Cataluña no quiere que se estudie a los Reyes Católicos en las escuelas



La Asociación Nacional de Libros de Enseñanza (Anele) denunció el día de ayer los «mecanismos bastardos» que emplean las comunidades autónomas a fin de que los libros de texto «digan lo que desean y no lo que la ciencia dice», como una normativa «desaforada» que fuerza a poner en el mercado 51.528 títulos. De esta forma lo aseguró Antonio María Ávila, director de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), al presentar el informe sobre el libro educativo en España para el curso 2019-2020 en el que el coste de los manuales va a aumentar un 1 % de media. Ávila criticó «el nulo respeto a la libertad de cátedra» que ejercitan los consejeros de «todas las autonomías» para conseguir sus propósitos y lograr que de los libros de texto «desaparezcan los ríos, como en el caso de Canarias», a fin de que el conde de Barna Wilfredo el Velludo sea «Wilfredo el Piloso, mas no se hable de los Reyes Católicos» (Cataluña) o bien se cite a la corona catalano-aragonesa, que «no figura en ningún texto de la Edad Media por el hecho de que no existe». Estos casos que citó se han producido durante los últimos veinte años. Ávila criticó que la comunidad valenciana pretendiese en su día sancionar a un directivo de la Real Academia Española (Fernando Lázaro Carreter) por decir en un libro de lengua que el valenciano era un dialecto del catalán y resaltó que el «surrealismo» alcanza asimismo a los libros de Capacitación Profesional (Formación Profesional), donde la discrepancia se centró en la «explicación del funcionamiento de una caja de cambios» (Castilla-La Mácula), notifica Efe. Conforme resaltaron, estas «presiones» ciertas elaboradas con un sutil «tengan en cuenta esto…» o bien «nos agradaría estos comentario» o bien «les sugiero» se han hecho por la parte de ciertas consejerías de educación de las comunidades. A ello, denuncian que se une la preparación de 450 reglas autonómicas en los 3 últimos años que «amplían las diferencias territoriales entre los alumnos» y dan sitio a 51.528 títulos (33.222 en soporte papel en todas y cada una de las lenguas oficiales y 18.308 en formato digital). El presidente de Anele, José Moyano, demanda un acuerdo por un «currículo homogéneo de sentido común» y recuerda que las editoriales deben cumplir en todos y cada comunidad en el momento de realizar los materiales educativos la normativa en vigor que «debería basarse en el saber científico y el respeto». Moyano señaló que ciertas comunidades entre aquéllas que se halla Cataluña «hay que pasar el filtro de control de adaptación curricular para acceder a los modelos de ayuda», es decir; hacen un desarrollo de las materias y demandan a los editores un depósito y registro de libros de texto para supervisar que se amoldan a la normativa. El informe advierte 17 formas diferentes de vertebrar una misma materia enseñante conforme la comunidad autónoma y destaca de qué forma la carencia de pacto político aumenta la «desigualdad educativa» entre los pupilos españoles y que el acceso de los pupilos a contenidos actualizados, renovadores y de calidad están «cada vez más condicionados por las resoluciones políticas» y cambian asimismo de una comunidad a otra. Formas de estudiar Naturales Específicamente Moyano se refirió a las diferencias existentes en una materia «tan neutra» y carente de contenido ideológico como la de ciencias naturales y se preguntó ¿por qué razón la alimentación sana está en el currículo de Murcia y no en el de La Rioja? o bien ¿por qué razón en un sitios unos conceptos deben estar en la unidad dos y en otros en la seis o bien aun darse en diferente curso». Con esto, advirtió de que se está incrementando «la brecha de desigualdad de los pupilos entre comunidades» e inclusive el inconveniente de que un pupilo que se traslade a otra comunidad autónoma podría no estudiar un tema o bien repetirlo por darse el contenido en un curso diferente al de su comunidad de origen. Además de esto, destaca que asimismo va a depender de la habilidad del enseñante y de de qué forma estructure el curso lo que evitará que asimismo haya una diferencia en el desempeño de los pupilos donde Castilla y León o bien la villa de Madrid resaltan entre las mejores y en frente de Andalucía. La desigualdad asimismo se ve reflejada en las políticas de dotación de recursos a los centros y a las ayudas para la adquisición de material escolar, que reciben un 54 % de los pupilos. Con un gasto medio por pupilo de 98,10 euros en el periodo 2018-209, Anele resalta que la inversión por estudiante para la adquisición de material este curso fluctúa entre los 108 euros de Andalucía, que tiene un sistema de préstamos universal; a los cinco,74 de Cataluña, que aplica ayudas directas a familias frágiles. En este sentido, el sistema de ayudas influye asimismo en la renovación y actualización de los recursos educativos, que la mayor parte de comunidades dejan a cargo de los centros.

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