Donde soldaban 28, ahora inspeccionan 3. Donde pintaban 12, ahora examinan 2. La revolución de los robots en las cadenas de producción avanza a pasos desmedidos en China, un país que planea multiplicar por diez la cantidad de androides industriales a lo largo de los próximos 5 años. «Los robots han revolucionado sobre todo la línea de producción y tenemos cifras: al paso que ya antes trabajaban 430 personas, ahora solo son precisas 138 para hacer exactamente las mismas tareas», cuenta a Efe Zhang Rongzhong, subdirectora de la compañía DE&E, fabricante de electrodomésticos. En un recorrido por su factoría situada en la urbe de Hangzhou (en el este) quedan patentes estos cambios en cada uno de ellos de sus puestos. Poco personal y complejos robots insertados en la cadena de producción. «La soldadura láser robótica tiene una precisión altísima, es el procedimiento de soldadura más avanzado y la calidad de los productos soldados es muy consistente», cuenta una empleada de la factoría que efectúa un tour por las instalaciones. Con la máquina tradicional manual hacían falta 28 personas en este puesto. Ahora solo hay tres, quienes mueven las piezas mientras que el «Motoman Yaskawa» lanza el calor para soldar a una velocidad superior a la humana. En la zona de prensado de chapa metálica ya antes trabajaban 9 personas. El día de hoy solo una inspecciona de qué forma las máquinas hacen carcasas para los electrodomésticos. Y, en el taller de pintura, uno de los mayores avances, puesto que merced a 2 robots que pulverizan polvo electrostático de alta presión a alta velocidad con 24 pistolas, un equipo de 12 personas que ya antes pintaban a mano evita estar en contacto directo con los químicos. «En el pasado tuvimos muchos problemas médicos de los trabajadores, puesto que no es conveniente estar tanto tiempo trabajando con substancias químicas», cuenta la portavoz. Asimismo en el manejo de las chapas, cuenta por su lado Zhang, «registramos ciertos accidentes anteriormente pues son muy afiladas y los accidentes pasaban mas ahora usando máquinas para determinadas labores peligrosas podemos resguardar al salud de nuestros trabajadores», asegura. Con su plan industrial «Hecho en China 2025», el Gobierno chino tiene previsto que la cantidad de androides industriales que operan en el país se multiplique por diez en los próximos 5 años, hasta lograr los uno con ocho millones de unidades para 2025. Si bien no de una forma tan alarmista como se creía hace una década, cuando se imaginaba a los robots dejando sin trabajo a los humanos, la verdad es que la robótica está llamada a convertir el mercado de trabajo y hay «una evolución y reconversión de los puestos de trabajo». De este modo lo cree el Foro de discusión Económico Mundial en su informe «El Futuro del Trabajo» de 2018: para 2025 más de la mitad de los puestos que el día de hoy existen van a ser sustituidos por labores que efectuarán máquinas. Se estima que se destrozarán unos 50 millones de trabajos, si bien al tiempo se van a crear unos 130 en torno a este ámbito con lo que tanto trabajadores como gobiernos deberán hacer «un enorme esmero de capacitación y adaptación» a lo largo de los próximos años. Zhang lo confirma. No todos y cada uno de los trabajadores de los que han prescindido a lo largo de los últimos años se han ido a la calle. «Algunos se han formado y se han ido a trabajar a nuestro centro de cualificación tecnológica o bien a los centros de desarrollo tecnológico, si bien sí es cierto que a las personas con una menor cualificación debimos despedirlas», explica. La directiva asegura que su factoría es una de las más tecnificadas del país, como lo prueba su joya de la corona, un almacén robotizado, que entre otras muchas cosas ha aumentado la utilización del espacio en cinco veces y con elementos como la inteligencia de datos (big data), ha reducido a cero la tasa de fallo de entrega. 24.000 metros cúbicos de capacidad total que ya antes eran operados por 120 trabajadores y ahora solo hacen falta 2 merced a 4 robots y 24 coches que se desplazan por el almacén trasladando las piezas. No obstante, equiparada con otros países como el país nipón, China aún tiene una baja tasa de automatización y en el 2018 era de 68 robots por cada 10.000 trabajadores industriales, en comparación con los 631 en Corea del S., el líder mundial en automatización. Mas el impulso del Gobierno es fuerte y, a base de grandes subsidios, en los últimos años las compañías robóticas en el país se multiplican, impulsadas asimismo por el cambio de modelo económico del gigante asiático. «Los costos laborales son cada vez mayores», recordaba últimamente al diario independiente South China Morning Artículo el presidente ejecutivo de la Asociación de Robótica de Guangdong, Ren Yutong, y es por esta razón que «si el país desea sostener su primer puesto como exportador global, cada fabricante chino va a deber sustituir a los humanos con robots». EFE

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