y había serio peligro de «sorpasso» por el partido situado a su izquierda. Un año después. Ciudadanos cambia de asociado en Andalucía y tras los comicios autonómicos decide dar su apoyo al Partido Popular para un gobierno de alianza con el apoyo externo de Vox. Es la primera vez que las 3 formaciones consiguen sumar para eliminar el poder al Partido Socialista y terminar con su hegemonía en la Junta. Asimismo ahora se genera la «foto de Colón» en el que los 3 partidos se manifiestan bajo el leimotiv de la unidad de España para criticar la administración que el Gobierno de Pedro Sánchez hace de la situación de Cataluña, con asambleas bilaterales y la posibilidad de que entre en juego un «relator». Tras esta asimilación con la derecha, se producen las elecciones del 28 abril de 2019, se reproduce el empate técnico entre ambas formaciones del centro derecha; 16,7% para PP y 15,9% para Ciudadanos. La bajada en porcentaje de ambas se debe fundamentalmente a la irrupción de Vox que acapara el 10,3% del voto de las derechas. Las tres formaciones del centro derecha sumaron el 42,9% de los votos en estas elecciones generales. En la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, de fecha 12 de septiembre, cinco meses después de las elecciones de abril, la situación ha cambiado radicalmente, Vox ha caído 2,8 puntos, Ciudadanos ha retrocedido 2,2 puntos y el PP ha crecido 5,3 puntos, situándose en el 22,0 por ciento, a 8,3 puntos de Ciudadanos que está en el 13,7%, mientras Vox queda en el 7,5% por ciento. Es el tercer escenario. En el que el PP vuelve a liderar claramente el centro derecha y que sus tres competidores más directos, Ciudadanos y Vox, se baten en retirada. Tal como sucedió en febrero de 2017, con el golpe de timón ideológico de Albert Rivera, ante el deterioro electoral de Ciudadanos y el avance del Partido Popular. Nos encontramos ante el arriesgado intento de crear un cuarto escenario, a un mes de las elecciones generales del 10 de noviembre. Ciudadanos ha crecido desde 2015 básicamente con ex votantes del Partido Popular, por lo que su base electoral no es de centro izquierda, sino de centro derecha, en un 89 por ciento de los casos, manteniendo los principales intercambios de voto con las otras 2 formaciones del centro-derecha; Partido Popular y Vox. El voto que recibe o entrega de la izquierda no es significativo ni estructural, y representa en 11% de sus votantes. Es precisamente esta aportación de votantes del centro izquierda lo que modera la identificación ideológica del votante de Ciudadanos, que según los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) se encuentra en estos momentos en el 5,5, en la escala de 0 a 10, en la que 0 es la extrema izquierda y 10 la extrema derecha. El votante medio del Partido Popular se auto ubica en el 6,9 y el del PSOE en 3,6 de la escala, por lo que el votante de Cs está más cercano del PP que del PSOE, pero además está en el campo ideológico del centro derecha. En el sondeo de LA RAZÓN de agosto, tras la fracasada investidura de julio, el 78,4% del electorado de Ciudadanos apostaba por un gobierno de coalición PP-Ciudadanos con la abstención del Partido Socialista, mientras que solo el 16,dos% lo rechazaba. Por otro lado, en el sondeo de septiembre, tras la convocatoria electoral, el 58,0 por ciento del electorado de Ciudadanos responsabilizaba a Pedro Sánchez de la repetición electoral, tan solo el 6,3% acusaba a Pablo Casado. Ciudadanos se creó como partido bisagra para complementar al PP y Partido Socialista, y eludir que los dos tuviesen que especificar de los escaños independentistas. Con lo que debe ofrecer su apoyo a los dos partidos, y no discriminar a uno de ellos.

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